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Juan Gordon, Álvaro Longoria y Pedro Uriol • Productores

“Nuestro mercado es el mundo”

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Juan Gordon, Álvaro Longoria y Pedro Uriol • Productores

Desde su creación en 1999, Morena Films ha tenido una idea muy clara: “Somos productores y estamos en España, pero podríamos estar en Francia, Italia o Alemania. Nuestro mercado es el mundo”, dice Álvaro Longoria, uno de uno de los tres productores de la empresa junto a Juan Gordon y Pedro Uriol. Aunque en estos once años, han participado en obras como las dos partes sobre el Che [+lee también:
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Morena funciona como una especie de dragón de tres cabezas, en que cada una trabaja de modo independiente pero casi intercambiable. “Desde el principio, quisimos huir de clásica compañía de un productor”, explica Longoria. La razón es eminentemente empresarial. “Con tres productores, siempre hay alguna película en marcha. A lo mejor una va mal y otra va muy bien, pero conseguimos estabilidad, algo que le falta a la mayoría de productoras”, añade. “Cada uno tiene sus contactos, talento, filosofía de trabajo y gustos, pero si vemos que un proyecto de otro de los productores tiene oportunidad de mercado, lo apoyamos”, apunta Uriol. “Si fuésemos cinco productores en vez de tres, sería aún mejor”, remacha Longoria.

“Hemos comprendido que el mercado es internacional y no podemos limitarnos a España”, explica Uriol. “Para nosotros, el éxito en Francia tiene el mismo valor que en España, por ejemplo”, añade Longoria. Para lograr esta dimensión internacional, “o te conviertes en un socio de referencia español para grandes producciones internacionales, o agarras los directores españoles con quien trabajas habitualmente y les acompañas en ese viaje a hacer un cine más internacional y grande que tenga una salida a muchos mercados de modo natural”, apunta Gordon. “El ejemplo de Medem es perfecto. Una película en inglés le abre un mercado enorme y, como director, es otro mundo”, concluye Longoria.

“La artesanía en el cine es muy romántica, pero esto es una industria. Funciona como tal y lo que no lo sea, no debe estar”, afirma categórico Longoria, que añade que “no se puede tener a amateurs en una industria, porque te la cargas”. Aunque el catálogo de Morena Films dista de poder ser considerado comercial, son “muy exigentes a la hora de financiar o dar una luz verde a una producción, ya que todos venimos del ámbito financiero”, explica Uriol. Una visión que ha proporcionado a la compañía una impecable reputación de fiabilidad, como indica Gordon cuando comenta que “acabamos las películas en fecha, precio y con una buena factura. Se ve que todo el dinero que hemos levantado para la película ha ido a la película”. “Puedes tener una gran película, pero, si nunca la entregas, no existe”, remata Longoria.

Esta filosofía vale también para la relación con los directores. “Es fundamental que tengan a alguien que les dé una opinión verdadera y les hablen claramente”, afirma Longoria, que agrega que “Medem ha alucinado con algunas cosas que le he dicho”. Según Gordon, “viven en un mundo en que todos les adulan y nadie les dice la verdad. Nuestra labor es ser un frontón creativo”. Como explica Uriol, “lo importante es que las reglas del juego estén claras desde el principio”.

“Estamos muy encima en el rodaje, el montaje, la postproducción, el márketing y el lanzamiento”, detalla Uriol. “Somos especialistas en rechazar treinta pósters”, bromea Gordon, que añade que “las distribuidoras llevan treinta o cuarenta películas al año y la dedicación no es tan individualizada”. Como dice Uriol, “no desaparecemos. Somos casi los primeros en empezar el proyecto y los últimos en irnos”. Sus ojeras, un día después del estreno mundial de Habitación en Roma y Bon Appétit en el Festival de Málaga, tras muchos meses de trabajo, son la mejor prueba de ello.

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