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Jawad Rhalib • Director

Tres hermanas: "una ficción impregnada de realismo social"

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- Cinergie se reúne con Jawad Rhalib, director de El canto de las tortugas. Rhalib comenta su nuevo proyecto, Tres hermanas, cuyo rodaje va a empezar dentro de unos días

Jawad Rhalib • Director

Unos días antes del inicio oficial del rodaje de Tres hermanas, Jawad Rhalib nos recibe en su domicilio, donde vivienda y lugar de trabajo se confunden. Después de varios documentales, el director de El canto de las tortugas, que trata de los movimientos de protesta en Marruecos, continúa su compromiso político con una ficción. Nada como la ligereza de la comedia y el simbolismo de la fábula para incitar a la reflexión. 

Jawad Rhalib: La película que voy a empezar a rodar la semana próxima tiene por título provisional Tres hermanas. Es una ficción impregnada de realismo social, tema que me resulta muy cercano, tratado con un tono de comedia. Quiero denunciar el comunitarismo, el repliegue de una comunidad que, si bien vive en Europa, continúa siguiendo la organización de su país de origen. No solo pienso en Marruecos, podría ser la comunidad turca o albanesa, portuguesa o española. Se trata de un padre que teme por la moralidad de sus hijas y prefiere encerrarlas en su granja para que no corran el riesgo de perder su virginidad. Esta granja, que representa el mundo cerrado, el encierro, las hermanas van a heredarla a la muerte del padre. Deben salvarla porque él ha dejado deudas. Pagar la granja es simbólico, se trata más bien de liquidar las cuentas con el pasado. Entonces aparece una tía, hermana gemela del padre, pieza clave del puzzle de las hijas. La película empieza con el entierro del padre en la granja, de manera ilegal.

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Cinergie: ¿Por qué dice que es una película sobre el comunitarismo?

J.R.: Cuando usted da un paseo por las calles de Molenbeek o de Anderletch,  ve las luces en las ventanas de las casas,  le intriga, tiene ganas de saber qué es lo que pasa, pero no hace nada. Y lamentablemente, pasan muchas cosas. Son las comunidades encerradas en ellas mismas, conectadas a su televisión nacional. Viven en Bélgica, pero en realidad no. Los niños son educados fuera del respeto de sus derechos y de sus obligaciones, es la ley de la comunidad, reina la presión social. Tomemos como ejemplo el velo. Vemos a niñas de 6 o 7 años con el velo, y a niños de 9 años que juegan en la calle hasta muy tarde, cuando hay colegio al día siguiente.

Y nosotros como ciudadanos, cerramos los ojos. La actitud de los responsables políticos es todavía peor. No se hacen ninguna pregunta en relación al fracaso escolar de esos niños, su desarraigo, su delincuencia. Y cuando a veces un político señala determinadas disfunciones, es tachado de racista. Esto es lo que quiero reflejar en mi película, no como documental sino como ficción, con un estilo muy dinámico, un guión a la inglesa, a través de la comedia. Esos niños perdidos entre dos nacionalidades, que son rechazados por ambos lados, ya sea por el país de origen o por el país de acogida.

C: ¿Por qué esta violencia?

J.R.: Porque quiero denunciar ciertas prácticas. Últimamente, una chica ha muerto tras unas sesiones de exorcismo porque lamentablemente eso también existe aquí. Hay pseudo sanadores, imanes musulmanes, que curan supuestamente por el Corán o por los golpes, según. Y porque es la historia de las chicas que se defienden, que sacan las uñas, y que deben responder a las preguntas que se hacen después de la infancia.

C.: ¿Una película políticamente incorrecta?

J.R.: Exactamente! Ataco determinadas actitudes y sé que esto va a ser chocante, al menos a nivel de imagen, lo que gustará  a personas que piensan como yo y que no osan decirlo en alto por temor a que se les tache de racistas. En vista de mis orígenes, tengo legitimidad para denunciarlas.

C.: La película es una autoproducción. Tú no has presentado el proyecto en la Comisión del Cine. ¿Por qué? ¿Es que el tema no hubiera podido encontrar financiación?

J.R.: Probablemente, tanto por el tema como por su tratamiento. Una de las hermanas, por ejemplo,  tiene miedo de las "pollas" porque fue violada cuando era niña. La hipocresía sigue reinando: por un lado, se teme por la virginidad de una niña, pero si ella es violada por un miembro de la familia, se silencia, se cierran los ojos. Me temo que las palabras que hago decir a mis protagonistas y las situaciones que viven, no hubieran sido aceptadas por la Comisión del Cine. Y además, tengo un proyecto de largometraje que acaba de ser aceptado, que se llama La insumisa. No podía presentar otro proyecto antes de terminar aquél para el que he recibido financiación. Encima, quería demostrar que rodar como Ken Loach es totalmente posible: con pocos medios y sobre todo con pocas personas.

C.: ¿No crees que una película impactante provocará el rechazo de la comunidad a la cual te quieres dirigir?

J.R.: No solo me dirijo a la comunidad maghrebí. Sobre todo me gustaría interpelar a las autoridades, a los responsables políticos y a las asociaciones, para decirles: " Acaben con esta hipocresía!" Es su deber proteger a un niño que sigue jugando en la calle y que tiene colegio a la mañana siguiente.

Quiero salir de la acusación fácil: es culpa de los demás!  Quiero crear un debate, y sobre todo preguntar a las autoridades políticas: ¿qué pasa en esas casas, qué será de los niños de esas familias, por qué el fracaso escolar y social?

Cuando las hermanas quieran dirigirse a la asistente social, les contestarán: " es una cuestión privada, no podemos hacer nada por ustedes."

En esta película doy la palabra a una generación que no la tiene. Le doy el poder. Le doy el poder y ella va a ajustar las cuentas.

Quiero hacer una película realista, hasta el punto de que se podría creer que la granja existe realmente. He preferido que ocurra en una granja en vez de en la ciudad, incluso si es una situación casi incongruente, pero también para marcar el encierro total en el que se encontraban las chicas. Y hoy en día es el caso de muchas chicas, en la ciudad. Para muchos padres una hija significa un problema, porque la obsesión de los padres es que llegue virgen al matrimonio. Si no es el caso, es catastrófico, es una vergüenza.

Quiero denunciar lo que los hombres han hecho del Islam, Utilizan e interpretan el Corán a su conveniencia, en su beneficio. Prohíben todo a la mujer, únicamente para controlarla, para someterla.

C.: La mujer es el futuro del hombre.

J.R.: No soporto a las feministas pero su lucha es justa. No entiendo por qué el hombre tiene esa obsesión de dominar a la mujer. En Arabia Saudita las mujeres ni siquiera pueden conducir, dependen completamente del hombre.

Conozco una bella historia sobre este tema.

Después de que el Profeta aboliera la adopción, una mujer va a verle y le dice que su marido tiene celos de su hijo adoptivo, porque ahora ya no se le puede considerar como su hijo, sino como un extraño que podría seducirla. El Profeta le responde que para que ese chico no fuera un extraño en la familia, le bastaría con darle de mamar y sería ya su hijo. Las mujeres sauditas se dijeron: no podemos conducir para desplazarnos, deben llevarnos los chóferes, extraños con los que no podemos relacionarnos. Entonces, para estar seguras de esos chóferes nos respetan como miembros de la familia también debemos darles de mamar?

Y esto molesta a los musulmanes, que se les rebata el absurdo de la idea con ejemplos del Corán!

 

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(Traducción del francés)

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