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“Mi obsesión es que parezca auténtico”

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Maïwenn • Directora

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- Manifiesto por la defensa de los niños y del cinéma-vérité. La fogosa directora de Polisse -Premio del jurado en Cannes en 2011- desvela su proceso creativo y su explosiva personalidad.

Maïwenn • Directora

Rodeada por los miembros del reparto al completo, la cineasta francesa ha revelado a la prensa internacional los secretos de su tercer largometraje, Polisse [+lee también:
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, en competición en el 64° Festival de Cannes. A continuación figuran los fragmentos más destacados del encuentro, desenfrenado e impregnado de la franqueza sin ambajes característica de la directora.

¿Qué le llevó a embarcarse en este proyecto inspirado por un universo documental después dos películas más bien autobiográficas?
Maïwenn: principalmente sumergirme en el mundo de la policía. Me sedujo la pasión que los policías tienen por su oficio. Por mi parte he vinculado ese interés con la infancia, que es un lugar común de mis tres películas. Ver lo que hacen los agentes para protegerse de la miseria humana me sirvió para aprender que, a pesar de todo, interactúan en su vidas privadas. Hay que saber que un policía no pasa más de diez años en la Brigada de Protección de Menores (BPM), por lo duro que es; además, la BPM dispone de unos medios mínimos. Los agentes de la BPM tienen motivaciones personales para formar parte de este cuerpo. También me ha chocado la banalización del sexo en los adolescentes: no les importa chupar o sodomizar con un MP3. Eso me dejó perpleja. Todo lo que aparece en la película es cierto.

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¿Cómo reunió el reparto?
Escribí el guión pensando en la mayoría de los actores que posteriormente han participado. Prefiero trabajar con gente despellejados por su pasión: pedí a los actores que hicieran unas prácticas de una semana en la BPM. Quería que su inconsciente también absorbiese los asuntos de la policía. Así nació un grupo que yo no he controlado.

En cuanto a los niños, el gran problema era el visto bueno del guión que tenía que emitir la DASS (Dirección de Asuntos Sociales y Sanitarios). Tuve que entregar numerosas versiones y hacer muchas concesiones concernientes a los diálogos sobre sexo. Dada mi reputación para la improvisación, la DASS tenía miedo de que lo que fuera a hacer con los críos y firmé un papel comprometiéndome a respetar el guión palabra por palabra en las escenas en que los niños hablan de sexo. Los chavales se mostraron a favor de que la película mostrase historias verdaderas: hubo cierta solidaridad en su actitud.

¿Qué parte improvisaron los actores?
Todo sucede al oído. Si siguen el texto y suena auténtico, perfecto. Si no, nos libramos del texto y puedo, por ejemplo, decir algo al oído de uno para desestabilizar a los demás. Mi obsesión es que parezca auténtico. Por eso intento reproducir esta idea en el plató y puedo rodar cuando parece que no está ocurriendo nada.

¿Por qué ese final en paralelo con el fracaso de la vida personal de los policías y el triunfo de su misión con un niño que ha sido reeducado?
Trabajar en ese contexto hace mella en el inconsciente. He notado que los agentes no están por la labor de separarse por la noche; cuando tienen algo que confesar, se lo cuentan entre ellos. Así, se forman parejas, aunque también hay muchos divorcios y dificultades a la hora de cuidar a los niños por sus horarios de trabajo. Eso es lo más paradójico, porque trabajan con críos todo el día.

Para mí resultaba importante mostrar que un niño puede volver al buen camino gracias a la palabra y al perdón. Durante mi investigación he asistido a una detención provisional de un sospechoso de pedofilia que a mí me pareció al principio que era totalmente inocente. Luego tuve dudas y los agentes me explicaron que los pedófilos suelen ser muy inteligentes, manipuladores, y suelen reincidir. Después vino el encuentro (sin verse, pero oyéndose) con la joven a la que había violado diez años antes. Cuando ella hizo su declaración, el pedófilo se derrumbó y confesó todo. La joven, de pronto, experimentó un cambio físico. Los policías estaban contentos: “reconstruímos a la gente”.

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