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SAN SEBASTIÁN 2017 Competición

Robert Schwentke • Director

"El naturalismo restringe demasiado las herramientas de un director"

por 

- El director alemán Robert Schwentke habla sobre su nueva película, The Captain, en el Festival de Cine Europeo de Les Arcs

Robert Schwentke • Director
(© Antoine Monié / Les Arcs European Film Festival)

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crítica
tráiler
entrevista: Robert Schwentke
ficha del filme
]
representa el regreso a su país natal, en donde no había rodado desde 2003, del director alemán Robert Schwentke, muy conocido en Hollywood, en donde dirigió, entre otras, Red y la segunda y tercera película de Divergente. La película, coproducida entre Alemania, Francia y Polonia, se presentó en Toronto antes de ganar el premio del jurado a la Mejor fotografía (otorgado a Florian Ballhaus) en San Sebastián. Cineuropa se reunió con el director en el 9º Festival de Cine Europeo de Les Arcs, donde su excelente largometraje se presentó en competición.

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Cineuropa¿Por qué querías sumergirte en los tiempos difíciles del final de la Segunda Guerra Mundial en Alemania con un soldado desertor que viste un uniforme de oficial
Robert Schwentke
:Quería hacer una película sobre la dinámica estructural del nacionalismo. A diferencia de otros países y de otras cinematografías, el cine alemán nunca ha abordado este tema desde el ángulo de los actores que participan en el sistema. Entonces busqué una historia. Cuando escribí la primera versión del guión a finales de 2009, me di cuenta de lo poco que sabía al respecto, así que comencé a hacer una investigación en profundidad de la época. He leído muchos libros históricos, libros de psicología, diarios, novelas, etc. Pero sabía que para ser fiel a la historia tendría que rodar la película en alemán y no en inglés.

¿Qué te atrajo del personaje de Willi Herold? 
Más allá de que él fue el protagonista de los acontecimientos que realmente tuvieron lugar, me pareció interesante hacer una película de esta época con un personaje que no está motivado por la ideología, o incluso por una posible ambición, sino simplemente por el deseo de sobrevivir, un deseo que, por supuesto, evoluciona a medida que gana poder. Quería hacer una película sobre las personas que son arrojadas a una cierta situación, y sobre cómo se las arreglan. 

La película no es naturalista, ya que introduce diferentes grados de abstracción en el tono, usando el blanco y negro, entre otras cosas.
Como cineasta, no me siento particularmente atraído por el naturalismo. Lo encuentro tan artificial como el expresionismo, es solo una cuestión de la cantidad de artificialidad. Creo que el naturalismo reduce demasiado las herramientas de un director. Siempre he tenido muy claro que la película tendría un tono de farsa, que no sería una película dramática realista y no sería simple en cuanto a la narración. También podría haber sido para protegerme un poco, ya que sin esa distancia, sin la risa y el tono de la película, probablemente no habría sido capaz de sumergirme en ella tanto como lo hice. El tema me habría vuelto loco. En cuanto al uso del blanco y negro, hay una gran anécdota sobre las pruebas de rodaje en color que Scorsese hizo para Toro salvaje con la sangre que chorreaba de los boxeadores. Michael Powell, a quien le mostró estas pruebas, le aconsejó que usase el blanco y negro porque de lo contrario la gente no podría ver la película y no vería más allá de la sangre, por lo que perdería audiencia. Un consejo que parece totalmente relevante en cuanto a la forma en que los espectadores perciben la violencia, y algo que definitivamente he asumido, lo que también permite aumentar el nivel de abstracción del que hablas.

¿Cómo te posicionas entre la industria de Hollywood, con los taquillazos que has hecho anteriormente, y las producciones europeas, con una película tan personal como The Captain
No siempre es posible hacer las películas que quiero y, a veces, cojo películas que me ofrecen, pero nunca hago películas que no me gustan. Todas estas experiencias me han ayudado con The Captain, y no creo que hubiese podido crear esta película anteriormente en mi carrera. Hay un deseo de entretener en la película, incluso si el tema es sombrío, porque no quería hacer una película que aburriese al público y es evidente que tiene un vínculo con mis experiencias en las grandes películas.

Aunque no siempre es fácil, me gustaría seguir trabajando en Europa y Estados Unidos. El espectro de películas producidas por los estudios estadounidenses se reduce constantemente, con una tendencia general a rehacer las mismas películas. Pero cuanto más estrecho es tu horizonte, mayores son las oportunidades para el cine europeo. El vacío que crean al reducir el espectro abre oportunidades a las películas europeas, y estoy convencido de que habrá una creciente demanda de cine europeo, no solo de películas de arte y ensayo, sino también de películas "convencionales".

(Traducción del francés por Isabel Sáez)

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