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SEVILLA 2017 Competición

Crítica: Tierra firme

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- La segunda película de Carlos Marques-Marcet incide en las paradojas, ambigüedades y encontronazos de las relaciones sentimentales, ubicando la acción en un barco que transita los canales londinenses

Crítica: Tierra firme
David Verdaguer, Natalia Tena y Oona Chaplin en Tierra firme

Carlos Marques-Marcet, que situó a la pareja protagonista de su primer largometraje, 10.000 km [+lee también:
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, en sendos apartamentos de Barcelona y Los Ángeles, separados por la distancia del título, ha tomado la decisión argumental de que las dos chicas protagonistas de su nuevo film, Tierra firme [+lee también:
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, sean una especie de nómadas modernas y urbanas que, a bordo de un barco que han de cambiar de ubicación cada dos semanas para evitar multas, surcan los semi desconocidos canales de Londres, mucho menos fotografiados que los de Venecia y Amsterdam. El cineasta, con ese gesto de ubicación, empieza marcando el tono descriptivo de lo mutante y sigiloso de las relaciones modernas, que surcan aguas cambiantes y escenarios nuevos a cada poco. El film, una coproducción entre España y Gran Bretaña, tuvo su premiere mundial en el último Festival de Londres y el pasado viernes, 3 de noviembre, inauguró la Sección Oficial del 14º Festival de Cine Europeo de Sevilla, arrancando al respetable sonrisas, carcajadas y prolongados aplausos.

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Porque el humor, afortunadamente, recorre esta película que huye del romanticismo empalagoso para plantear no sólo cómo pueden ser las familias hoy día, sino cómo es de complicado tomar decisiones entre dos... o más personas. El guion, escrito por el director junto a Jules Nurrish, presenta a una pareja de lesbianas -Eva y Kat (encarnadas por Oona Chaplin y una magnífica Natalia Tena)- que se plantea el peliagudo tema de la descendencia, pues compartir la responsabilidad de una mascota se le queda pequeño a una de ellas. Una decisión así, que condiciona de una forma ineludible el futuro, traerá consecuencias para estas mujeres, pues cada una tiene un concepto de vida distinto. Y para subrayar que los sentimientos no tienen -o no deberían tener- esclusas, un amigo de Kat, Roger (David Verdaguer) viene a visitarlas: quizás el hombre sea el instrumento que ellas necesitan para completar su plan de aumentar la familia...

La institución familiar, esa quimera sagrada enrocada en nuestro disco duro educacional, es cuestionada aquí al abanderar cualquier tipo de alternativa, liberada de prejuicios y clichés, desde la adopción de mascotas hasta la amistad convertida en algo más... biológico: la opción de procrear no debería ser algo dramático y no hay respuestas a las pulsiones de la p/m-aternidad, nos viene a decir este cineasta residente en EEUU. Marques-Marcet no dramatiza el conflicto y reviste de un aire de juego las relaciones de su trío protagonista, que no para de derrochar una química imprescindible que viene apuntalada por la amistad previa entre Chaplin y Tena, mientras ésta última ya compartió cartel con Verdaguer en 10.000 km. Este actor ya está rodando la tercera película de Marques-Marcet: La bona espera.

Tierra firme es una producción de Lastor Media, S.L., La Panda Productions y Vennerfilm, que cuenta con la participación de TVE y TV3, y la colaboración del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya, Ministerio de Cultura, el programa Europa Creativa y CreaSgr. De su distribución en España, a partir del 24 de noviembre, se encarga Avalon y de sus ventas internacionales Visit Films.

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