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PELÍCULAS Italia

Crítica: Manuel

por 

- El documentalista Dario Albertini debuta con una prometedora ficción, sencilla y que refleja la realidad social

Crítica: Manuel
Andrea Lattanzi en Manuel

Presentada en Venecia en la sección Cinema nel Giardino; triple ganadora en el Festival de Cine Mediterráneo de Montpellier (Mejor película, Premio de la crítica y Premio del jurado de estudiantes); y distinguida con el premio al mejor actor en el festival Premiers Plans de Angers, con el Premio FIPRESCI en Gijón, y con una mención especial en Villerupt, Manuel [+lee también:
tráiler
ficha del filme
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, del italiano Dario Albertini, demuestra su exitoso paso de la producción de documentales (Slot – Le intermittenti lui di Franco, La Repubblica dei Ragazzi) a la ficción. Una base que ha sabido aprovechar, convirtiéndose inmediatamente en una de las promesas de una corriente del cine italiano que retoma el neorrealismo modernizándolo a través de estilos personales, como también lo hacen Alice Rohrwacher, Claudio Giovannesi, Jonas Capignano, Leonardo Di Costanzo, Roberto De Paolis o Roberto Minervini. Un movimiento cinematográfico apasionante que, por desgracia, parece que no tiene todo el apoyo que merecería en su propio país, como tampoco lo tiene Manuel, que se distribuye primero en Francia por Le Pacte, y que aún debe esperar a mayo para llegar a los cines italianos.

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“La idea de salir de casa no me deja dormir”. Manuel (interpretado por el actor revelación Andrea Lattanzi), de 18 años, es un joven de complexión fuerte, grande, un poco desgarbado, rebelde y amable al mismo tiempo, y agobiado ante la realidad de abandonar el hogar de acogida y a sus amistades, todo lo que conoce desde que lo internaron a los cinco años por la ausencia de su madre (Francesca Antonelli), que estaba en prisión. Los ánimos y consejos de los educadores (“encontrarás tu camino”, “tu vida es tuya, debes saber valerte por ti mismo”) acompañan su solitario viaje en tren hacia lo desconocido. Tras distintas experiencias y encuentros vuelve a la casa abandonada del barrio obrero a orillas del mar en el que vivía su madre. Con un panorama desolador, Manuel se encuentra con la responsabilidad de una posible libertad anticipada de su madre a la que aún le quedan dos años de condena. Se suceden las visitas a su madre (“soy una mala madre. Has tenido que criarte solo. Siento ser una carga para ti”), los abogados, las promesas de trabajo en una panadería, las visitas de los servicios sociales a quienes tiene que convencer de que es capaz de hacerse cargo de su madre… Manuel se enfrenta a situaciones difíciles que afronta con valentía, a pesar de que la tentación de desentenderse siempre está ahí.

Siempre atento al más mínimo gesto del rostro melancólico de su protagonista, Dario Albertini (que ha escrito el guion de la película junto con Simone Ranucci) expone una representación fiel (aunque de pocas palabras) de una juventud a la deriva en un mar de acontecimientos que la sobrepasan pero que tiene que afrontar igualmente. Gracias a su experiencia como documentalista, el director es capaz de mostrar la dura realidad social en la que vive Manuel, con un ritmo falsamente sutil, jugando con distintos personajes secundarios y tentaciones de fuga así como con ciertos toques oníricos. Una estética que da a la película un encanto delicado y una autenticidad áspera, una mezcla que avala la gran calidad cinematográfica de un director al que merece la pena no perder de vista.

Manuel, fue producida por BiBi Film y está vendida internacionalmente por Le Pacte.

(Traducción del francés por Pedro Andueza González)

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