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PELÍCULAS Serbia

Crítica: Ederlezi Rising

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- La primera película del serbio Lazar Bodroža es un ambicioso largometraje de ciencia ficción en inglés protagonizado por Stoya y que relata la interacción entre un astronauta y una androide

Crítica: Ederlezi Rising
Sebastian Cavazza y Stoya en Ederlezi Rising

El guionista serbio Dimitrije Vojnov (Little Buddho, The Samurai in Autumn [+lee también:
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ficha del filme
]
) y el director debutante Lazar Bodroža se han unido para crear una película minimalista, anglófona y de ciencia ficción que explora uno de los aspectos más atractivos y misteriosos de este género: ¿puede haber sentimientos entre un humano y un androide? Una forma de dar a conocer la película ha sido contar en el reparto con la estrella del porno Stoya (también de origen serbio), encarnando a una androide en un ficticio siglo XXII. Además, la película, que ha sido presentada mundialmente en el Belgrade FEST, relata una historia psicológica sobre el ego masculino.

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Una breve explicación inicial nos pone en situación: estamos en el año 2148; el capitalismo, que ha exprimido todos los recursos terrestres, ha sido reemplazado por el socialismo “para equilibrar la situación en la que se encuentra la Humanidad”; grandes empresas colonizan otros planetas; y el astronauta yugoslavo Milutin (Sebastian Cavazza) es enviado a Alpha Centauri por la Ederlezi Corporation, de la “Reinstaurada URSS”, para “exportar su ideología”.

Antes de la misión, un “ingeniero social” (Maruša Majer) le informa de que no estará solo, le acompañará Nimani (Stoya), una androide muy avanzada tecnológicamente que podrá actuar como compañera y asistente durante el viaje. Más tarde Milutin se dará cuenta de que lo que hace realmente es supervisarle.

Milutin desconfía de las mujeres porque le han hecho daño y la primera vez que activa a Nimani es, por supuesto, en su función sexual. El primer encuentro se desarrolla sin contratiempos, pero cuando el astronauta empieza a experimentar y cambia la configuración básica, la situación termina en violación (que según parece, es una de las configuraciones más comunes entre los usuarios de estos robots). Frustrado, Milutin pretende desinstalar su sistema operativo para que funcione únicamente basándose en lo que experimenta con él.

Mientras que Steven Soderbergh contaba con Sasha Grey en The Girlfriend Experience encarnando a una prostituta de lujo, Bodroza conecta el mundo del porno online, donde Stoya es ya muy conocida, con la inteligencia artificial. Sin embargo, tras este concepto hay una historia que más que lidiar con cuestiones éticas por la interacción entre humanos y androides, trata del ego masculino, la obsesión y la frustración así como del deseo romántico y el creerse merecedor de ciertos derechos, ideas que según la película pueden ir de la mano.

El ya mencionado papel de la ideología es primordial para el humor subversivo de Vojnov, pero también da a la película ciertos matices de una ficticia Segunda Guerra Fría (se ven constantemente ordenadores con caracteres en cirílico o en chino). Son innegables dos claras influencias: Solaris de Tarkovsky y Blade Runner de Scott. Este largometraje sigue esa misma línea, con una minimalista, desgastada y mediocre aeronave de paredes oxidadas y tuberías colgantes, en cierto modo, un reflejo del canoso protagonista. El final de la película emplea unos simples pero muy sorprendentes efectos especiales generados por ordenador en las escenas de fenómenos cósmicos, de un significado más alegórico que literal.

Exceptuando la escena de la violación, el sexo se presenta de forma muy poética, jugando con las luces y las sombras en la siempre rotatoria cabina de la nave, al son de la música etérea de Nemanja Mosurović, que combina un coro femenino y un órgano. Stoya muestra sus aptitudes como actriz, creando un personaje convincente que abarca características tanto humanas como robóticas.

Ederlezi Rising ha sido coproducida por la empresa serbia Mir Media Group y por Balkanic, Inc. con sede en Los Angeles. La estadounidense Arclight Films es la propietaria de los derechos del largometraje.

(Traducción del inglés por Pedro Andueza González)

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