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VENECIA 2017 Semana Internacional de la Crítica

Il cratere: una cantante "neomelódica" en busca de libertad

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- VENECIA 2017: El primer largometraje de ficción de los documentalistas Silvia Luzi y Luca Bellino cuenta cómo un padre napolitano intenta aprovecharse de las dotes musicales de su hija adolescente

Il cratere: una cantante "neomelódica" en busca de libertad
Sharon Caroccia en Il cratere

Silvia Luzi y Luca Bellino tenían una idea muy precisa en la cabeza cuando pensaron en su primera película de ficción. Así, para Il cratere [+lee también:
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, seleccionada en la Semana de la Crítica de la Mostra de cine de Venecia, buscaron personas que pudieran encarnar a los personajes que habían imaginado y, al cabo de un largo trabajo, encontraron a Rosario Caroccia, un napolitano dedicado a la venta ambulante de muñecos de peluche, y a su hija Sharon, una cría de 13 años de edad con cara angelical y características de estrella emergente de la música neomelódica trash partenopea.

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La palabra docufiction limita demasiado a esta pareja de documentalistas pura y dura, que en 2008 firmó La minaccia, sobre la Venezuela de Hugo Chávez, y en 2012 Dell'Arte della Guerra [+lee también:
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, sobre los cuatro obreros de la fábrica Innse de Milano Lambrate que, como protesta contra su cierre, estuvieron ocho días colgados de una grúa. En el caso de Il cratere, sin embargo, los directores intentan capturar la realidad sin dejar por ello de introducir en la narración elementos y situaciones de ficción.

Il cratere, una producción de la empresa fundada por los propios cineastas, TFilm, junto con RAI Cinema, nos muestra cómo Rosario pasa de vendedor ambulante a ser manager musical: cree en el talento como cantante de la hija y en la posibilidad de salir de una vida difícil por vía de éxito de Sharon. Los directores muestran con mucho oficio a toda la familia Carroccia en torno a la mesa (donde se habla un dialecto cerrado, subtitulado). También los vemos limpiando los peluches por vender en las diferentes ferias del país. La puesta en escena sigue el estilo (ya quizá excesivo) de los hermanos Dardenne, con primerísimos planos y una cámara a menudo a echada al hombro. Descubrimos asimismo los mecanismos del circuito (por lo demás, en decadencia ya) neomelódico: para comprar una canción que funcione, se necesitan mil euros (500 € por la letra, 500 € por la música); después, hay que grabarla en un estudio y empezar una gira por las pequeñas televisiones locales, que piden al menos 200 € para permitir una aparición. El padre Rosario, no obstante, está embalado en la persecución de su sueño y no parece atender a las reticencias de la recalcitrante Sharon. Rosario entra en una especie de espiral de paranoia que encierra a la chiquilla y a toda la familia en un capullo de flor, o en un cráter, como quisieron imaginar los autores. Sharon acaba escogiendo la libertad, las esperanzas se desmoronan y el resarcimiento social se aleja al tiempo que se desvanece la revancha.

Il cratere todavía no cuenta con distribuidora en Italia. Su agencia de ventas es la parisina Alpha Violet, por lo que Francia y otros países europeos podrían apreciar esta antifábula napolitana. La canción que cierra la película es 'Na stella, escrita por Gianmaria Testa, de Fausto Mesolella. Se trata de la única canción cantada en dialecto napolitano por el artista, fallecido el año pasado.

(Traducción del italiano)

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