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Djon Africa: un viaje en busca de la identidad

por 

- El dúo portugués formado por Filipa Reis y João Miller Guerra compite en Róterdam con su primera película

Djon Africa: un viaje en busca de la identidad
Miguel Moreira en Djon Africa

Puede ser complicado sentirse extranjero —y ser percibido como tal— tanto en el país donde naciste como en el que has vivido casi toda tu vida. Con independencia de las cuestiones burocráticas, tu sentido de pertenencia queda atrapado entre las costumbres del país donde vives y el ADN que corre por tus venas. Lo más probable es que se produzcan choques entre quién eres y quién no eres; entre lo que quieres ser y lo que los demás esperan que seas. Atrapado en este halo de confusión identitaria se encuentra Miguel, de 25 años, el protagonista de Djon Africa [+lee también:
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, la película del dúo portugués Filipa Reis y João Miller Guerra que compite en el Festival Internacional de Cine de Róterdam.  

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Djon Africa empieza con Miguel y su amiga intentando robar en un centro comercial. Después, nos hacemos una idea de su vida: vive con su abuela en los suburbios de Lisboa, tiene una novia pelirroja, trabaja en el sector de la construcción, no conoce a su padre (a quien se parece bastante) y nunca ha estado en Cabo Verde, el lugar de donde procede su familia. Estos dos últimos datos son claves para armar el rompecabezas de su vida, por lo que decide hacer un viaje a Cabo Verde para encontrarse con sus raíces (y a sí mismo).

El peso interpretativo recae por completo sobre Miguel Moreira, que ya protagonizó otros cortometrajes y mediometrajes del dúo portugués, y cuya interpretación despreocupada resulta convincente para ser un actor no profesional. El guión, coescrito por Miller Guerra y Pedro Pinho (director de A fábrica de nada [+lee también:
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entrevista: Pedro Pinho
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 y amante de la cultura de Cabo Verde), lo lleva a un viaje por varios puntos del país (Praia, Tarrafal, São Nicolau…). Allí, se enfrenta a la cultura local, que incluye conciertos en directo, fiestas y el grogue, una bebida omnipresente cuyos efectos tiene la oportunidad de conocer el mismo día de su llegada. Los locales tienden a darle una cálida bienvenida, aunque lo consideran un extranjero. En Portugal, no era portugués; en Cabo Verde, no es caboverdiano. La búsqueda de su padre resulta infructuosa pero él continúa siguiendo las pistas y tratando de encajar.  

El director de fotografía, Vasco Viana, demuestra una gran fascinación por los paisajes y los lugareños, algo que dota a la película de un claro estilo documental. Sin embargo, esta sensación de realismo se contrarresta con varias secuencias oníricas y fantásticas, como la escena de baile durante el vuelo o la llegada de una anciana casi al final de la película, cuya presencia podría ser real o podría ser producto de la imaginación de Miguel. En un momento de la película, Miguel recibe un mensaje donde su novia portuguesa le comunica que está embarazada. Pero, ¿qué significa ser padre cuando no has tenido una figura paterna? El final está abierto a la interpretación pero la música que acompaña los créditos finales parece sugerir un futuro prometedor (una posibilidad que ha estado ausente en casi toda la película: “Aleluya/felicidad/un nuevo año/una nueva vida/queremos un futuro africano”).

Djon Africa es una coproducción entre Portugal (Terratreme y Uma Pedra no Sapato), Brasil (Desvia) y Cabo Verde (OII). La compañía Still Moving, ubicada en París, se encarga de las ventas internacionales.

(Traducción del inglés por Carolina Benítez)

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