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What a Wonderful World: un cuento entre dos países

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- El drama moldavo se ha alzado con el premio FIPRESCI en el festival de cine de Varsovia

What a Wonderful World: un cuento entre dos países

Después de que Igor Cobileanski causara sensación en Karlovy Vary con The Unsaved [+lee también:
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y fuese nombrada representante moldava en la carrera por los Oscar, ha llegado la hora de escuchar otra voz nueva, prometedora y cautivadora proveniente del país vecino de Rumanía: la del actor y director Anatol Durbală, que presentó su primer largometraje, What a Wonderful World [+lee también:
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, en el festival de cine de Varsovia entre los pasados 10 y 19 de octubre, tras lo cual volvió a casa con el premio FIPRESCI al mejor debut.

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What a Wonderful World está basada en hechos reales. A sus 22 años de edad, Petru (Igor Babiac, sin duda el actor de referencia de su generación en su país) abandona Moldavia para ir a estudiar a Boston (Massachusetts) y regresa a Chişinău con motivo de las vacaciones. El guion, obra de Durbală, deja a su despreocupado protagonista disfrutar de los placeres de estar de vuelta en su ciudad natal: una conversación con el taxista, una llamada a su novia en los Estados Unidos, declinar educadamente una invitación a comer con su vecino. Pero Petru desconoce el torbellino en que Moldavia se encuentra inmersa: en unas elecciones con sospechas de fraude ha resultado que el partido comunista obtendría un alto número de escaños en el parlamento, por lo que miles de moldavos se echan a las calles. Petru se verá involucrado pronto en estos acontecimientos, cada vez más brutales a raíz de la determinación de la policía de detener, castigar y torturar a los manifestantes.

Producida con un presupuesto muy bajo a lo largo de dos años, What a Wonderful World tiene los defectos inherentes a toda producción difícil y a la falta de experiencia latente en el guion, pero la atención del espectador consigue mantenerse gracias a las impresionantes interpretaciones y el enfrentamiento brutal entre dos mentalidades que se da en la pantalla. Una habitación apagada en una comisaría es escenario de una extraordinaria escena de 17 minutos de duración en la que Petru se enfrenta a un oficial (el siempre excelso Igor Caras-Romanov). No se trata de un interrogatorio sino, más bien, de una colisión de las dimensiones de un país, en el que el futuro choca con el pasado, aquel dispuesto a hacer lo que sea para mantener su agarre con el destino de la nación.

En el fondo, What a Wonderful World es un relato de dos países que simbolizan Petru y el comandante. Aquél quiere saber por qué lo llevan a una comisaría en mitad de la noche y lo golpean; éste alardea de su diploma “rojo”, su patriotismo y su respeto por los mayores. Es una batalla entre el sentido común de una persona que sabe que si voz saldrá fortalecida y la histeria de un hombre que sabe que su poder disminuye día tras día.

La sospechosa familiaridad del título termina revelándose como un acierto inteligente y perfectamente apropiado. La famosa canción de Louis Armstrong suena cerca del clímax a través de un teléfono móvil. Así, Durbală no sólo hace uso de la ironía para preguntarse por la situación política del país sino que también se cuestiona su futuro. Recordemos la letra: “I hear babies crying, I watch them grow/They’ll learn much more, than I'll ever know” [Oigo bebés que lloran, los veo crecer / aprenderán mucho más de lo que yo sabré jamás]. Proyectemos esos bebés a la siguiente generación. Ganar o perder una batalla podría parecer vital en la película de Durbală. Hasta el hecho de que What a Wonderful World se hiciera sin ayudas del gobierno refleja claramente qué futuro le espera a Moldavia.

Youbesc Film, a través de Sergiu Cumatrenco Jr, produce What a Wonderful World, único largometraje salido de Moldavia en 2014. Aunque algunas coproducciones entre Rumanía y Moldavia están en plena fase de desarrollo, la de Durbală debería representar al país en la carrera por los Oscar de 2016. La cinta se estrenó en Moldavia en abril y fue vista por unos 3.500 compatriotas. Youbesc Film negocia estos días una distribución en Rumanía.

(Traducción del inglés)

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