Arnau tiene 17 años y vive con su hermana y su hermano en los alrededores de
Barcelona, en una tierra de nadie rodeada de carreteras, cables de alta
tensión y por el río Besòs. Allí, se dedica a su pasión, el concurso de
pájaros cantores, criando pinzones, velderones y un jilguero en el que tiene
puestas todas sus esperanzas. Arnau necesita dinero porque quiere contratar
a un buen abogado para sacar a su madre de la cárcel de Vad-Ras. Cuando su
pájaro se proclama campeón de Cataluña, el muchacho cree ver el final del
túnel, sobre todo cuando su tío le dice que podría ganar más dinero en las
carreras de perros. Pero Arnau se tropezará pronto con la dura realidad.