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SAN SEBASTIÁN 2017 Competición

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Ni juge, ni soumise: la cruda realidad

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- SAN SEBASTIÁN 2017: Jean Libon e Yves Hinant, el dúo belga que dirigió la serie de culto Strip-Tease, firman un primer largo documental de un realismo inusitado y políticamente incorrecto

Ni juge, ni soumise: la cruda realidad

Tras alcanzar un estatus de culto entre los francófonos, la serie documental belga Strip-Tease es célebre por su modo poco convencional de presentar sin reparos temas polémicos a sus espectadores. Creada en 1985 por el documentalista y periodista gráfico Jean Libon y el periodista Marco Lamensch, la serie pretendía abordar determinados temas siguiendo rompedoras reglas fílmicas y narrativas. Yves Hinant se sumó al equipo como colaborador habitual de dirección desde una fase muy temprana. Ahora, Libon e Hinant han correalizado Ni juge, ni soumise [+lee también:
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, el primer largometraje documental Strip-Tease, que se proyecta en la selección oficial del 65º Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

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La jueza Anne Gruwez, una figura prestigiosa y excéntrica del sistema judicial belga, investiga un caso sin resolver de hace 20 años en el que dos prostitutas, Yolanda y Nicole, fueron brutalmente asesinadas en un barrio de clase alta de Bruselas. Con la ayuda de varios agentes de policía, Gruwez ahonda en las investigaciones en torno a los cuatro principales sospechosos; uno de ellos murió recientemente, y otro está viviendo en el extranjero. Aunque los métodos de criminología han avanzado mucho en los últimos tiempos, las pruebas deben ser reevaluadas, sobre todo un condón que contiene seis perfiles de ADN diferentes. A medida que se desarrolla la historia principal, la película también habla de otros casos "rutinarios" a los que se enfrenta la jueza, desde criminales de poca monta hasta casos de violencia doméstica o incluso la descripción gráfica de un infanticidio. De esta manera, la cara oculta de la sociedad queda expuesta a través de la mirada de la jueza.

La fuerza de Ni juge, ni soumise reside en su crudeza, una cualidad en la que los codirectores creen firmemente, así como en la libertad de expresión y en su estilo narrativo libre de censura. Esta naturaleza auténtica queda realzada por el hecho de que no se realizaron preparativos previos: ni guion, ni entrevistas con los participantes, y la película no incorpora comentarios o intertítulos. Gruwez ya salió en un episodio de Strip-Tease titulado Madame Juge, pero ahora todos los hechos son nuevos; el documental se rodó a lo largo de tres años. El caso de asesinato parece un pretexto excelente para profundizar en ciertos aspectos del sistema judicial belga y, por extensión, de la sociedad belga, a través del perfil políticamente incorrecto de la jueza y sus perturbadores casos. A pesar de la seriedad de los temas tratados, al film no le faltan pinceladas de humor (negro) e incluso momentos más relajados, como cuando la jueza necesita distanciarse de la siniestra realidad a la que se enfrenta.

Gracias al estilo de rodaje purista y observacional (prácticamente olvidado en la actualidad), el documental no trata de embellecer ninguno de sus temas, siguiendo un enfoque de cinéma vérité que lo aleja de las tendencias a la sobrestilización de los documentales actuales. La dinámica que ofrece el contenido por sí solo, junto a la oportunidad de ver un lado poco conocido de caras públicas, es otra ventaja del rechazo de la dramatización de Libon y Hinant. Probablemente, los verdaderos conocedores de su obra no se sorprenderán de este planteamiento; este lenguaje cinematográfico inconformista proporciona una experiencia satisfactoria a los que quieren adentrarse voyeurísticamente en los ámbitos más turbios de la humanidad, que llegan a resultar casi ficticios. Como indica propiciamente el eslogan, esto no es cine: es peor.

Ni juge, ni soumise es una coproducción franco-belga de Bertrand Faivre (Le Bureau Films) con Artémis Productions, France 3 Cinéma, RTBF, VOO, Be Tv y Shelter Prod; contó con el respaldo de Canal+. The Bureau Sales se encarga de las ventas internacionales, y ARP Sélection y Cinéart estrenarán el documental en Francia y Bélgica, respectivamente.

(Traducción del inglés)

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