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VENECIA 2018 Competición

Mario Martone • Director

"La emancipación a través de la experiencia grupal”

por 

- VENECIA 2018: El director napolitano Mario Martone compite en el Festival de Venecia con Capri-Revolution

Mario Martone • Director
(© La Biennale di Venezia - foto ASAC)

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, sobre el poeta Giacomo Leopardi, Mario Martone concluye su trilogía sobre uno de los periodos fundacionales de la historia europea con Capri-Revolution [+lee también:
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, en competición en el Festival de Venecia. Escrita, como es habitual, junto con su compañera Ippolita di Majo,la película trata sobre unacomunidad bohemia fundada en Capri a comienzos del siglo pasado. La trama se centra especialmente en la historia de emancipación de una joven pastora, interpretada por Marianna Fontana, que hace un par de años ofrecía una increíble interpretación en Indivisible [+lee también:
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Cineuropa: ¿Por qué decidiste escribir Capri-Revolution?
Mario Martone: La idea surgió al ver unos cuadros del pintor espiritualista Karl Diefenbach, que entre 1900 y 1913 fundó una comuna en Capri para practicar la creación artística en el contexto de la revolución y la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Se trataba de una experiencia similar a la del Monte Verità, en Suiza, donde nació el baile moderno y se experimentaba con la homeopatía y el vegetarianismo. Yo no tenía ni idea de que estos lugares existían a principios del siglo XX, mucho antes de las nuevas olas de los años 60 y 70. Sentí una conexión inmediata a través del tiempo con Joseph Beuys, el artista revolucionario que creó Capri Battery (un limón enchufado a una bombilla). Me interesaba explorar la idea del arte, no como un medio de investigación estética, sino como un intento político por encontrar distintas formas de construir relaciones personales. La película no recrea la vida de Diefenbach; en lugar de eso decidí construir una nueva figura: el joven Seybu. Quería centrarme en la idea del arte y su relación con las personas, por eso los elementos de baile grupales, coreografiados por Raffaella Giordano, eran fundamentales.

La película está ambientada en una isla que siempre ha acogido a artistas experimentales, intelectuales y, como vemos en la película, revolucionarios y estudiantes.
Capri es un trozo de los montes Dolomitas que cayó al Mar Mediterráneo. Es una metáfora del mundo, célebre por su hospitalidad. Por otra parte, la película es dialéctica: promueve la duda y presenta caminos distintos. Especialmente en la actualidad, en lugar de encerrarnos y construir muros, es importante - citando a mi amigo, el escritor Antonio Neiwiller – "alimentar la ilusión."

Aún así, la protagonista de la película es una joven analfabeta, dedicada al pastoreo de cabras, que se siente atraída por la comunidad de Seybu.
La historia de Lucia, alguien que rechaza un mundo heteropatriarcal y se rebela contra sus hermanos sin sucumbir al odio, muestra el comienzo de un proceso de emancipación y revisión personal, que ofrece la oportunidad de crecer sin necesidad de renegar de nuestras raíces. Al final de la película, una mujer viaja hacia lo desconocido. No sabemos a dónde se dirige, ni qué va a hacer, pero Lucia es ahora una persona emancipada, con una mente abierta al futuro.

La cinta retrata un ambiente en el que la experiencia artística madura.
Absolutamente. A través de interpretaciones teatrales, colaboraciones artísticas y la riqueza de las experiencias grupales, el sentimiento de comunidad. Todo aquello que reafirma los valores de grupo.

Siempre muestras una película clásica a tus actores antes de comenzar a rodar. ¿Cuál has escogido esta vez?
En esta ocasión no hemos visto sólo una película. Proyectamos fragmentos de tres grandes obras: Il miracolo, de Roberto Rossellini, El desprecio, de Jean-Luc Godard y Zabriskie Point, de Michelangelo Antonioni.

(Traducción del italiano)

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