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Vitus

por 

- ¿Se pueden cortar las alas de un muchachito que aspira solamente a volar? Fredi M.Murer utiliza las gafas ornamentadas de estrellas de un joven virtuoso victima de la ambición devorante de los adultos

Vitus

Incomparable nido de libertad y de imaginario, el universo de la infancia marca toda la obra ficticia de Fredi M. Murer. En L'âme sœur (Höhenfeuer), obra maestra surgida de las alturas alpinas en el 1985, la violencia de la prohibición se abate sobre dos adolescentes cándidos. En Pleine lune (Vollmond, 1998), una banda de niños escapa a la vigilancia opresora de sus padres. Con Vitus [+lee también:
tráiler
entrevista: Christian Davi
entrevista: Fredi M. Murer
ficha del filme
]
, Fredi M. Murer se insinúa en el mundo secreto de un superdotado prometido a una carrera internacional de pianista a quien sus padres presionan: frente a la admiración del don de su hijo cuando tiene 6 años (Fabrizio Borsani) sucede una verdadera obsesión hacia los 12 años (Teo Gheorghiu).
El abuelo del niño, interpretado por un Bruno Ganz magistral, hace figura de oasis donde el peso de las esperanzas maternal y paternal puede ser depositado. En el desorden de su vieja residencia, Vitus puede finalmente jugar en el jardin! Como Icaro, el prisionero del laberinto de las teclas y las notas sueña también con elevarse en otros aires que los de la musica…

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Hábilmente, Fredi M. Murer no retrata a los padres de Vitus como vampiros aferrados a la excepcional vena artística de su hijo. Pero cuando la madre decide dejar su trabajo de traductora para ocuparse de la ascensión profesional de su hijo, sus reticencias y sus rechazos a seguir la vía que le ha sido trazada, hacen caer insidiosamente las máscaras – hasta el día en que Vitus intenta el gran salto en el vacío con alas de papel.
Al hilo de un recito salpimentado de episodios que inscriben Vitus en la línea de la fabula y del fantástico, Fredi M. Murer esconde su propósito de una reflexión sobre la infancia del arte (un asunto de buena estrella!), la libertad artística (claramente inalienable) y también sobre la muy seria especulación bursátil que domina el mundo (un peligroso juego de niños). El cineasta es excelente en particular al describir el amor cómplice y fuerte que une a Vitus y a su abuelo. Este hombre anciano impermeable al paso del tiempo que moldea a los individuos, transmite a su nieto valores como la fantasía, la simplicidad, el savoir-faire – todo lo que sus padres, ciegos por su misión educativa y el fabuloso destino que espera a Vitus, han rechazado u olvidado.

Mientras que las obras maestras de Fredi M. Murer, L'âme sœur, y Pleine lune acaban de salir en DVD, el público europeo tendrá que esperar hasta enero antes de poder descubrir el maravilloso Vitus.

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