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BLACK NIGHTS 2016 Competición Óperas primas

Paris La Blanche: una parábola sobre la inmigración y la familia

por 

- La ópera prima de Lidia Terki aborda las migraciones económicas y lo que la familia puede llegar a representar para una persona mediante la historia personal de una mujer argelina

Paris La Blanche: una parábola sobre la inmigración y la familia
Tassadit Mandi en Paris La Blanche

La profunda y conmovedora producción de la francesa Day For Night Productions titulada Paris La Blanche [+lee también:
tráiler
entrevista: Lidia Terki
ficha del filme
]
es una obra que impresiona por su sencillez y su corazón a la hora de abordar la inmigración a través de una historia personal. El Black Nights Film Festival de Tallín ha albergado, en su competición de óperas primas, la presentación del primer largo de Lidia Terki.

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Rekia (Tassadit Mandi) es una mujer argelina de mediana edad cuyo marido, Nour, fue uno de los tantos que emigraron a Francia en los años 70. Al cabo de cuatro años en que no ha tenido noticias de él más allá del dinero que le ha ido mandando, decide abandonar su pueblo y encontrar a Nour para llevarlo de vuelta a su hogar con su familia. La mujer se embarca, así, en una aventura a través del Mediterráneo hasta las calles de París, donde conocerá a mucha gente que tratará de ayudarla en su busca.

Rekia es tranquila y atenta; observa a los demás personajes pero no interviene en modo alguno. El público averigua cosas sobre sus vidas a través de los ojos de ella pero nunca la escucha emitir su opinión sobre aquellos con quienes se cruza. No obstante, su lenguaje suena más alto en sus momentos de silencio: sus ojos y sus gestos son fundamentales a la hora de perfilar al personaje y permitir que exprese sus sentimientos. Aunque es muy tímida y reservada, esta mujer hace gala de todo su coraje a la hora de emprender un viaje a un lugar desconocido, infatigable en su misión de buscar a Nour. Su deseo de encontrarlo es su leitmotif. La interpretación de Mandi está más allá de cualquier reproche y eso que se trata de su primer papel protagonista en un largometraje después de haberse hecho cargo de pequeños papeles en producciones televisivas durante años. Su rostro sin parangón y sus expresivos ojos merecen dar vida a muchos más personajes en el futuro.

Paris La Blanche es un debut impresionante, nacido del deseo de contar una historia sobre la “gente invisible”, los inmigrantes que prefirieron vivir en condiciones de pobreza para mandar todos sus ahorros a sus familias. Con todo, no trata solamente de esos argelinos que se mudaron a Francia en los 70 tras la independencia, sino también, y más en general, sobre las personas que abandonan sus países.

Malik Brahimi captura con belleza, mediante su fotografía, el viaje de Rekia, desde el Mar Mediterráneo, que, como menciona la novelista Nina Bouraoui, “separaba Francia de Argelia como el río Sena que atraviesa París”, hasta la misma capital francesa. La cinta no distrae la atención del espectador con planos innecesarios de lugares prototípicos de París sino que se centra con firmeza en los personajes y en las relaciones que los unen.

Paris La Blanche es una película con muchas capas que consigue dar una lección (sin imponer su moralina) sobre el amor, la devoción, los sacrificios, la confianza, la superación de las dificultades y la perseverancia.

En colaboración con

 

(Traducción del inglés)

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