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Crítica: Garage

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Un agridulce reflexión sobre la inocencia rural

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- Hasta hora, las películas irlandesas que salían de la isla solían centrarse en el conflicto político que vivía el país, comprensible si tenemos en cuenta la importancia que tenía en la vida diaria

Crítica: Garage

Hasta hora, las películas irlandesas que salían de la isla solían centrarse en el conflicto político que vivía el país, lo cual es comprensible si tenemos en cuenta la gran importancia que tenía en la vida diaria de sus habitantes y su innegable atractivo cinematográfico. Sin embargo, una nueva generación de cineastas ha conseguido superar esta temática de corte político para contar historias más humanas y universales. Garage [+lee también:
tráiler
film focus
entrevista: Ed Guiney
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ficha del filme
]
, de Lenny Abrahamson, se encuentra a la vanguardia de este movimiento.

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El protagonista de la película es Josie, un personaje simpático y un poco simple que trabaja en una gasolinera medio abandonada en un pueblecito de la costa occidental de Irlanda. Su vida es gris y monótona, con un trabajo que no requiere demasiada atención. Sólo las esporádicas escapadas a la tienda de ultramarinos o al pub consiguen arrancarlo de la rutina. Mientras Josie disfruta su cerveza, el resto de clientes del pub lo trata como el tonto del pueblo. Aún siendo consciente de que no ser la persona más popular o inteligente del lugar, Josie sueña con conquistar a Carmel, la dependienta de la tienda de ultramarinos. Pero sus sueños durarán poco. Otra pequeña ruptura con la rutina son las rápidas visitas de un camionero amigo suyo que transporta mercancías por toda Europa y que de vez en cuando le trae películas porno. Sin embargo, la existencia rutinaria pero plácida de Josie cambiará para siempre cuando el adolescente David empiece a trabajar con él en la gasolinera. Poco a poco, se formará entre ambos una amistad basada en la cerveza, pero todo lo bueno se acaba, como se revela en el desenlace del tercer acto.

El director Lenny Abrahamson teje con esta película un sobrio retrato de los usos y costumbres de la Irlanda rural. Observa en lugar de acusar, “manteniéndose en la superficie de las cosas, analizando sin enfatizar”, como diría Barthes. Abrahamson y su director de la fotografía Peter Robertson muestran la vida cotidiana de Josie en sus más mínimos detalles. Los 85 minutos que dura la película se desarrollan más como movimientos musicales que siguiendo el esquema cinematográfico habitual de nudo y desenlace. Los diálogos reproducen el tono observador y tranquilo de las imágenes y se reducen al máximo, cumpliendo un papel meramente funcional. La música se limitan a un único tema, utilizado para aumentar el efecto dramático de una escena de la película. El estudio de la soledad de los pueblos de Garage recuerda a The Station Agent (Vías cruzadas), de Thomas McCarthy, aunque el implacable seguimiento de Josie parece más bien sacado de la obra maestra de la literatura La celosía de Robbe-Grillet.

Garage es también un gran acierto en la elección del reparto. Pat Shortt, un cómico muy popular en Irlanda, encarna a Josie y le insufla vida con calidez pero sin sentimentalismo. Además, proporciona el elemento físico, carnal, que dota de mayor profundidad al personaje.

(Traducción del inglés)

galería de fotos

título internacional: Garage
título original: Garage
país: Irlanda, Reino Unido
año: 2007
dirección: Lenny Abrahamson
guión: Mark O'Halloran
reparto: Pat Shortt, Conor Ryan, Anne-Marie Duff, Tommy Fitzgerald

premios/selecciones principales

Cannes 2007 Quincena de los Realizadores
Premio Cicae Art and Essai
Torino Film Festival 2007 Mejor Película
cinando

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