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BERLÍN 2018 Panorama Dokumente

Crítica: I See Red People

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- BERLÍN 2018: Bojina Panayotova investiga el pasado de su familia en la Bulgaria comunista en un documental muy creativo, tan serio como entretenido

Crítica: I See Red People

“¿Qué vas a descubrir? ¿Sobre quién? ¿Y después qué? ¿Cuál será el precio de la verdad?” Bojina Panayotova lleva a cabo una investigación sobre el pasado de sus padres y de sus abuelos para así comprender cómo era la vida en su Bulgaria natal, que abandonó a los ocho años para exiliarse en Francia tras la caída del Muro de Berlín. Al empezar, no podía imaginarse las consecuencias psicológicas tan personales que iban a desencadenar su tenaz búsqueda de la verdad y su deseo no menos ferviente de completar su primer largometraje, un sorprendente, apasionante y entretenido documental titulado I See Red People [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, exhibido en la sección Panorama de la 68ª edición del Festival de Berlín.

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Todo empezó cuando una sensación de malestar la invadió al ver a los búlgaros manifestarse en masa acusando a su gobierno de colaborar con la mafia y con las antiguas redes comunistas. “¿Cerdos comunistas? Yo no puedo decir tal cosa. Mi abuelo era miembro del partido, mi padre era miembro del partido, mi madre era miembro del partido”. ¿Qué  recuerdos tiene Bojina de su país? Una infancia idílica y las fotos familiares del exilio en Francia “Vuelvo 20 años después, sola, para filmar, investigar y descubrir todo lo que pasó”.

Provista de tan solo su teléfono móvil y Skype, Bojina se da cuenta rápidamente de la represión policial en la Bulgaria comunista, de cuyos privilegios se beneficiaba su familia (a sus dos abuelos se les permitía viajar, uno porque trabajaba para el Ministerio de Comercio y el otro porque era crítico de cine). Entrevista a sus familiares cercanos y lejanos, que no hacen más que echar balones fuera (“Esto no es más que una paranoia post-comunista tuya”, dice su padre, artista y pintor). Rápidamente, se obsesiona con una idea: “Todos han trabajado con la policía secreta”. Dado que el Gobierno hizo públicos los archivos de las antiguas agencias de seguridad, sería posible comprobarlo. Pero debían ser sus padres quiénes lo solicitasen. ¿Tendrán un expediente? Y en caso afirmativo, ¿Qué contendrá? ¿Lo sabrán ellos mismos? Estos eventos desencadenarán una serie de acontecimientos, pistas, dudas, confrontaciones, desórdenes afectivos y revelaciones en relación con el espionaje que esclarecerán cómo fue la Bulgaria de entonces y cómo es ahora.

Por su engañoso aspecto de película amateur, I See Red People podría parecer a primera vista una obra muy de andar por casa. Pero en realidad se trata de una película meticulosamente trabajada con un montaje espectacular que imita tanto las películas de propaganda de la época comunista, como las viejas fotos de familia o las imágenes de las cámaras de seguridad del archivo de la policía secreta. El método cinematográfico del plano/contraplano en pantalla partida muestra el estado psicológico de la cineasta, cada vez más fragmentado según se acerca la verdad. Su investigación (en ocasiones muy divertida para el espectador) podría perturbar a sus familiares (así como su relación con ellos) al ver resurgir a los fantasmas del pasado.

Producida por Stank y coproducida por Andolfi, I See Red People está distribuida internacionalmente por Syndicado.

(Traducción del francés por Pedro Andueza González)

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