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BERLÍN 2018 Competición

Małgorzata Szumowska • Directora

“Mi cine no puede ser más polaco”

por 

- BERLÍN 2018: La polaca Małgorzata Szumowska, ganadora del Oso de Plata por Mug, explica por qué su país es, también, su mayor inspiración

Małgorzata Szumowska  • Directora
(© Ali Ghandtschi/Berlinale)

Tras ganar el Gran Premio del Jurado en la última Berlinale con su último trabajo, Mug [+lee también:
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, Małgorzata Szumowska charló con nosotros sobre la película y lo que la inspiró a hacerla.

Cineuropa: Mug arranca con una secuencia en la que aparecen personas semidesnudas corriendo como descosidas para comprar televisores en rebajas. Están en ropa interior porque solo la gente “en cueros” podrá entrar en la tienda. ¡Has desnudado a tus compatriotas aquí, literal y figuradamente!
Małgorzata Szumowska:
Nos sirvieron de inspiración los vídeos de YouTube que los jóvenes comparten. Aparece gente enloquecida peleándose por unos zapatos o unas cartera en una tienda en rebajas. Añadir la parte del desnudo a la escena introduce una nueva capa de abstracción porque nadie en Polonia se quitaría la ropa para hacerse con un televisor. Esta escena es una alegoría; después de la caída del comunismo en 1989, la gente empezó a desear objetos materiales y dinero. Llevamos 29 años de capitalismo en Polonia y la necesidad de poseer cosas no ha cambiado. 

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Esa secuencia marca el asunto y el tono de tu película de manera muy precisa. Sabemos que Mug se centrará en la sociedad polaca y la retratará con una mezcla de realismo y sátira. En las escenas siguientes, presentas a tu protagonista, Jacek, pero dejas muchas cosas por contar: no sabemos quién es esta persona.
Mug no gira en torno a él sino en torno a las reacciones que él suscita en la gente. Al principio, es aficionado al heavy metal, lo que para alguna gente lo acerca al satanismo. Después debe pasar por un transplante de cara, lo que lo convierte en un monstruo, como en Frankenstein o El fantasma de la ópera. La manera en que la gente del pueblo reacciona a su paso es una metáfora de cómo los polacos nos relacionamos con la gente y con las cosas que no conocemos o no comprendemos: nos inspiran miedo, teorías de la conspiración, xenofobia y pensamiento irracional. Sin embargo, todos los polacos están contentos consigo mismos, lo que es evidente en la película. Tal es el caso de la familia de Jacek: todos felices con quiénes son y cómo son. La única excepción es la hermana.

Pareces disfrutar de la compañía de los polacos. No te burlas de tus personajes; hay simpatía en la manera en que los retratas. Polonia es una fuente inagotable de inspiración para ti.
En efecto. Mi cine no podría ser más polaco y, aunque estoy un poco cansada de este asunto, mi próxima película irá de la clase media en mi país. Creo que me resulta más fácil observar Polonia en la distancia porque viajo mucho al extranjero y, al volver, veo las cosas con más claridad. Comparo Polonia con las sociedades occidentales y busco lo que nos distingue de ellas. Después, preparo mis películas basándome en esas diferencias. 

Hay muchas escenas diferentes en tu película y muchos personajes menores con sus vicios y sus planes. Sin embargo, la cinta es muy coherente y sólida.
Creo que es una cuestión de experiencia. Mug es mi séptimo largometraje y mi coguionista, Michał Englert, y yo sabemos lo que queremos. No nos distraemos ni perdemos el norte. Por supuesto, de vez en cuando avanzamos a ciegas pero es parte del proceso. A menudo digo que una película es como un partido de fútbol: bastante impredecible. Siempre hay algo que puede salir mal, aun cuando uno es un gran jugador.

¿Qué resultó imprevisible o sorprendente en Mug?
No hago muchos ensayos antes del rodaje, así que descubro muchas cosas con mis actores en plena actividad. Fijamos la idea general y trabajamos los detalles a medida que van surgiendo. No estábamos seguros de cómo actuaría Mateusz Kosciukiewicz con la máscara porque solo hicimos una prueba técnica con él de antemano. En el plató, buscábamos lo que funcionaba y lo que no. Así es como descubrimos que debíamos centrarnos en su ojo. También, como disponíamos de tres periodos distintos para rodar en función de las estaciones, podíamos montar una parte y ver si queríamos añadir o cambiar algo. Así, decidimos añadir más escenas con Małgorzata Gorol, que resultó tener una presencia magnética en pantalla. 

¿Puede contarnos algo de su próxima película?
Se trata de una película independiente que hice con muy poco dinero, cuando el Polish Film Institute atravesaba cambios en su gestión. Es la primera coproducción entre Polonia y Marruecos. Se titula All Inclusive y casi todo el reparto lo componen actrices aficionadas. No sería una película mía si la premisa no fuera más que un mero ardid: aparentemente, la película va sobre unas vacaciones en África.

(Traducción del inglés)

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