email print share on facebook share on twitter share on google+

PELÍCULAS Italia

Con La tenerezza, Gianni Amelio apunta directo al corazón del público

por 

- Lo nuevo del director calabrés afronta esta vez los vínculos familiares y la maraña de sentimientos a que dan lugar

Con La tenerezza, Gianni Amelio apunta directo al corazón del público
Micaela Ramazzotti y Elio Germano en La tenerezza

La felicidad no es una meta por alcanzar sino una casa a la que volver, no está delante sino detrás de nosotros. Este “dicho oriental”, un poco de envoltorio de bombones, representa la esencia deLa tenerezza [+lee también:
tráiler
entrevista: Gianni Amelio
ficha del filme
]
, lo nuevo de Gianni Amelio, que el 24 de abril distribuye en las salas de cine de Italia 01. Lo pronuncia Elena (Giovanna Mezzogiorno) al término de un camino de acercamiento hacia su padre, Lorenzo, al que da vida Renato Carpentieri. Estamos en la Nápoles actual: una ciudad cruda, que se concreta mediante los colores de la inconfundible fotografía de Luca Bigazzi. Elena es intérprete jurado: traduce las palabras de los imputados que hablan árabe en el tribunal y captura los matices y se percata de cuándo mienten. Al principio parece que estamos ante una historia sobre la inmigración pero Amelio (ganador de tres premios del cine europeo a la mejor película) ya realizó una, Lamerica, en el lejano 1994, convirtiéndose en uno de los primeros en hacerlo.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

En realidad, La tenerezza, inspirada libremente en la novela La tentazione di essere felici, de Lorenzo Marone, y escrita por el propio director en colaboración con Alberto Taraglio, es una película sobre los vínculos familiares y sobre la maraña de sentimientos que se derivan de ellos. En el centro de esta historia está Lorenzo, el primer protagonista anciano (cuenta unos 70 años) del cine de Amelio. Lorenzo vive en un antiguo edificio del centro y se define a sí mismo como un abogado “tristemente célebre” porque dedicó toda una vida de trabajo a falsos accidentes de tráfico (al estilo de Totò) y estafas en materia de seguros. Es una persona indiferente y egoísta que hace tiempo que dejó de querer a sus dos hijos: a Elena porque sospecha que le contó a la madre todo sobre su amante, causándole así la muerte; a Saverio (Arturo Muselli) porque considera que es un inútil que no sabe hacer nada. Sus únicas “fugas” las acomete con el sobrino Francesco (Renato Carpentieri Jr), que Elena llevó en su vientre siete años atrás en su regreso de Egipto.

Algo cambia al llegar una pareja con niños al piso que se encuentra enfrente del del viejo Lorenzo. Michela (Micaela Ramazzotti) es hermosa y vivaracha; Fabio (Elio Germano) es un ingeniero naval de Trieste inquieto, inestable y con dejes de infantilismo. Lorenzo no tardará en encariñarse de esta familia aparentemente perfecta que representa algo que nunca fue capaz de encontrar en sus hijos. Sin embargo, una enorme tragedia acontecerá entonces, un delito característico de la peor crónica de sucesos, que provocará que el padre, anciano, y la hija, quien busca testarudamente una reconciliación, revisen de algún modo su relación afectiva.

Gianni Amelio se enfrentó al terrorismo político y a los conflictos sociales con las novelas de Leonardo Sciascia, Ermanno Rea, Giuseppe Pontiggia y Albert Camus. Con La tenerezza, producida por Pepito con RAI Cinema, el director, de 72 años ya, ha sentido la llamada y la “necesidad” de un sentimiento, la ternura, que tiene el poder tanto de echar por tierra incomprensiones, durezas y resistencias como de derribar muros enteros. Las interpretaciones de los estupendos actores elegidos para formar el reparto contienen momentos de una sensibilidad rebuscada pero sabiamente calculada que, a pesar de todo, llegará directamente al corazón del público más amplio.

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.