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TRANSILVANIA 2018

Crítica: Fleuve noir

por 

- La película policiaca de Érick Zonca se proyecta en la sección Supernova del Festival de Transilvania

Crítica: Fleuve noir
Vincent Cassel en Fleuve noir

Un adolescente perdido, un detective alcohólico y el entrometido ex tutor del adolescente no logran crear un misterio cautivador en la película policiaca de Érick Zonca, Fleuve noir [+lee también:
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, la cual se proyectó en la 17ª edición del Festival de Transilvania (desde el 25 de mayo hasta el 3 de junio, en Cluj-Napoca), en la sección Supernova. Forzada y limitada por clichés y manierismos inexplicables, la historia pierde su impacto antes de un final que resulta más bien decepcionante.

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Vincent Cassel protagoniza el filme como el detective François Visconti, cuya gabardina y peculiar forma de andar lo hacen parecer un Colombo más joven, más sudoroso y alcohólico. Visconti es asignado al caso Arnault: Dany, un estudiante de secundaria ha estado desaparecido por un día cuando su desesperada madre Solange (Sandrine Kiberlain) llama a la policía. Al principio, Visconti está seguro de que Dany simplemente ha escapado de un ambiente familiar lleno de problemas (un padre siempre ausente y una hermana con síndrome de down), pero una llamada anónima convence al detective de intentar otros métodos. La participación del Sr. Bellaile (Romain Duris), el vecino de la familia Arnault y antiguo tutor privado de Dany complica la investigación incluso más… 

Se trata de una adaptación de la novela policiaca israelí, The Missing File, del autor Dror Mishani. Fleuve noir sufre a causa de un protagonista mal construido y desagradable, y de una trama torpe, la cual no es enteramente predecible pero de alguna manera hace que la necesidad que tiene el público de saber qué le ocurrió al adolescente perdido desaparezca completamente. El guion, escrito por Zonca junto con Lou de Fanget Signolet, emplea una trama secundaria que se enfoca en el hijo de 16 años de Visconti, quien podría o no ser un traficante de droga, para justificar que el detective se preocupe tanto de su nuevo caso y quizás, también como una forma de compensar. Desafortunadamente, las habilidades del detective como padre son más que repugnantes, y aunque su agresividad, sus discusiones con su ex esposa cuando este se encuentra ebrio, y su conducta ultra misógina hacia sus colegas femeninas no lo convierten en un villano exactamente, sí lo hacen un protagonista con el cual uno no desea pasar los próximos 113 minutos. Es una pena que Cassel pusiera tanta dedicación en la creación de un personaje tan decepcionante. 

A la historia la salva parcialmente el Sr. Bellaile; la actuación de Duris resulta fluida y evasiva. Un profesor de francés y aspirante a escritor, Bellaile tiene ideas muy claras sobre lo que pudo haberle ocurrido a su antiguo estudiante, y estas teorías pronto comienzan a tener sentido, por lo menos desde una cierta perspectiva. Su contribución a la historia es un comentario sobre como la ficción puede llegar a convertirse en realidad, lo cual da lugar a un momento muy refrescante, inesperado e intrigante en una trama más bien apagada y forzada. Y cuando uno descubre que The Missing File es solo la primera novela de una trilogía, uno desearía que Visconti bebiera hasta morir antes de embarcarse en otra aventura cinemática.

Fleuve noir fue producida por Curiosa Films de Francia y coproducida por Playtime (anteriormente conocida como Films Distribution y la compañía con los derechos de distribución del filme a nivel mundial) y Venus Production de Bélgica. Fleuve noir será estrenada en varios países europeos el próximo agosto.

(Traducción del inglés por Javier Campos)

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