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“Me gusta que mi película esté a punto de estallar”

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Nacho Vigalondo • Director

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- SAN SEBASTIÁN 2016: El osado Nacho Vigalondo presenta en Europa la coproducción con Canadá Colossal, una cinta de difícil catalogación con Anne Hathaway como productora ejecutiva y protagonista

Nacho Vigalondo  • Director
(© Lorenzo Pascasio)

Fuera de competición, pero en su sección oficial, aterriza en el 64 Festival de San Sebastián una de las películas más esperadas, tras su buena acogida en Toronto: Colossal [+lee también:
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, cuarto film de Nacho Vigalondo, un director travieso y original a partes iguales, que protagoniza una Anne Hathaway conectada con un monstruo de destrucción masiva.

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Cineuropa: En los agradecimientos de Colossal se leen nombres de amigos tuyos como Borja Cobeaga y Carlos Vermut.
Nacho Vigalondo: Siempre intento acordarme de quienes, durante el desarrollo del proyecto, me han dado su opinión, y tener a gente con tanto talento cerca es un lujo, no para que te alaben, sino para que te cuestionen. No me gustaría vivir en un entorno donde todo se haga de la misma manera que yo veo, porque un director nunca tiene la suficiente perspectiva de lo que está haciendo: casi por naturaleza, este trabajo está condenado a que el autor tenga menos distancia de la que debiera tener. Me tranquiliza tener a esta gente cerca y me hace sentirme más seguro. Siempre que un amigo pone a parir algo que he hecho, luego tiene un valor extra que ese mismo amigo me aplauda: si alguien crítico contigo te aplaude, sabes que hay algo real detrás, más que alabanza o la cortesía.

Pero de ver tu película se sale con subidón...
Quería que el tercer acto condujese a la película a un territorio amplio y disfrutable a un nivel elemental: que no tengas que ser listo -idea que a la vez me atrae y me repugna- para disfrutar el final. Aunque un film no sea servil con el público y no le dé lo que quiera, está bien hacer una película que funcione con públicos muy distintos: con un adolescente, con un amante del cine de acción, con un cinéfilo especializado y con alguien a quien le guste la comedia, el cine comercial y el de autor. Si consigo congregar diferentes públicos en una sala, para mí es el triunfo definitivo, no tanto por sentirme tranquilo en un mercado sino por salirme de mi zona de confort y traer gente diversa a la sala.

Quizás ésta sea tu película más asequible, ¿no?
Pero confieso que nunca he deseado hacer películas poco accesibles… o quizás estoy aprendiendo. Cuando mis films se vuelven demasiado alambicados para alguien, para mí eso no es un triunfo, sino una muestra de limitación propia que debo negociar conmigo mismo. Me gusta que el cine sea accesible y que potencie poder ser algo más si al espectador le interesa encontrar algo más en la película, pero me gusta también que funcione a nivel elemental, aunque eso se dice rápido: a veces se desprecia a directores que son capaces de hacer cine comercial, como si no hicieran otra cosa que dar vueltas a una manivela, cuando realmente es muy difícil que una película tenga un ritmo que arrastre al público de la primera a la última secuencia.

Colossal se mantiene todo el rato en el filo y parece que te vas a caer, pero no lo haces…
¡Muchas gracias! Aunque seguro que mucha gente piensa que me caído. Me gusta que la película esté a punto de estallar. Carlos Vermut me dijo una cosa muy bonita sobre ella: hay tramos en los que te olvidas de los monstruos. Que nos olvidemos del conflicto global para hablar de cosas mundanas e insignificantes, para luego volver al conflicto global, es una idea peligrosa, lo sé, pero a él le gustó mucho. Esas películas que empezaron con el primer King Kong y acaban con Pacific Rim, de Guillermo del Toro, se enfrentan siempre al mismo reto: cómo se vincula la trama humana con la monstruosa, pues los monstruos son el auténtico motivo por el que vamos a verlas; pero para que el film llegue a los 100 minutos hace falta una trama humana, como el pan en el bocadillo de jamón. A veces esta tensión entre el pan y el jamón del bocadillo hace que en el clímax haya monstruos, pero no humanos. Entonces, si en el clímax los humanos no tienen voz ni voto -porque ¿qué van a  hacer ellos en una pelea entre grandes monstruos?-, eso me hace pensar si han significado algo en la película. La gran lucha que mantuve en Colossal fue encontrar una razón por la cual los humanos y los monstruos estuviesen vinculados hasta el mismísimo final de la película.

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