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BERLÍN 2017 Panorama Special

When the Day Had No Name: una sociedad en decadencia

por 

- BERLÍN 2017: El cuarto largo de Teona Strugar Mitevska es su trabajo más logrado y satisfactorio hasta la fecha

When the Day Had No Name: una sociedad en decadencia

Teona Strugar Mitevska es una cineasta macedonia singular que lleva en el radar más de 15 años, desde que su corto Veta ganara una mención especial en la Berlinale 2001. Su primer largo, How I Killed a Saint, compitió en Róterdam 2004, y tanto I Am from Titov Veles [+lee también:
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(2007) como The Woman Who Brushed off Her Tears (2012) disfrutaron de un amplio recorrido en el circuito de festivales.

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Con su último trabajo, When the Day Had No Name [+lee también:
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, que se estrenó mundialmente como proyección Panorama Special en la Berlinale, Mitevska ha dado un audaz salto hacia delante. El film dirige una mirada muy concreta al estado actual de la sociedad macedonia, la cultura machista de los Balcanes y las consecuencias que tiene para las generaciones jóvenes. Inspirada en hechos reales, pero narrando la historia desde el ángulo opuesto, se trata de una cinta dura, pero en definitiva más que satisfactoria.

Al inicio del film, un texto nos informa sobre el incidente sucedido en 2012, cuando los cuerpos de cuatro adolescentes fueron encontrados en un lago en Skopie. “El suceso dividió a la sociedad macedonia, pero esta película no trata sobre ellos... ”, concluye el texto. A continuación conocemos a los seis muchachos que son los héroes de nuestra historia. El primero que aparece es Milan, el único de ellos que proviene de un hogar acomodado. Su padre no está, y la relación con la esposa de su padre (Labina Mitevska) es muy tensa. Milan recoge a Petar, cuya madre depresiva se pasa el tiempo viendo telenovelas y lamentando su pobreza. Pronto, a estos dos mejores amigos se les suman otros cuatro chicos, uno de los cuales tiene una discapacidad física —por momentos, sus compañeros le hacen afrontar esta discapacidad con positividad, para luego volverle a hundir con comentarios humillantes—. El grupo planea irse de excursión para pescar, pero no sin antes pasar una noche bebiendo y frecuentando a una prostituta menor para “iniciarse como hombres”.

Estos acontecimientos, que abarcan unos 25 minutos inesperadamente difíciles —y, al final, impactantes—, suceden en una residencia de estudiantes desaliñada y decadente, con visos de edificio burocrático abandonado, perteneciente a una administración desaparecida hace tiempo. Podría incluso servir como metáfora de la sociedad retratada en la película: una estructura que apenas funciona y cuya sustancia ha desaparecido por culpa de cambios políticos a peor, corrupción e indiferencia hacia la gente corriente. Lo que queda no es más que el esqueleto de una construcción que sella la caída de la masculinidad frustrada y la identidad social de la siguiente generación, reforzando su predominio imaginario sobre el sexo o segmento más débil de la población.

Los protagonistas expresan durante toda la película sus injustas actitudes hacia las mujeres. El ejemplo más elocuente es Milan, un chico esencialmente amable al que le gusta de verdad su novia Elena, pero que duda si llevarla al baile, pues está un poco rellenita, por lo que no es realmente uno de los trofeos a los que estos muchachos “deben” aspirar a ganar.

Mitevska transmite su mensaje de diferentes maneras, reforzándolo con medios en ocasiones sofisticados y en otras directos y francos, pero, cinematográficamente, When the Day Had No Name es una cinta dirigida con tino y precisión, con un estilo fuerte y directo, y un diseño de sonido potente que domina la labor narrativa en ciertos momentos bien elegidos, especialmente cuando la música de Jean Paul Dessy —perturbadora, creadora de suspense— entra en escena. 

El elenco, compuesto de muchachos con poca o ninguna experiencia, dota a la película de cualidades que quizás ni la cineasta había previsto. Sus rasgos individuales brotan como la hierba por todo el film, potenciando inesperadamente los aspectos más perturbadores (frecuentes) u optimistas (más infrecuentes) de las personalidades que representan. 

When the Day Had No Name es una coproducción de la compañía macedonia Sisters and Brother Mitevski, la belga Entre Chien et Loup y la eslovena Vertigo. Cercamon detenta los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

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