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The Enemy

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- Un grupo de soldados son testigos de extraños acontecimientos en Bosnia apenas concluida la guerra. Una película de suspense que pone la piel de gallina y da qué pensar.

The Enemy

En los últimos años, los productores serbios se han dirigido cada vez más a la República de Srpska a la búsqueda de socios y captar asimismo los fondos y las localizaciones de esta región de mayoría serbia situada en Bosnia – Herzegovina. El último ejemplo ha sido además el más exitoso: The Enemy [+lee también:
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entrevista: Dejan Zečević
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, una coproducción entre la serbia Biberche, la bosnia Balkan Film, la croata Maxima Film y la húngara Tivoli Film Produkcio dirigida por el serbio Dejan Zečević.

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La historia se desarrolla en una zona rural bosnia en 1995, una semana después del final de la Guerra de los Balcanes. Un grupo de siete soldados está quitando las minas que ellos mismos pusieron durante el conflicto. Mientras esperan refuerzos, descubren a un hombre de mediana edad (interpretado por el actor y coproductor Tihomir Stanić) que ha sido tapiado en una fábrica y lo liberan. Dice que se llama Daba, que no tiene ni hambre ni sed y que viene “de cerca”. Es “uno de ellos” (refiriéndose a los serbios) y ha sido tapiado “por el enemigo”. Cuando desaparece el tirador de la unidad, Sivi (Vladimir Djordjević), algunos de los soldados van a buscarlo y encuentran a dos soldados enemigos que intentan capturarlos. Caki (Vuk Kostić) consigue herir a uno, mientras que el otro escapa. El hecho de que el soldado herido es bosnio y el que ha escapado sea serbio indica que hay algo que no cuadra. No terminan aquí las cosas extrañas: los refuerzos no llegan, la radio se rompe y, lo más sorprendente, de la noche a la mañana se ven rodeados de más minas, que ellos no han puesto. Las cosas se complican aún más cuando una joven (Marija Pikić) llega y dice al grupo que la casa en que están estacionados pertenece a su familia. Mientras tanto, Daba no hace más estar sentado, fumando y charlando tranquilamente con los soldados que le custodian.

Los soldados no tardan en perder los nervios y enfrentarse los unos con los otros. Del religioso Vesko (Slavko Štimac, de La vida es un milagro y Underground) al urbanita Case (el presentador de un reality show Dragan Marinković), pasando por el universitario Caki y el comandante Cole (Aleksandar Stojković), todos se vuelven locos. Siguiendo el patrón del grupo perdido al que todo se le complica, al estilo de La cosa, de John Carpenter, pero sin la casquería, o, más reciente y geográficamente más cercana, la croata The Blacks [+lee también:
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ficha del filme
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, Zečević construye un ambiente cada vez más oprimente.

Uno de los motivos de la tensión es el misterio que rodea a la figura de Daba. Algunos creen que es un demonio, otros que el diablo y Caki explica que puede ser un demiurgo, el creador del mundo. Según la tradición balcánica, Daba es el nombre del demonio más viejo, pero Stanić lo interpreta como si fuese Hannibal Lector, con un distanciamiento que fluctúa entre la inocencia, la locura y el tenebrismo, pero sin caer en los excesos típicos de este tipo de papeles. Esta ambigüedad eleva a la cinta del cine de género puro y duro, lo lleva a la frontera con el cine de autor y le dota de un estímulo intelectual más allá del suspense.

Las localizaciones - la montaña Kozara y la ciudades Banja Luka y Prijedor – juegan un papel tan importante como los personajes. Las colinas, la casa calcinada y la fábrica abandonada evocan un ambiente irreal subrayado por la fotografía de Dusan Joksimović, poco saturada y muy contrastada.

The Enemy será presentada por la agencia francesa de ventas Insomnia en el Mercado de Cannes.

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