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PELÍCULAS Reino Unido

Butterfly Kisses: un tema difícil envuelto en onirismo

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- Tras ganar el Oso de Cristal en Berlín, Rafael Kapelinski ha estrenado su primer largo en el Festival de Cine Europeo de Lucca

Butterfly Kisses: un tema difícil envuelto en onirismo

Ambientado en una urbanización del sur de Londres, el primer largo de Rafael Kapelinski, Butterfly Kisses [+lee también:
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, es un drama en blanco y negro que al principio parece ser una película social-realista inglesa sobre unos adolescentes normales que ven porno y hablan sobre experiencias sexuales reales o imaginarias, pero que luego da un giro y se adentra en un terreno mucho más sombrío, adoptando una estrategia más lírica y atmosférica. El film tuvo recientemente su estreno italiano en el Festival de Cine Europeo de Lucca.

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Butterfly Kisses gira en torno a tres amigos, Jake (Theo Stevenson, conocido por la serie Humans), Kyle (Liam Whiting) y Jarred (Byron Lyons), que matan el tiempo fumando hierba, hablando sobre chicas y armando jaleo en el club de snooker que regenta Shrek (el inolvidable Thomas Turgoose, que aparece en This Is England [+lee también:
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). 

A medida que la cinta se centra en Jake, nos damos cuenta de que la historia tiene una capa mucho más siniestra. El tímido —y virgen— del grupo, que se gana algo de dinero cuidando a niños, cede a la presión que recibe por parte de Kyle y Jarred en cuanto a su inactividad sexual y parece estar llegando poco a poco a un punto de ruptura. Una pista —quizás innecesaria— al principio de la película, así como su costumbre de espiar a sus vecinos (a Zara, interpretada por Rosie Day, una chica que está en secundaria, aunque a Jake le interesa más su hermana pequeña), pronto delatan qué es lo que le atormenta en realidad, y, aunque no tiene nada que ver con su virginidad, es algo completamente fuera de lo común en lo que concierne a las dificultades de la maduración sexual.

Uno de los aspectos más sólidos de la película es la interpretación de los actores. Stevenson dota a Jake de una silenciosa intensidad, suscitando una empatía que sería difícil lograr en una cinta de la misma temática pero con un planteamiento más directo. Su interpretación añade una capa esencial a la película, mientras que a Whiting y Lyons, por su parte, les llega la oportunidad de lucirse en el momento final de revelación, la escena más fuerte de Butterfly Kisses. La presencia de Turgoose no pasa desapercibida, aportando momentos de comicidad que humanizan tanto a la historia como a los personajes. 

Con la ayuda del director de fotografía Nick Cooke (Pikadero [+lee también:
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), Kapelinski construye una visualidad ecléctica, logrando combinar de manera fluida el ambiente de esta urbanización social en Inglaterra con planos experimentales, momentos líricos y catárticos y un estilo que recuerda a videoclips de música punk o ravera. Butterfly Kisses tiene una estética poderosa, y se sirve de momentos oníricos para generar hábilmente empatía hacia las penas de un personaje que, desde cualquier otra perspectiva, habría sido reprobable. 

Kapelinski consigue imbuir este mundo oscuro de tensión, sincronizando los momentos de catarsis del protagonista con los del público, a través de motivos visuales cuyos significados varían a lo largo de la película, como un caballo que primero aparece en una película porno y luego reaparece como juguete, como máscara de Halloween, y finalmente como posible redentor. 

La excelente banda sonora de Nathan W. Klein, que consiste principalmente en música de órgano, dota a la narrativa de un marco en el que apoyarse, suavizando al mismo tiempo los eventos que viven los personajes. Butterfly Kisses comienza y termina con la voz en off de Kyle, evidenciando la intención del cineasta de distanciarse del tema sombrío que aborda para integrarlo en una historia sobre las dificultades de hacerse adulto.

El primer largo de Kapelinski es una historia muy fluida narrada con una extraordinaria claridad y una estética hábilmente empleada, aunando lenguajes fílmicos muy diferentes que convierten a la película en una obra de realismo poético plenamente lograda.

Butterfly Kisses ha sido producida por la compañía británica Blue Shadows Films; las ventas internacionales están a cargo de la berlinesa m-appeal.

En colaboración con

 

(Traducción del inglés)

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