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TRANSILVANIA 2018 Romanian Days

Crítica: The Story of a Summer Lover

por 

- El rumano Paul Negoescu regresó al festival de Transilvania con una película para el gran público en la que homenajea claramente las historias de amor neurótico de Woody Allen

Crítica: The Story of a Summer Lover
Alexandru Papadopol y Crina Semciuc en The Story of a Summer Lover

El rumano Paul Negoescu cogió al público del Festival internacional de cine de Transilvania por sorpresa en 2016 con su popularísima comedia Dos billetes de lotería [+lee también:
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, que acabó su periplo por los cines nacionales habiendo vendido la friolera de 134.000 entradas. En la 17ª edición del certamen, celebrada entre el 25 de mayo y el 3 de junio en Cluj-Napoca, Negoescu presentó a escala mundial su tercer largometraje: The Story of a Summer Lover [+lee también:
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El guion, obra del propio Negoescu, cuenta la historia entre Petru (Alexandru Papadopol), un profesor de matemáticas pasados los 40, y la “amante de verano” a que hace referencia el título internacional (si bien “compañera de holganza” encaja mejor como traducción del título rumano original). Vemos al protagonista presumiendo ante sus dos mejores amigos, el escritor Silviu (Radu Romaniuc) y el actor Andi (Rolando Matsangos), de su conveniente relación con Irina (Nicoleta Lefter), que lo deja dormir con quien le apetezca cuando le apetezca. A pesar de su libertad, Petru quiere romper con Irina; sin embargo, pronto tendrá que enfrentarse a una sorpresa desagradable: Irina le desvela que está embarazada y que, como no ve futuro a la relación, deberían dejar de verse, independientemente de si ella decide tener el bebé o abortar.

The Story of a Summer Lover es un homenaje obvio a las historias de amor neurótico de Woody Allen y hará las delicias del público local al abordar de manera casual temas familiares como la infidelidad, la atracción, el éxito, el sexo, etc.. En lugar de interesarse, como la mayoría de los cineastas de Rumanía, por asuntos de mayor enjundia (posición ésta que se enfrenta a la reticencia del público rumano a ir a ver películas aplaudidas a rabiar en el extranjero), Negoescu prefiere sacrificar potencial festivalero a favor de una historia fácilmente accesible.

Desgraciadamente, Petru no es precisamente el tipo de protagonista por el que el gran público sienta aprecio. Es un hombre vano, obtuso, egoísta e impotente hasta la depresión y adolece de un conflicto interno originado exclusivamente por el hecho de que Irina lo abandona en el momento exacto en el que él quería abandonarla a ella. Para cualquier otro, esto representaría una situación ventajosa para ambos pero no lo es para Petru: él prefiere sentirse atrapado por el lado negativo del rechazo. La perspectiva de ser padre le parece menos urgente que el sentimiento de que nadie lo necesita, lo que lo empuja hacia un cambio que no desea.

Los personajes masculinos de la cinta no aspiran a nada en realidad. Navegan por lodazales de mediocridad. Silviu habla sin parar de un libro que tal vez un día escriba; Andi sueña con un papel de protagonista que nunca se materializa… Por fortuna, el guion es más generoso con los personajes femeninos, que sí saben lo que quieren o, por lo menos, lo que no quieren. Al final, cada uno se conforma con cierto trozo del pastel, lo que resulta poco estimulante a la hora de fijar las aspiraciones comerciales de la película y comenta por sí solo la ambición de la historia en sí.

Con todo, el guion brilla por una especie de capa metacinematográfica: los personajes hablan de arte (y de cómo Petru podría ser el protagonista del próximo libro de Silviu) y la complejidad de su popularidad: un tema que interesa enormemente a Negoescu, como ya vimos en su primer largometraje, Un mes en Tailandia [+lee también:
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, estrenada en las Jornadas de los Autores de Venecia en 2012, y en su continuación, a la postre uno de los títulos más lucrativos de la última década de cine en Rumanía. The Story of a Summer Lover fija su atención en el premio más preciado: el que reúne el aplauso de la crítica y el interés del público. No obstante, no está nada claro hasta qué punto se acercará a ello.

La película es una producción de la rumana N-Graphix en coproducción con la también rumana Papillon Film y la búlgara Screening EmotionsRo Image 2000 la estrenará en Rumanía próximamente este mismo año.

(Traducción del inglés)

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