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KARLOVY VARY 2016 East of the West

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House of Others: nuevos fantasmas reemplazan a los viejos

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- KARLOVY VARY 2016: La primeriza Rusudan Glurjidze se suma a las filas de voces únicas del cine georgiano

House of Others: nuevos fantasmas reemplazan a los viejos

Cineuropa lleva ya algún tiempo escribiendo en términos superlativos sobre cineastas georgianos: Levan Koguashvili, George Ovashvili, Tinatin Kajrishvili, Nana Evtimishvili, Zaza Urushadze  y otros han puesto en el mapa el cine del país caucásico. Ahora, en la sección East of the West del Festival de Karlovy Vary, hemos conocido a una nueva voz fílmica: la de la primeriza Rusudan Glurjidze en House of Others [+lee también:
tráiler
entrevista: Rusudan Glurjidze
ficha del filme
]
, un film críptico, atmosférico, espeluznante y extrañamente emotivo. 

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La ambientación es sencilla, si evitamos considerar las nacionalidades —y en realidad tienen una importancia limitada en la trama—. En la región georgiana de Abjasia, en los 90, una guerra acaba de terminar, y muchas casas han sido abandonadas con la marcha de las familias del bando perdedor y rehabitadas por las familias de ascendencia "victoriosa". Los cambiazos de este orden son ejecutados por personajes turbios, mitad soldados, mitad criminales, que detentan la autoridad en ciertas regiones, como por ejemplo Ginger (Malxaz Gorbenadze), que trae a una familia integrada por Astamur (Zurab Magalashvili), su mujer Liza (Olga Dykhovichnaya), su hijo de diez años Leo (Sandro Khundadze) y su hija pequeña a una casa en un pueblo aislado.

En las casas vecinas vive otra familia: dos hermanas, Ira (Salome Demuria) y Azida (Ia Sukhitashvili), y la hija adolescente de Azida, Nata (Ekaterina Japhardze). Las mujeres primero intentan hacerse una idea de los recién llegados mediante unos prismáticos, propiedad de Ira, que es "el hombre de la casa" —lleva pelo corto y vestimenta como de uniforme, practica su puntería impecable disparando a mandarinas con su rifle, puede leer los labios y se muestra hostil hacia los hombres en general—.

Aunque la otra familia tiene, nominalmente, un padre, este es una especie de sombra. Astamur no solo no tiene iniciativa ni espíritu decisorio, sino que además parece estar destrozado y no hace más que vagar de habitación en habitación. Así que Liza debería estar al mando de la casa, si el mundo de esta película funcionara como el mundo real y físico que nos rodea.

Los personajes sí que llegan a tener interacciones con sentido, pero el film se centra más bien en el estado en que se encuentran, mediante localizaciones auténticas y un uso increíblemente creativo de la cámara y la iluminación, obra del director de fotografía español Gorka Gómez Andreu. El huerto, los exteriores y los interiores de las casas son vistos siempre a través de un ambiente enrarecido, ya se trate de neblina, de motas de polvo en una luz declinante, rodeada por innumerables sombras que se confunden, de humo de origen desconocido o de lluvia. Y Gómez Andreu a menudo retrocede de la acción en primer plano, provocando un efecto singularmente desconcertante. 

Las casas que estas familias habitan todavía albergan, quizás no solo en un sentido metafórico, la presencia de sus anteriores inquilinos. Cuando llegaron, Astamur y Liza encontraron una casa que estaba completamente habilitada, llena de una multitud de objetos, desde cucharas y espejos enormes a muebles antiguos. Los espíritus de sus propietarios parecen haberse preservado en estos objetos y en los cuartos, y los nuevos residentes probablemente pueden sentirlo —aunque ninguno de ellos lo expresa en voz alta—. Y así, Astamur, que es el fantasma del hombre que era, se va distanciando cada vez más de su antiguo yo...

Si hay una película con la que se pueda comparar House of Others, es Los otros, de Alejandro Amenábar. Pero en este caso, los fantasmas solo son una parte del conjunto, no el eje de la película —si es que realmente están ahí, habitando la espeluznante y magistral atmósfera del film—.

House of Others es una coproducción de las compañías georgianas Cinetech Film Production y SARKE Group, la rusa Liga Production, la española Kinoscopik y la croata Embrio. Tato Films ostenta los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

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