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BERLÍN 2017 Competición

Wild Mouse: desmontando a un héroe

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- BERLÍN 2017: el actor y comediante Josef Hader ha creado un universo divertido, singular y muy refrescante centrado en la grotesca crisis de un crítico de música clásica al que despiden repentinamente

Wild Mouse: desmontando a un héroe

Al incluir en su competición la comedia contemporánea Wild Mouse [+lee también:
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, primera película detrás (y delante) de la cámara del actor austriaco Josef Hader (a quien hemos visto recientemente en la película propuesta por su país para los Óscar Stefan Zweig: Adiós a Europa [+lee también:
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), la Berlinale ofrece a los asistentes del festival la oportunidad de reírse un poco de sí mismos y del estado del mundo, o al menos de una Europa que, fuera de la gran pantalla, se está viniendo abajo.

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El personaje principal, George (Hader), es un célebre crítico de música clásica al que despiden del gran periódico en el que trabaja para ceder su puesto a sustitutos “más jóvenes y baratos”. Apartado repentinamente de la cómoda posición de la que disfrutaba, se queda pasmado y pierde un poco la cabeza: sin contarle nada a su mujer Johanna (Pia Hierzegger), comienza a acosar al superior que le había informado sobre su despido y pasa sus días en un parque de atracciones. Allí se encuentra con un antiguo compañero de clase, Erich (Georg Friedrich), de un entorno más modesto y con el que se metía en su momento y que se convierte en su cómplice para maquinar desagradables venganzas hacia su antiguo jefe y realizar bromas estudiantiles pasadas de moda que requerirán un pasamontañas y un gran pez escogido por su fealdad.

Mientras que nuestro héroe se abandona egoístamente a su fracaso, desnudo en la nieve donde se disfraza con jubón y peluca entre las atracciones, no se da cuenta de que, paralelamente a su crisis como miembro de la clase media-alta, Johanna vive también la suya y esconde las botellas de vino que se bebe mientras que espera a que él vuelva del trabajo (el cual piensa que todavía tiene), desesperada por tener un hijo mientras que la edad todavía se lo permita. Aunque ella mire más hacia el futuro que hacia el pasado y analice más sus diferencias, sus desconciertos se corresponden, y al igual que él, ella no se da cuenta del comportamiento errático de su pareja, a pesar de ser psicoanalista. Además, así como Josef forma un extraño equipo con Erich, ella se enredará con unos binomios sorprendentes: un paciente homosexual del que se hace amiga y con el que flirtea un poco (él también tiene sus problemas), un vecino mucho más joven…

Finalmente, como las mentes perturbadas de nuestros personajes (o los adoquines de la calle que la novia rumana de Erich lleva todos los días a su casa, ya que viven juntos aunque no hablen el mismo idioma), todo en Wild Mouse es un poco caótico, absurdo y gracioso, excepto el mundo actual en declive del que escuchamos noticias en la radio, pero que está muy lejos de Viena. El comediante y actor Hader nos ha dado, al escribir esta historia pertinente y un poco vodevilesca al mismo tiempo, la oportunidad de hacernos disfrutar, sin descuidar la fotografía ni los aspectos artísticos, de su singular humor y de su divertido enfoque sobre nuestra sociedad, ¡y vaya si lleva razón! Y como le ha dado a su película el nombre de una atracción de feria, esperamos ansiosos otro viaje.

Wild Mouse ha sido producida por la sociedad vienesa WEGA Filmproduktion. The Match Factory se encarga de las ventas internacionales. 

(Traducción del francés)

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