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Londres 2023

Informe de industria: Europa y el resto del mundo

Los productores de la sensación de Cannes Los colonos detallan el complejo recorrido de su coproducción

por 

En un BFI London Industry Talk, Giancarlo Nasi y Emily Morgan desvelan cómo llegó la película a la pantalla gracias a nueve países coproductores y al UK Global Screen Fund

Los productores de la sensación de Cannes Los colonos detallan el complejo recorrido de su coproducción
(i-d): Wendy Mitchell, Giancarlo Nasi, Emily Morgan y Denitsa Yordanova durante la conferencia (© Ewa Ferdynus)

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, de Felipe Gálvez, ha causado sensación en el circuito de festivales tras su estreno en la sección Un Certain Regard de Cannes, por su combinación de audacia artística y agudeza política. Mientras narra la historia real de una banda de mercenarios en la Patagonia, en una misión para “domesticar” (es decir, llevar a cabo una limpieza étnica) la región en 1901, los tópicos clásicos del western se descomponen en una especie de salvajismo formal, hasta que un salto en el tiempo en el tercer acto consagra la importancia de estos acontecimientos para el nacimiento del Chile moderno.

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Teniendo en cuenta la importante participación británica en la película, tanto en el reparto como en la financiación, la sección de industria del Festival BFI de Londres consideró oportuno presentar un panel sobre el complejo y fascinante proceso de producción de la película, invitando al productor chileno Giancarlo Nasi, la productora británica Emily Morgan y Denitsa Yordanova, directora del UK Global Screen Fund, para responder a las preguntas de la periodista y consultora del festival Wendy Mitchell. Los colonos puede considerarse un ejemplo paradigmático del modelo de coproducción internacional respaldado por subvenciones públicas, que permitió a la película encontrar su público inicial y cosechar elogios en festivales, antes de disfrutar de una larga vida en el circuito de distribución. El panel ofreció una visión animada y particular sobre este proceso, profundizando en la colaboración entre nueve países coproductores: Chile, Argentina, Dinamarca, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania y Taiwán, que permitieron llevar a cabo el proyecto.

Mitchell hizo referencia al “infierno de los laboratorios”, al que tienen que enfrentarse normalmente las arriesgadas óperas primas de este tipo, mientras que Nasi habló de lo adecuados que resultaron para este proyecto: “Trabajamos intensamente en el guion hasta un año y medio o dos antes del rodaje, y participamos en varios talleres como Torino o la Cinéfondation Résidence de Cannes. Seguimos el recorrido habitual de talleres y mercados de coproducción, hasta llegar al Venice Gap-Financing Market, que nos puso en contacto con el productor taiwanés-italiano Stefano Centini, y luego con nuestro fondo de capital riesgo estadounidense. Así que nos esforzamos mucho”.

“Algunos nos decían que no debíamos ir a más laboratorios, porque era demasiado, pero creo que depende de la personalidad del productor y de los guionistas. Nosotros consideramos que era una bendición. Es un espacio maravilloso para crear, así que ¿por qué no aprovecharlo?”.

Nasi añadió: “De hecho, como nos preocupaba la representación, ya que los indígenas selk'nam solo habían aparecido previamente en fotos en blanco y negro, al principio queríamos rodar la película en ese estilo. Hasta que en un laboratorio, un productor nos dijo: '¿Qué coño estáis haciendo? Es una ópera prima, ambientada en medio de la nada. Una pieza histórica en blanco y negro… Es demasiado difícil'”.

Los soldados ingleses (interpretados por Mark Stanley y Sam Spruell), contratados por el malvado terrateniente José Menéndez (Alfredo Castro), que todavía tiene una estatua en su honor en Chile, siempre formaron parte del guion, por lo que buscar financiación británica para la coproducción era un paso obvia para alcanzar el presupuesto objetivo de 2 millones de euros. Morgan apuntó: “Es una ópera prima en español, que aborda un tema complejo a la hora de encontrar financiación privada en Reino Unido, por lo que esta no era una opción realista”. El UK Global Screen Fund, creado en 2021 tras el Brexit y la interrupción de la financiación MEDIA, se convirtió en una vía natural. Yordanova explicó: “En el caso de nuestros fondos, el productor británico es el solicitante principal. Es una subvención no reembolsable, pero proporciona un flujo de efectivo más conservador, y el premio de Los colonos estaba limitado a 100.000 libras”.

Para ilustrar mejor este tema, Yordanova añadió: “Nuestra financiación asciende a unos 7 millones de libras anuales, procedentes del Gobierno británico a través del Ministerio de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte. Por supuesto, es una subvención no reembolsable, pero tiene dos limitaciones, una con un potencial de subvención total de 300.000 libras, que aún no hemos podido conceder porque hemos tenido un exceso de solicitudes. Hasta el momento, 250.000 libras ha sido el máximo importe que hemos concedido. Los colonos recibió el apoyo de una línea centrada en coproducciones minoritarias”. Para aclarar este punto, cabe señalar que la producción no tiene por qué tener su origen en el Reino Unido, pero debe contar con una financiación adecuada para poder solicitar esta subvención, ya que su objetivo es apoyar los contenidos británicos (incluidos los de animación e interactivos) con estrategias de crecimiento en el mercado internacional.

Los panelistas compartieron otras anécdotas más desenfadadas mientras Nasi detallaba el proceso por el que la posproducción se dividió de forma surrealista entre varios de los territorios coproductores, lo que implicó muchos vuelos (así como evaluar numerosas cuestiones de sostenibilidad). El diseñador de sonido taiwanés, Duu-Chih Tu, conocido por su impresionante trabajo en las películas de Wong Kar-Wai, presentó una primera versión en esa línea estilística más sosegada, pero no era lo ideal para un western. Por supuesto, acabaron encontrando una mezcla adecuada a medida que intercambiaban comentarios e indicaciones.

Al final de la animada discusión, en la que Nasi ofreció varias frases lapidarias, se oyó a Mitchell decirle fuera de micrófono: “Deberías tener un programa de entrevistas”.

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(Traducción del inglés)

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