email print share on facebook share on twitter share on google+

Joachim Trier • Director

"Soledad en la muchedumbre"

por 

- Con Oslo, 31. August, adaptación de la novela El fuego fatuo, el joven director noruego se confirma como un talento tras su ópera prima Reprise.

Joachim   Trier  • Director

“Como cineasta, estoy orgulloso de presentar mi película en el Festival de Cannes, donde mi abuelo Erik Løchen participó con The Chasers en 1959", dijo el pasado mes de mayo el realizador noruego Joachim Trier en ocasión del estreno mundial de Oslo, August 31st [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Joachim Trier
ficha del filme
]
en la sección Un Certain Regard del certamen francés Cannes International Film Festival. Posteriormente, se ha hecho con el premio de la crítica noruega, es una de las finalistas al principal premio cinematográfico de Escandinavia, entregado por el Consejo Nórdico, y es la candidata noruega para particpar en la carrera por el Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

La ópera prima de Trier, Reprise [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Joachim Trier
entrevista: Karin Julsrud
ficha del filme
]
(2006), se impuso en las tres categorías principales de los premios del cine noruego (llamados Amandas): mejor película, director y guión. Además, fue el candidato noruego al Oscar y ganó una docena de premios por festivales de medio mundo, entre los cuales destacan los galardones obtenidos en Karlovy Vary, Toronto, Estambul, Lecce y Rouen. Por su parte, su segundo largo, Oslo, August 31st, que está basado en la novela del escritor francés Pierre Drieu la Rochelle El fuego fatuo, ya llevada a la gran pantalla en 1963 por Louis Malle, sigue los pasos de "un hombre, una ciudad, 24 horas".

Cineuropa: ¿Fue difícil hacer Oslo, August 31st tras el éxito de Reprise?
Joachim Trier: Tras considerar varios proyectos, Eskil (Vogt) y yo nos sentamos y escribimos una película americana, Louder than Bombs. Ya que la producción sufrió un retraso, decidimos hacer una película en Noruega rápidamente. Tras dos guiones, estábamos empezando a fiarnos de nuestra intuición e instinto - Reprise tardó cuatro años, Oslo cuatro meses. Decidimos el reparto y las localizaciones mientras escribíamos. El cine es un proyecto colectivo, cuando en la pantalla aparece “una película de Joachim Trier”, es un acuerdo tácito de que es el nombre de mi grupo, con Vogt, el director de fotografía Jacob Ihre, el montador Olivier Bugge Coutté – llevamos años juntos.

¿Qué tenía que ver una novela francesa de 1931 con la Oslo contemporánea?
Tiene una historia muy simple aunque extremadamente compleja sobre un hombre inteligente y en apariencia popular, con muchos recursos, que tiene una adicción que le lleva a hacerse algunas preguntas existenciales. Es perfecto para ambientarlo en un espacio que conocemos tan bien. Probablemente porque era nuestra primera adaptación pudimos explorar de cerca una realidad que nos es muy familiar. Pensamos que Oslo debía ser un documento sobre una día en la ciudad, que puede parecer completamente distinto si la vuelves a ver dentro de diez años. Es por ello que comienza con un montaje de recuerdos tanto públicos como personales. Ex drogadicto, nuestro protagonista Anders acaba de salir de rehabilitación, que ha sido descrita como una situación muy abierta y desnuda – no sabes realmente qué tiene o qué quieres. Se convierte en el catalizador de la gente que le rodea – la terintañera que quiere un hijo, el profesor con hijos que se pregunta si esta era la vida que quería, el despreocupado que sólo quiere seguir de fiesta con al conciencia libre.

¿Tardastéis mucho rodar 24 horas?
Aunque la película se centra en Anders, queríamos darle una perspectiva más amplia, más allá de un solo personaje – va además sobre los muchos destinos que se cruzan con su camino, aunque no estábamos intentando hacer otra Magnolia. Rodamos en Oslo durante 35 días.

Es una descripción muy limpia, tiene una especie de estribillo en la forma del espacio. Oslo es sobre la soledad en la muchedumbre. No podía hacer una película sobre una persona que vive en la punta de un fiordo – no es el tipo de soledad que me interesa, soy una persona urbana. Cuando trabajo creo mucho en el proceso, asì que raramente tengo una idea inicial del resultado final. Pienso que muchas cosas pueden ser mejoradas si conoces realmente el tema que estás examinando.

¿Qué significa para tu futuro el haber conseguido un slate funding (financiación a una serie de proyectos)?
Estoy realmente agradecido por las garantías que me ha dado el Norwegian Film Institute – es un privilegio saber que durante un tiempo siempre habrá una nueva película con Motlys, y que tienes la posibildad de establecer un cierto ritmo en tu trabajo como director. Si todo va bien, rodaremos Louder than Bombs el año que viene – es un drama familiar coproducido entre Noruega y EE.UU. que rodaremos en este último con la colaboración de una productora independiente estadounidense. Al mismo tiempo, estamos escribiendo el guión de una película noruega.

¿Aprendista algo de cine de tu abuelo?
No, murió cuando tenía nueve años. Pero me enseñó salto de esquí.

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también