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Claude-Eric Poiroux • Director general de Europa Cinemas

"Las salas de cine son el mejor lugar para una película"

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- Digitalización, circulación de películas y estrenos experimentales son algunos de los temas de los que nos habla Claude-Eric Poiroux, director general de Europa Cinemas

Claude-Eric Poiroux • Director general de Europa Cinemas

El director general de Europa Cinemas celebrará el 20° aniversario de la entidad en la 17ª conferencia anual, que tendrá lugar entre los días 22 y 25 de noviembre en París.

Cineuropa: ¿Qué balance hace Europa Cinemas 20 años después de su creación?
Claude-Eric Poiroux: En 1992 la red estaba compuesta por 45 salas en 12 países. Ahora somos casi 1200 cines y 3200 pantallas en 68 países gracias a Media Mundus. En Europa, comenzamos con la idea de 50%–25%; es decir, que por lo menos una proyección de cada dos sea de cine europeo y que la mitad de ellas fueran películas no nacionales. La proporción actual es de 60%-36%. Es una muy buena base para el cine europeo.

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¿Cómo circularía el cine europeo en Europa sin la red Europa Cinemas ?
El 75% del cine europeo no circularía. Las películas europeas que de verdad circulan en las salas "mainstream" de Europa no son de más de 20 o 30 directores en total. No tenemos nada contra los multicines comerciales (de hecho, hay 27 en Europa Cinemas); no obstante, nuestra red está constituida principalmente por salas independientes con un número de butacas medio y con gran interés por el cine de autor. Nuestras salas llegan a vender un 70 o un 80% de los billetes totales para algunas películas, como, por ejemplo, ocurre en Alemania con el cine de Nanni Moretti.

¿En qué fase se encuentra la digitalización de las salas de Europa Cinemas?
El 51% de los cines ya cuentan con equipamiento digital. Hay algunos países que tienen cierto retraso, como Italia. En España, por ejemplo, parece que el proceso despega ahora. En 12 meses el núcleo de salas de la red ya dispondrá de la tecnología adecuada. Lo que nos inquieta es la parte residual: entre 150 y 200 cines están amenazados. Suele tratarse de cines con una sola sala en pequeños pueblos que no programan solamente cine sino que también dedican el espacio a otras actividades dependiendo de la temporada. Estas salas tienen problemas a la hora de financiar el equipamiento digital. Sería derrochar el dinero dejar que cerraran: estos cines tienen su público y constituyen lugares de encuentro social en ciudades con una oferta cultural más bien reducida. Nosotros trabajamos con las instituciones y los colectivos para desbloquear un programa de ayudas a estos cines. Hemos obtenido algunas respuestas y esperamos encontrar soluciones más allá de las ayudas existentes de Media (20.000 euros por pantalla). También confiamos en que los precios bajen gracias a los servidores integrados, aunque a los fabricantes no les corra prisa…

¿Qué opinión le merecen los experimentos de estrenos “day-and-date” que se han propuesto últimamente?
Las salas de cine son el mejor lugar para una película: nosotros ofrecemos a los directores y a los productores una fuente de ingresos (me gustaría conocer con profundidad los otros modelos económicos) y casi la certidumbre de que el espectador va a ver su película de principio a fin. Sin embargo, hay tal competencia hoy en día que algunas películas no encuentran el lugar que desearían en la cartelera. En esos casos podemos hablar de estrenos en VOD y no en cines; no obstante, las salas no correrán el riesgo de solaparse en el tiempo con un estreno en Internet. En todos los países en que esta opción existe, la cronología de medios es una garantía para la producción: posibilita varias fases de difusión y permite percibir ingresos para la producción a cambio de los derechos para cada una de las ventanas. Si el día de mañana todo eso se va al garete, no serán solo las salas las que se verán perjudicadas, sino también el cine. No veo mal que se hagan experimentos; nosotros los seguiremos con interés para saber si otras opciones son viables o no; pero no hay que olvidar lo fundamental. No podemos decir que “el mercado es tan libre y grande que ya no tenemos que respetar nada y podemos estrenar todo al mismo tiempo”. El cine europeo saldría perdiendo en gran medida. No hay que quitar la sala de en medio, pues esta representa un modelo económico que funciona y que tiene una inmensa proyección para convertirse en un lugar realmente interactivo.

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