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"En China no se habla de sexo"

Informe de industria: Europa y el resto del mundo

Vivian Qu • Directora

por 

- VENECIA 2017: En Angels Wear White, Vivian Qu, la única mujer directora de la competición principal de Venecia, desvela los trapos sucios de la sociedad

Vivian Qu  • Directora
(© La Biennale di Venezia - foto ASAC)

Tras la cinta de 2013 Trap Street, la directora y productora Vivian Qu vuelve al Festival de Venecia, esta vez a la competición principal, con la historia de las consecuencias de una agresión a dos chicas en una pequeña población costera. En Angels Wear White [+lee también:
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ficha del filme
]
, la cineasta analiza la actitud de la sociedad hacia las mujeres y hacia el sexo, que quizás haya cambiado un poco a lo largo de los años, pero no tanto como nos gustaría pensar. 

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Cineuropa: En Angels Wear White, te centras en las víctimas y no muestras al atacante en ningún momento. ¿Por qué?
Vivian Qu: No quería verle. Su identidad no es importante, porque representa a toda la gente poderosa que cree que puede hacer lo que quiera.Para mí, el crimen más horrible no es necesariamente lo que sucedió esa noche: es lo que la sociedad les hace luego a estas chicas. Los casos como este son bastante comunes, pero no oímos hablar de ellos, porque en China no se habla de sexo. Esto ha cambiado un poco en los últimos años, pero tampoco mucho. Las chicas no denuncian estos crímenes, porque todavía se consideran una vergüenza. Pocas consiguen que se haga justicia. 

¿Es porque la gente sigue tendiendo a culpar a la víctima de su violación?
La gente piensa: "¿Por qué te atacaron a ti en concreto? Seguro que has hecho algo malo". Todavía asociamos las agresiones sexuales con la deshonra de la mujer. Las víctimas necesitan el apoyo de sus familias, pero en vez de eso, suelen oír: "No es nada, olvídate de eso". Hay muchos casos en los que reprimen totalmente la agresión, pero más tarde el recuerdo las atormenta, influyendo en sus relaciones futuras y su percepción de los hombres. En mi película, una de las chicas parece menos traumatizada que la otra. Pero no sabemos si estará así para siempre. 

Hay una estatua de Marilyn Monroe que se yergue sobre el paseo y sobre las chicas. Es una imagen llamativa, y en cierto sentido, el destino de Marilyn refleja el de las jóvenes.
Cuando estaba escribiendo el guion, descubrí que en una pequeña ciudad del sur de China construyeron realmente una estatua gigante como esa. Después de seis meses, la destruyeron porque la falda estaba demasiado alta. Vi imágenes de la estatua en un camión; la llevaban al verterdero. Sentí que esa era mi historia. Primero sientes la necesidad de mirar a una mujer con una falda corta, pero luego no te sientes bien por ello. Culpas a la estatua por tener una falta que se levanta. Es muy irónico. 

¿Cómo es la situación actual para las mujeres en China? En tu película, nadie escucha a las víctimas, y la abogada que intenta ayudarlas no recibe tanto respeto como un hombre con la misma profesión.
En los siglos pasados, la mayor aspiración de la vida de una mujer era casarse con alguien de una buena familia. Ojalá ahora fuera completamente diferente, pero no lo es. Solo puedes llegar hasta cierto punto si eres mujer; si no estás casada con alguien importante, parece que no le importas a nadie. Las mujeres chinas están desempeñando funciones importantes en la sociedad, pero todavía se espera de ellas un cierto comportamiento. Una amiga mía que trabaja en publicidad me contó que cada vez que habla con clientes sobre proyectos importantes, tiene que haber un hombre en la sala, aunque solo sea un asistente. Como mujer cineasta, yo también lo percibo, pero he decidido ignorarlo [risas]. No tardé mucho en darme cuenta del problema, y he encontrado maneras de afrontarlo. Pero aun así, tienes que demostrar que vales tanto como un hombre.

¿Por qué optaste por protagonistas tan jóvenes? Tanto las víctimas como la única testigo, Mia, son menores.
Nuestra economía está desarrollándose muy rápidamente, y en los últimos 30 años, las personas han emigrado a las ciudades en busca de trabajo, dejando atrás a sus hijos. Han crecido sin recibir la atención adecuada; pueden ser heridos o atacados, o convertirse en criminales. En China somos grandes admiradores de los hermanos Dardenne, y pensé que el estilo de su director de fotografía, Benoît Dervaux, encajaría con esta historia. Necesitaba establecer un efecto de objetividad, pero al mismo tiempo, de una gran intimidad, porque quería llamar la atención sobre estos niños. Ahora el problema es muy grande, y podría crecer todavía más en el futuro, porque no estamos intentando solucionarlo. Es un poco como esa escena en la playa, con parejas que posan para tener unas fotos de boda "perfectas", con sus vestidos alquilados. Estamos centrándonos en lo superficial, no en lo esencial.

(Traducción del inglés)

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