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COTTBUS 2017 Competición

Wild Roses: esbozo de lo intangible

por 

- Mientras sitúa su relato en un contexto, Anna Jadowska toma lo intangible y escenifica un estado del alma

Wild Roses: esbozo de lo intangible
Marta Nieradkiewicz en Wild Roses

El quinto largometraje de ficción de la directora polaca Anna Jadowska, Wild Roses [+lee también:
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, compite en la 27ª edición del Festival de Cottbus. La película recuerda a Amarás al prójimo [+lee también:
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, de su colega Malgorzata Szumowska, tanto en los decorados bucólicos y soleados como en el contexto, el corazón de una pequeña comunidad católica de provincias, muy practicante, donde tiene lugar un conflicto moral conmovedor. Esta vez, el protagonista no es un sacerdote atormentado por sus deseos sino una madre y esposa que no se siente a la altura de sus roles y que tampoco tiene fuerzas para intentarlo en una comunidad que representa el oprobio (en este caso exterior, ya que en Aime… era interior) como una fuerza más estremecedora que el fuego.   

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Conviene dar pocos detalles sobre el argumento principal de la película. Podríamos decir que empieza en un hospital, que el tema de la maternidad es crucial para el personaje de Ewa (que sujeta con ternura a una niña y a un bebé), que duerme en una casa desordenada, que un adolescente la sigue y grita su nombre, a veces por la ventana, que será necesario investigar una desaparición…

No sabríamos revelar más, ya que la elipsis es la principal baza del relato. La técnica, que consiste en mantener la curiosidad del espectador hasta el final, es una manera de reflejar el estado de estupor y angustia de la heroína. Al mismo tiempo (y de forma bonita, delicada, sin insistir explícitamente en la posibilidad de otro acercamiento subjetivo), este recurso nos sitúa en el lugar de comprensión parcial y frustrada de la niña, un personaje secundario muy bien desarrollado puesto que su complejidad resulta sorprendentemente creíble para su edad, como si hubiese nacido de las reminiscencias íntimas de los hechos vividos.   

En efecto, Jadowska se entrega a una narración sensible, modelada a partir de la emoción de la situación. A lo largo de la película, escruta sin cesar las diferentes caras y la mirada húmeda de Ewa, que gracias a la extraordinaria interpretación de Marta Nieradkiewicz, vulnerable y casi desnuda, expresa sin necesidad de palabras un amplio abanico de sentimientos sutiles como el amor, el dolor, la impotencia y la vergüenza. La atmósfera creada por la imagen y el sonido es un complemento elegante para este púdico retrato psicológico. Los ruidos secos y ligeros, las grietas del caluroso verano y el delicioso murmullo de los campos de rosas silvestres crean un clima de ociosidad estival que propicia el camino lento hacia las epifanías discretas y evoca los susurros que reflejan el presente errático de Ewa. De esta forma, los temas centrales pasan a un segundo plano detrás del velo de desamparo que los envuelve.

El personaje central de este relato, bajo la apariencia de un fantasma omnipresente, no juzga ni da ninguna pista en cuanto al resto. En Wild Roses, Jadowska nos describe un vacío, una soledad, de forma tan humana y sensorial que se olvida del calor.

Wild Roses ha sido producida por Alter Ego Pictures en coproducción con Canal+. La compañía moscovita Ant!pode Sales & Distribution se encarga de las ventas internacionales.

(Traducción del francés por Carolina Benítez)

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