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Préjudice: asuntos de familia

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- Con su primer largometraje, Antoine Cuypers presenta un thriller familiar asfixiante con el que se plantea si es posible aceptar realmente las diferencias en el núcleo familiar

Préjudice: asuntos de familia
Thomas Blanchard en Prejudice

Cada vez es más complicado últimamente, pero Cédric y toda su familia deben reunirse esta noche a la hora de la cena. Su hermana Caroline llega antes de la hora con su marido; no sabe estarse quieta, como si no supiera dejar de hablar. Su hermano, absorbido por el trabajo, va con retraso. Como siempre. Su hermanastra ya está allí con su hijo. A pesar de la benevolencia de su familia política, no parece encontrarse a gusto. La madre se afana en la cocina: la cena tiene que salir perfecta. El padre escruta el cielo, relegado a la intendencia de la barbacoa. Cédric ha tomado una importante decisión: va a hacerlo, va a emprender ese viaje a Austria del que lleva hablando durante años. Cuando reúne el coraje para contarlo, su hermana le quita la mano: está embarazada y quiere hacer de ello un asunto de familia. Justo cuando pensaba aprovechar esta cena, Cédric siente cómo se llena su interior de frustración que se torna primero en una cólera blanca y después en una furia negra. Con Cédric a punto de explotar, el resto de la familia trata de mantenerse unida en el frágil equilibrio aparente que parece sostener sus vínculos.

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En su cortometraje A New Old Story (en el que ya dirigió a Arno), Antoine Cuypers dio pruebas de una creatividad y una exigencia formales impresionantes, que le valieron, además, numerosos premios en festivales. Préjudice [+lee también:
tráiler
entrevista: Antoine Cuypers
ficha del filme
]
, película de apertura del 30º festival internacional de cine francófono de Namur (FIFF por sus siglas en francés), tiene la virtud de confirmar todavía más si cabe esta exigencia, en un formato, el del largo, que se presta con mayores problemas al formalismo. Las elecciones estéticas son poderosas: colores insaturados, sonidos sordos, música disonante y la casa como un personaje más. El trabajo en la imagen, con tonos desteñidos, casi irreales, confiere un aura inquietante a una atmósfera ya de por sí cargada por la tensión subyacente que parece dinamitar los vínculos que unen a los miembros de esta familia. Esta tendencia hacia el formalismo acaba diciendo más de la psicología de los personajes que sus propios actos.

Cada miembro de la familia parece maniatado por unas cadenas invisibles, aun cuando cada cual lo expresa (o no) a su manera. Arno, un padre fantasmagórico de cabellos de un blanco resplandeciente, yerra tangencialmente al grupo. Es el único que acepta las excentricidades de su hijo. El hermano se caracteriza por su ausencia, el hijo pródigo al que se espera en vano, que acaba llegando con el traje de pater familias autoritario justo cuando el valor que falta es la complicidad fraternal. Uno de los pocos respiros de la cena y de la película lo constituyen los intentos de la hijastra perfecta y del bromista de los géneros de tratar, en vano, de hallar su lugar en un microcosmos familiar lleno de malestar. Caroline (Ariane Labed) parece reivindicar el derecho de ser, por una vez, el único centro de atención, y la madre (magistral Nathalie Baye), que sueña con ser sin duda el punto de anclaje, el faro en mitad de las tempestades familiares, no logra disimular bajo su sonrisa cada vez más crispada el agobio y la violencia que apenas si puede combatir. En cuanto a Cédric (impecable Thomas Blanchard), su locura está fuera de toda duda y las reacciones que genera nos lleva a preguntarnos si no somos, siempre y en cualquier caso, el loco de otro. Sin desvelar demasiado de la intriga, la resolución de los conflictos pone en perspectiva todos los puntos de vista que el espectador haya podido recavar y barruntar para forjar su propia visión de conjunto. Es entonces cuando el título de la película adquiere todo su (doble) sentido (en inglés, prejudice significa prejuicio).

Préjudice es una producción de Benoît Roland, que debuta en el largo, para la belga Wrong Men en coproducción con la luxemburguesa Lucil Film y la holandesa CTM Pictures y con el apoyo del Centre du Cinéma de la Fédération Wallonie-Bruxelles, del Film Fund Luxembourg y del Nederlands Film Fonds. Les Films du Losange administra sus ventas internacionales y su distribución en Francia (prevista para principios de enero). En el Benelux, el próximo 7 de octubre, será Cinéart la que la estrene.

Como parte del catálogo IFFR Live!, Préjudice también está siendo proyectada online del 30 de enero al 14 de febrero aquí

 

(Traducción del francés)

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