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BERLÍN 2017 Generation

Little Harbour: zarpar hacia un nuevo mundo

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- BERLÍN 2017: Iveta Grófová participa en la sección GenerationKplus de la Berlinale con una fábula moderna sobre las relaciones entre los adultos y los niños

Little Harbour: zarpar hacia un nuevo mundo
Vanessa Szamuhelová en Little Harbour

Iveta Grófová ha ganado en la 67ª Berlinale con Little Harbour [+lee también:
tráiler
entrevista: Iveta Grófová
ficha del filme
]
el Oso de Cristal a la mejor película de la Generation Kplus. La cinta es una adaptación del libro The Fifth Boat en la que Monika Kompaníková relata la historia de una chiquilla de 10 años llamada Jarka que, maltratada por su madre, Lucia, habrá de cuidar de dos pequeños gemelos abandonados en las calles de Bratislava.

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Si la primera parte de la película explora las relaciones entre tres generaciones (abuela, madre e hija) de manera quizá demasiado didáctica, la segunda da cuenta de cómo la directora ha tratado de alcanzar los límites de lo fantástico para presentarnos a otra familia de lo más inverosímil, fruto de una escapada amorosa que es también una huida del mundo, de este mundo, para crear uno nuevo: una historia que se decanta por la inocencia de los niños para hablar de la corrupción del mundo adulto en una cinta pautada de abandonos, hasta el abandono final, el menos doloroso y descontado. La autora mezcla géneros para crear una tela de diferentes colores: el estilo documental sirve para describir de manera aproximada una cierta situación social de la clase media baja de la que proviene Jarka, que ha de enfrentarse con el mundo, excesivamente aséptico, de la familia de Kristian; del videoclip se toma prestada la estética (la actriz que interpreta a la mala madre Lucia participó en un concurso de canción en Eslovaquia), y, por último, se adivina la influencia del cine de aventuras al más puro estilo de Wes Anderson en Moonrise Kingdom, con el auspiciado final feliz.

La inesperada solución llega dejando varios nudos narrativos sin resolver. La puesta en escena resulta excesivamente fabulosa y estereotipada, lo que contrasta con el presunto realismo de las imágenes de violencia y maltrato, la clara división entre el bien y el mal, así como entre adultos y niños y el mundo viejo y el nuevo. Así, se echa en falta la síntesis necesaria para alcanzar un grado aceptable de credibilidad: se esboza pero no se acaba de perfilar la alegoría.

A pesar de las buenas intenciones, uno acaba teniendo la impresión de que la película no ha madurado lo suficiente para cumplir con su papel: al igual que la protagonista, Jarka, que se ve obligada precozmente a acudir a la llamada de auxilio de los gemelos, la película no consigue abandonar la dimensión infantil para acceder al lenguaje universal, ese del que debería beber siempre el cine.

Little Harbour es una producción de la propia directora, Iveta Grófová, para su productora, Hulapa Film y Endorfilm con ayudas del Audiovisual Fund (SR), Eurimages, State Fund for Cinematography (CZ), Europa Creativa (Media) y la región autónoma de Bratislava. La francesa Loco Films gestiona sus ventas internacionales.

(Traducción del italiano)

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