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BERLÍN 2017 Forum

El mar nos mira de lejos: sobre la arena

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- BERLÍN 2017: Manuel Muñoz Rivas nos traslada a un territorio costero y semi virgen, habitado por hombres que viven en armonía con el territorio, el viento y su propia -y elegida- soledad

El mar nos mira de lejos: sobre la arena

Un escarabajo hurga en la arena de una duna y acaba buceando entre los granos de arena, así que lo perdemos de vista. Luego vemos a un sujeto que recoge ramas y piñas cerca de allí. El símil es inevitable: lo que pudiera parecer un documental de naturaleza acaba mutando en la radiografía de una colectividad peculiar y única, la de los hombres que habitan en las playas del Parque Natural de Doñana, en la costa de Huelva, protagonistas de El mar nos mira de lejos [+lee también:
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, un documental con toques de ficción que supone el salto a la dirección del hasta ahora editor y guionista Manuel Muñoz Rivas (Sevilla, 1978), que participa en el sección Forum de la Berlinale 2017.

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, habrá percibido la huella de Muñoz Rivas en su montaje: formado en la escuela de San Antonio de los Baños, este cineasta también colaboró en los argumentos abiertos de las películas de Eloy Enciso y Mauro Herce, pero hasta ahora no le habíamos visto en labores de dirección. El mar nos mira de lejos, fotografiado por su amigo Herce, nace de la fascinación de su director por una atmósfera, un lugar y sus habitantes: su inmersión en ese mundo es tal, que arrastra consigo al espectador, quien se sumerge en un territorio mecido por el viento, arropado por el silencio y poseído de soledad.

El mar… se rodó durante diez semanas, primero en primera-verano y luego en invierno, mostrando así la transición de las estaciones, sus climatologías y los cambios en el paisaje que conllevan éstas: durante el estío, las playas son frecuentadas por el turismo invasivo; en los días más fríos, la soledad convierte a esas dunas costeras en idénticas a las de un desierto. Además, una voz en off y fotografías en blanco y negro nos remiten a una búsqueda fracasada: la que, en el pasado, llevaron a cabo allí mismo unos exploradores que buscaban civilizaciones perdidas, un continente desaparecido quizás. Esa quimera inalcanzable le da a este documental un aire mágico, enigmático y romántico, a la vez que convierte al tiempo en uno de sus temas centrales.

Ese tiempo también se materializa en esas dunas vivientes que se mueven animadas por la brisa, en ese embarazo de la única mujer que aparece en pantalla y en esa superposición de la imagen actual de una torre abandonada sobre su misma reflejo en una vieja fotografía en blanco y negro. Las horas no tienen límites en esta orilla poblada de hombres que son observados con respeto, algo parecido a la admiración y sobrado aprecio por Muñoz Rivas: seres fuera de sistemas, libres e independientes que, en contraposición a los turistas o los romeros que de vez en cuando pululan por allí, son mirados así también por el mar de lejos, pues ellos, como el propio océano, siguen sus propios ciclos vitales, alérgicos a ataduras.

El mar nos mira de lejos es una producción de la compañías españolas El Viaje Films, Azhar Media y 59 en Conserva, junto a la holandesa CTM Docs; cuenta con el apoyo del programa MEDIA, del ICAA, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Canal Sur, The Netherlands Film Fund y recibió el premio work-in-progress de Abycine Lanza.

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