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Eric Franssen • WBImages

¿Cómo promocionar las películas belgas en el extranjero?

por 

- Eric Franssen, responsable de WB Images, nos habla de la promoción en el extranjero de las películas realizadas en la Federación Valonia-Bruselas.

Eric Franssen • WBImages

En la Plaza Flagey, el Paquebot, antigua sede de la RTB (Radio Televisión Belga), esconde un número incalculable de puertas de entrada y de salas. En este laberinto, entre salas de ensayo y estudios de grabación, en el primer piso de un edificio lateral hay un pasillo acristalado que bordea los despachos de los responsables de difundir la creación artística de la parte francófona del país. Al lado del teatro y de la danza, se encuentran los promotores en los festivales internacionales, del cine realizado en la Federación Valonia-Bruselas. Eric Franssen responsable de WBImages, nos desvela los entresijos del asunto.

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Cinergie : ¿Cual es la función de WBImages?

Eric Franssen : Trabajamos solamente para la promoción en el extranjero. Colaboramos al mismo tiempo con distribuidores y compradores extranjeros y con productores y directores belgas. Nuestro papel consiste en informarles de las posibilidades de distribución que existen en el extranjero. Además, mantenemos informados a los interlocutores extranjeros de la evolución de los proyectos en la Bélgica francófona, a veces también en lo que se refiere a  ayudas o subvenciones. También servimos de intermediarios entre todos esos interlocutores.

C.: ¿Este no es normalmente el papel del productor?

E.F. : Por definición, el productor produce una película y aunque piensa en la distribución, en ocasiones no puede informar de la puesta en marcha de la película a los potenciales compradores, que es lo que hacemos normalmente a través de los festivales, por ejemplo. Nuestro papel varía en función de las circunstancias. Si trabajamos con un productor joven que no tiene agente de ventas, le ayudamos a encontrar interlocutores adecuados para distribuir la película de la mejor manera posible. En el caso de un productor veterano que posea un distribuidor internacional, solo le apoyamos para realizar tareas de las que no se encarga el agente de ventas.

C. : ¿ Cómo colaboran ustedes con los interlocutores internacionales ? ¿ Solamente a través de los festivales ?

E.F.: No solo de esa manera. Los festivales son una vía de promoción importante para las películas de autor, las ponen en el punto de mira. Estamos presentes con un stand  en los principales mercados, no necesariamente ligados a un festival, y para todos los formatos de películas. En el género de ficción, hablamos de Berlín y de Cannes: el MIPTV (Mercado Internacional de Programas de Televisión) y el MIPCOM (Mercado Internacional de Contenidos Audiovisuales), ambos en Cannes, para los programas de televisión. Estamos presentes en Clermont-Ferrand para el cortometraje, a Anécy para la animación, y en La Rochelle para el documental. Stands para la promoción durante los grandes festivales donde, además de los servicios ofrecidos a los productores, promocionamos las películas que se distribuyen. En cuanto a los mercados tipo MIP, servimos de estructura de apoyo con objeto de que los profesionales puedan reunirse en las mejores condiciones.

Hay muchos acontecimientos en los que estamos presentes con el fin de entablar contactos informales, pero donde no tenemos stand. Las colaboraciones son muy diversas, por ejemplo, cada año enviamos a un joven productor al Cinemarkt de Rotterdam. También podemos organizar reuniones con directores, en cooperación con el WBI y el Centre du Cinéma, que son muestras casas-matriz. En estos últimos años hemos desarrollado el trabajo preliminar agasajando en Bruselas a una decena de programadores de festivales. Así pueden conocer todas las películas producidas en la Federación Valonia-Bruselas en las mejores condiciones, y a nosotros nos permite tener unas relaciones privilegiada con ellos.

C. : El Festival de Cannes se está preparando, y es muy importante para el cine belga. ¿ Qué tipo de películas promocionan ustedes? ¿Películas acabadas? ¿Películas en fase de montaje? ¿Cómo funciona el mercado de Cannes?

E.F. : El Festival de Cannes es efectivamente la operación más importante del año para nosotros. Se trata simplemente del festival más prestigioso del mundo y por otra parte, el mercado francés es el más coherente para el cine belga. Además tenemos la suerte de contar regularmente con películas seleccionadas y premiadas. Nuestro trabajo en Cannes se desarrolla en dos campos. Primero está nuestra presencia en el mercado que es el mayor del mundo, y reúne a más de 15000 profesionales que intercambian, venden, compran...

Aparte de las películas seleccionadas en las distintas categorías, hay otras 600 que se presentan en ese mercado. Recibimos a los diferentes profesionales belgas presentes en nuestro stand, en el que pueden organizar sus reuniones, descansar o tomar un café. Organizamos la promoción de las películas seleccionadas en las distintas categorías, con objeto de reunirnos con los distribuidores. Esta es la parte de "mercado". La parte de "festival" consiste en procurar colocar a las películas en los diferentes festivales de otros países. Para ello, organizamos a veces eventos promocionales, en colaboración con los directores interesados. Por ejemplo, el año pasado, la película Hors les murs estaba programada para la Semana de la crítica. Después de su proyección, hubo una fiesta a la que estaban invitados los distribuidores, productores, socios internacionales...

C. : ¿Estos eventos son realmente importantes?

E. F. : Son muy importantes. Conviene saber que hay muchas películas y que hace falta diferenciarse de la mejor manera posible. ¡ Hay 10 películas seleccionadas para la Semana de la Crítica entre 2000 candidaturas! Estar ya se puede considerar una hazaña. Hay aproximadamente 200 películas presentadas en las distintas categorías del festival. Hace falta que la película esté presente y destaque. Por ejemplo, los miembros del equipo de  "La merditude des choses" se pasearon desnudos en bicicleta por La Croisette, para repetir una escena de la película. Esta acción publicitaria no costó nada, pero todo el mundo habló de ella, incluso en los noticiarios de la televisión. Ya no nos podemos conformar con presentar una película que provoque el entusiasmo o el rechazo total, hace falta que haya un trabajo promocional detrás.

C. : ¿Cómo se organizan esas acciones promocionales?

E. F. : WBImages intenta siempre trabajar en estrecha colaboración con los productores y las distintas personas implicadas a nivel local. Cuando promocionamos "Panique au village" en Cannes, conseguimos aunar nuestros esfuerzos. Hicimos pins con la imagen de la película, que fueron reutilizados por el distribuidor francés en el momento de la proyección. Alquilamos espacios promocionales en el Marché du Film, y el agente de ventas también lo hizo, lo que nos permitió contar con una gran cobertura. En general, el trailer de las películas seleccionadas se demora mucho. A mediados de abril, en el caso del Festival de Cannes. En esa época todos los espacios promocionales ya están reservados. Nosotros los alquilamos con antelación y así nos podemos adaptar, en función de las películas seleccionadas. Hace cuatro años que lo hacemos así, y funciona muy bien.

C. : El año pasado se presentaron en exclusiva para la prensa, en Bruselas, las películas belgas seleccionadas en Cannes.

E.F. : Es una petición de los periodistas. Cuando su redacción los envía a Cannes, no van  para ver las películas belgas, sino las que participan en las competiciones oficiales, y para entrevistar a los grandes nombres del cine. Tienen pocas ocasiones de ver las películas in situ. El Festival de Cannes solicita que las películas no sean promocionadas de antemano, así que intentamos cuadrar las cosas para que los periodistas puedan ver el máximo número de películas antes del Festival.

C. : Esta promoción no se hace únicamente a través de la publicidad, sino también a través de los contenidos.

E.F. : Por supuesto, pero estamos en una situación en la que tenemos que utilizar todo lo que está a nuestro alcance. Evidentemente, hay contenidos, elaborados por la producción, como informes de prensa, fotos,  y otro tipo de contenido difícil de controlar, que es el trabajo de los periodistas y de los críticos. En el mercado internacional, un artículo en Variety, Le Film Français o en Screen International puede lanzar o matar una película.

Es absurdo, ya que solo se trata de la opinión de una persona, pero ha llegado a pasar que películas con una mala crítica en esas publicaciones, no han sido compradas por las personas que estaban interesadas hasta ese mismo momento. Se olvidan de la película, aunque les había gustado antes. Es absurdo, pero es la lógica imperante. Por el contrario, una película como La Tendresse de Marion Hänsel, fue estrenada en Rotterdam el pasado mes de enero. La crítica especializada fue unánimemente positiva y el interés de los compradores fue inmediato. Intentamos tener las mejores relaciones posibles con los periodistas, pero evidentemente, no podemos controlar nada. Esto en cuanto a la prensa especializada.

Por lo que se refiere a la prensa destinada al público en general, intentamos presentarles la película en las mejores circunstancias posibles. Si se puede antes del festival, lo hacemos, y eso suele funcionar bastante bien. Para Le Gamin au vélo, las reseñas fueron muy detalladas, además de positivas, lo que provocó una buena dinámica.

Si no tenemos buenas películas, podemos poner en marcha toda la promoción que queramos pero no servirá de nada. La Flandre ha producido muchas películas destinadas al mercado doméstico, con modismos y referencias muy particulares pero que no son exportables. La promoción es imprescindible ya que a 9 de cada 10 producciones belgas francófonas no se les presta atención. Incluso se la película es buena, es una gota de agua en el océano, hace falta hacerla visible, suscitar interés, y eso es lo que intentamos hacer a nuestro nivel, aunque no sea suficiente.

C. : À Perdre la raison de Joachim Lafosse fue vendida a Cinéma Gold, las salas de cine de arte y ensayo americanas. ¿Cómo intervinieron ustedes? ¿ Cómo se trabaja con Estados Unidos?

E.F. : El acontecimiento más importante en Estados Unidos es, sin duda, la entrega de los Oscars. Este año, Bélgica había seleccionado À Perdre la raison y nosotros llevamos a cabo la campaña de promoción de la película en Los Angeles. Los Oscars son una enorme máquina, una gran negocio, y la campaña de los Oscars empieza en noviembre en el Festival de Cine de los Angeles, donde estamos presentes. No basta con presentar una buena película para ganar un Oscar, hay un grandísimo lobbying. Las películas que ganan son distribuidas por Sony, Weinstein Company,  en resumen, por los pesos pesados de la distribución.

À Perdre la raison es una película de autor que no está adaptada al mercado americano. El mercado doméstico representa el 97% de la distribución, de modo que solo queda el 3% para el resto del mundo. Una vez dicho esto, un Oscar o una simple nominación puede aportar mucho.

En primer lugar, un miembro no puede votar por una película si no la ha visto en la sala. Por tanto hay que organizar un número máximo de proyecciones - una decena en el caso de À Perdre la raison - con la esperanza de que asistan. A continuación, hace falta que el director esté presente durante las proyecciones y los cocktails para relacionarse con los miembros. Se pone en marcha una estrategia con el productor y un publicista local que conozca perfectamente los engranajes de los Oscars. También activamos nuestros contactos in situ, por ejemplo el Consulado General de Bélgica. Cada uno de estos interlocutores utiliza sus capacidades para dar visibilidad a la película. ¿ Qué esperábamos ? ¿ Que la película fuera elegida en la preselección, que no fue el caso? (ndlr: Cada país presenta una película a la Academia. Ésta se queda únicamente con cinco, que optarán al Oscar). Por el contrario, fue elegida por un distribuidor francés residente en Estados Unidos. Si la distribución es modesta, permite igualmente al distribuidor aparecer en la lista de talentos potenciales. Lo que no es moco de pavo es el gran número de directores europeos que se marchan a Estados Unidos y que no llegan a acabar una sola película.

C. : ¿ No habría posibilidades de colaboración entre el cine independiente americano y nuestro cine de arte y ensayo, que son poco conocidos a ambos lados del Atlántico?

E. F. : Una de las mayores dificultades reside en la ausencia de acuerdos de coproduccioń con Estados Unidos. Se sabe que las películas que circulan más son coproducciones. Si una película es coproducida por cuatro países, se logra la entrada en esos países. Esto funciona muy bien a nivel europeo, y es una gran ayuda para un país pequeño como el nuestro. ¡ Somos un poco los campeones de la coproducción !

Además, el cine independiente de Estados Unidos tiene envidia de las fuentes de financiación europea, ya que ellos no cuentan con apoyo institucional. Ellos solicitan muchas veces coproducir con nosotros, pero no tienen gran cosa que ofrecer a cambio. Si nos fijamos, los grandes directores independientes de la actualidad,  se financian en Europa.  ¡ David Lynch, Brian de Palma, Woody Allen, no encuentran la manera de financiarse en Estados Unidos ! El mercado americano es hiper-proteccionista, y mientras siga así, no vemos ningún interés en establecerse allí. Incluso las películas con una buena taquilla, ganan poco después de pagar a los intermediarios locales. Tengo curiosidad por saber cuanto ganó el productor francés por The Artist. En mi opinión, no demasiado.

No olvidemos que el 70% de la distribución de las películas se hace en Europa. Si nos fijamos en el mercado chino, que tiene un potencial enorme, ellos están más interesados en las superproducciones (blockbusters), puro entretenimiento. ¿ Qué podemos nosotros enviar allí ? ¿ Sammy de Ben Stassen ? ¿ Mr. Nobody de Van Dormael ? Y todavía serían consideradas como demasiado "cine de autor". ¿ Ponernos a hacer superproducciones ? Pienso que no estamos preparados para ello y tampoco estamos obligados a producir eso. Debemos reforzar nuestra presencia en los nichos que nos competen. Lo que nos falta en la Bélgica francófona son un par de eventos nacionales al año, que permitirían legitimar todo lo demás. Por ejemplo, Chantal Akern o los Dardenne, son artistas muy reconocidos en el extranjero. Todos los meses recibimos solicitudes de retrospectivas de Filmotecas o de Festivales referentes a ellos.

Los hermanos Dardennes forman parte del top 10 del cine de autor mundial. Su influencia es enorme. Una película como The Wrestler de Darren Aronofskym ha sido influenciada sin duda alguna por los Dardenne. En términos de esplendor cultural de Bélgica en el extranjero, son embajadores inestimables, tanto más cuanto reivindican que no pueden hacer sus películas en ningún lugar que no sea Bélgica. Y esto supone un gran empuje en el extranjero, incluso si no logran reunir a millones de espectadores, su influencia es enorme.

C. : ¿ Qué piensa del problema del público, de esas películas que son más vistas en el extranjero que en Bélgica ?

E. F. : Hay que matizar. No por vender las películas en el extranjero van a tener mucho público. Tenemos un mercado natural Francia-Bélgica, y debemos considerar los resultados de las películas en esos dos mercados. Las puntuaciones realizadas en otros lugares son con frecuencia flojas, pero están al mismo nivel que las películas europeas similares. Si un Dardenne tiene diez mil espectadores en un país de Europa del Este, parece que es poco, pero es tanto como un Nanni Moretti o un Gus Van Sant. Hay que adoptar criterios de análisis coherentes. Le Gamin au vélo tuvo 1,5 millones de espectadores en todo el mundo, es decir, diez mil en un país, quince mil en otro, etc. Es una cifra muy buena para películas que no tienen un gran presupuesto. Son producciones que se rentabilizan muy rápidamente. Tenemos presupuestos coherentes respecto al potencial de nuestras películas. Lo vemos en Francia, donde las películas tienen tres o cuatro millones de espectadores , que es mucho, pero en realidad no lo es en términos financieros , si lo comparamos con los importes invertidos.

C. : ¿ Los incentivos fiscales han modificado el sistema de producción? ¿ Cual es el impacto sobre su trabajo ?

E. F. : No tengo  mucho que decir sobre este tema, ya que los incentivos fiscales no son de mi competencia. No obstante, nos han traído complicaciones, ya que tenemos cada vez más películas belgas financiadas en un 10% por fondos locales. A veces es problemático porque no sabemos exactamente qué vamos a promocionar y cómo- De todos modos, funcionamos por tramos. La prioridad es para las películas belgas mayoritarias, respaldadas por el Centre du Cinéma, y luego a las películas mayoritarias no respaldadas. Después van las producciones minoritarias respaldadas y las producciones minoritarias no respaldadas. Si presentamos dos películas mayoritarias en Cannes, nos concentraremos en  ellas. Si hay una película minoritaria, la respaldaremos también pero de manera menos significativa.

 

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