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VENECIA 2018 Orizzonti

Crítica: The Day I Lost My Shadow

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- VENECIA 2018: La película de Soudade Kaadan, un relato con toques de realismo mágico ambientada en Siria en el año 2012, ha ganado el premio a la mejor ópera prima en Venecia

Crítica: The Day I Lost My Shadow

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, una sutil historia de realismo mágico presentada en la sección Orizzonti del Festival de Venecia, el director Soudade Kaadan ha ganado el prestigioso León del Futuro - Premio “Luigi de Laurentiis” a la mejor ópera prima. Se trata de una película acerca de las decisiones, las que tomamos y las que toman por nosotros, ambientada en Siria en el año 2012.

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¿Cuándo es el momento de abandonar un país que está al borde de la guerra? ¿Debes seguir adelante con tu día a día, esperando que se alcance una solución política? ¿Puedes seguir cocinando y llevando una vida normal cuando encontrar una botella de gas para encender el horno se convierte en una auténtica odisea? ¿Qué pasa si tienes un niño al que mantener? Cuando observamos el caos en la televisión es fácil preguntarse ¿por qué no se marcharon antes de que fuese demasiado tarde? ¿Por que permanecieron ahí? El hermoso relato de Kaadan, en parte historia familiar, en parte road movie, y en todo momento película de guerra, habla de todo esto utilizando la metáfora de una sombra (algo que todos creemos que siempre estará ahí) como símbolo de las realidades fragmentadas. 

Kaadan nos da una idea del entorno en el que se desarrolla la historia a través de situaciones muy concretas: la escena de un funeral en honor a un manifestante asesinado, en el cual se controla la entrada de los asistentes; la paranoia de Sana (Sawsan Arsheed), que le prohíbe a su hijo jugar con el niño del vecino, debido a que todos están siendo vigilados. En otro momento, cuando Sana se dispone a cocinar y hacer la colada, los cortes de electricidad se lo impiden, dejando la ropa atrapada en la lavadora. Todas estas pequeñas situaciones acaban por sobrepasarla. Por su parte, Jalal (Samer Ismail) y Reem (Reham Al Kassar) viajan juntos en un taxi. Al llegar a un punto de control el pánico se apodera de ellos, debido a que guardan en el maletero una cámara con imágenes de carácter documental. Se ven obligados a hacer una parada, y cuando Jalal baja del coche, su sombra ha desaparecido. 

De hecho, las sombras aparecen y desaparecen a lo largo de toda la película, anunciadas por un sonido desgarrador, cuyo efecto supone una reminiscencia del trabajo de Lucrecia Martel, donde el sonido es a menudo la representación de un universo misterioso en el que la realidad se distorsiona y se rompe . En una película cargada de metáforas, no paran de asaltarnos preguntas sobre la veracidad de lo que vemos y  las decisiones que deben afrontar los protagonistas.

Aunque en algunos momentos la película resulta un poco forzada y casi episódica, esas mismas carencias pueden ocultar recompensas reservadas para aquellos que buscan una historia diferente sobre la situación de Siria durante la guerra civil, convirtiendo la película en una ópera prima realmente original.

The Day I Lost My Shadow es una coproducción entre Líbano, Francia y Qatar, de KAF Production, Acrobates Films y Metaphora Production. El agente de ventas internacionales es Stray Dogs, con sede en París.

(Traducción del inglés)

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