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Anca Damian • Directora

"Llevé el lenguaje cinematográfico más allá de sus límites"

por 

- Anca Damian combina varias técnicas de animación en la primera cinta de animación rumana en veinte años.

Anca Damian • Directora

La conocida directora de cine documental rumana Anca Damian hizo su primer largometraje, Crossing Dates, en 2009, poco después de lo cual empezó a trabajar en el primer largometraje de animación del país transilvano en veinte años: Crulic, camino al más allá [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Anca Damian
ficha del filme
]
, documental que relata la historia de Claudiu Crulic, un joven rumano que murió al cabo de una huelga de hambre tras haber sido encarcelado injustamente por las autoridades polacas.

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Cineuropa: ¿Qué le llevó a embarcarse en este proyecto?
Anca Damian: En primer lugar, la manera en que Claudiu [Crulic] murió. Empezar una huelga de hambre equivale a ver cómo tu cuerpo se marchita poco a poco, con tanta lentitud que a la muerte le lleva semanas llegar. Se trata de una contemplación de la muerte. Yo sentí la absoluta soledad de este hombre, abandonado por todo el mundo. Por esto me embarqué. La idea de la película surgió de la conmoción que me produjo imaginar la muerte de Claudiu Crulic.

¿Por qué optó por un documental animado?
Hay un espacio que no puede cubrirse con otra clase de material. La historia de Crulic solo existía en lo que los demás decían de él, en pequeños fragmentos de información que compartían que a veces no coincidían con otras versiones pero que una vez ensamblados me ayudaron a levantar intuitivamente esta especie de velo que cubre el vacío, mediante la animación. Sin embargo, al imperativo de la animación añadimos objetos reales, como fotografías de Crulic u otros miles de instantáneas que sacamos mi estudiante Ilija Zogovski y yo durante el proceso de investigación de los lugares en que aconteció la historia. Por otro lado, para cuando la víctima narra su propia historia desde el más allá nada resulta más convincente y creible que la animación.

El documental requería una investigación a fondo antes de entrar en la producción. ¿Se mostraron abiertas las autoridades polacas a la hora de daros detalles del caso?
Mis discusiones con los representantes de las instituciones polacas eran como tratar de hablar con un sordo. Mi posición, por así decirlo, era la de una periodista-artista. Tuve que sortear muchos obstáculos y problemas Como directora y productora rumana no tenía acceso a los pormenores legales del caso. Solo pude acceder al archivo de Crulic con la ayuda de nuestro coproductor polaco [Arkadiusz Wojnarowski].

¿Qué problemas surgieron durante la producción?
El mayor reto fue el carácter único de la película. Forcé la máquina del lenguaje cinematográfico más allá de sus límites con el uso de varias artes visuales y la música. Las invenciones de lenguaje se integran a la perfección en la historia, que ya es de por sí poderosa: después de todo, estamos hablando de la muerte, ¿no?

El documental hace uso de varias técnicas de animación. ¿Cómo decidieron cuáles escogerían?
En una fase primigenia del proyecto decidimos emplear el collage y la fotografía animada; en principio queríamos crear algo parecido al videoarte. Los expertos en animación Dan Panaitescu y Raluca Popa dieron con unas ideas muy creativas más adelante y convirtieron el conjunto en una nueva experiencia para todos. El equipo de animación recibió una formación específica para esta película. Eso es el mérito de Dragos Stefan; yo solo embarqué a Roxana Bentu, que me ayudó con algunos bocetos que necesitábamos para recabar financiación. Dragos trajo a Dan Panaitescu. En cuanto a la forma de abordar la historia, elegimos el concepto de la desfiguración de los contornos: a medida que el fin de Crulic se acerca, los contornos se difuminan cada vez más. Estas fueron las directrices que siguió el equipo de animación durante la producción.

Al final de la cinta introdujeron fragmentos de los informativos. ¿Por qué entonces prefirieron las imágenes reales?
Es el epílogo: ahí volvemos a la realidad. La película concluye con esos fragmentos y con la renuncia de la responsabilidad legal. Volvemos al mundo real de los informativos porque buscábamos despertar al público y mostrarle la verdadera cara de la realidad.

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