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Susanna Nicchiarelli • Directora

“A veces no tienes por qué contar toda la historia”

por 

- VENECIA 2017: Cineuropa habló con la italiana Susanna Nicchiarelli, cuya última película, Nico, 1988, inauguró la sección Orizzonti en la Mostra de Venecia

Susanna Nicchiarelli  • Directora
(© La Biennale di Venezia - foto ASAC)

En su tercer largometraje, Nico, 1988 [+lee también:
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, encargado de dar el pistoletazo de salida a la sección Orizzonti del festival de cine de Venecia, Susanna Nicchiarelli se centra en los años crepusculares de Christa Päffgen, más conocida como Nico. Ahora, la directora cuenta a Cineuropa por qué se decantó por mostrar a la mujer que habita tras el icono.

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Cineuropa: La mayoría de los biopics tienden a tener una estructura similar, la de un concierto con flashbacks. Usted ha preferido no repetir.
Susanna Nicchiarelli:
La gente siempre quiere contar toda la historia pero yo creo que es más interesante contar únicamente parte de ella. Por eso me encantó Last Days, de Gus Van Sant. Él decidió centrarse solo en eso: los últimos días de Kurt Cobain. Danny Boyle también lo hace en Steve Jobs [+lee también:
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, mostrando únicamente unos pocos momentos de fracaso en la vida de un hombre que tuvo mucho éxito. Cuando quieres contar toda la historia, empiezas a repetir las mismas cosas. La otra razón era que sentía que se trataba de la mejor parte de su vida. Aquí la dirección era la opuesta de la de convertirlo en el cliché ese de una mujer nostálgica de sus días de fama y glamour. Nico halló su identidad como artista, como madre y como mujer que cumplía los 40.

Sin embargo, en la película todo el mundo parece interesarse solo por su pasado, no por su presente.
Hay que recordar que fue modelo. Por aquel entonces, al cabo de un tiempo, estas mujeres simplemente desaparecían. A mí me parece que las cosas más importantes ocurren cuando ya somos maduros. Ha habido muchas mujeres que ganaron fama por su belleza pero que hicieron después cosas extraordinarias con sus vidas. Nico lidió con esta carga y con el hecho de que la usaban por su imagen. Cuando logró desembarazarse de ello, ganó más libertad artística. Yo quería hablar de la mujer tras el icono porque lo que ocurre lejos del foco público es mucho más interesante. Es el núcleo de la película.

¿Por qué optó por volver a grabar sus canciones?
No quería imitar a Nico, lo que, por cierto, es otro problema inherente de los biopics. Cuando uno busca a alguien con el mismo aspecto y quiere transformarla en esa persona, la actuación se vuelve mecánica. Yo quería evitar eso. No quería trabajar con Trine Dyrholm porque fuese clavada a ella. No lo es. Necesitaba a una buena actriz y ella es una de las mejores que tenemos actualmente. Es opuesta totalmente a Nico, a la que llamaban “princesa de la oscuridad”. A menudo, cuando trabajábamos las canciones, intentábamos hallar otro modo de cantarlas, más propio de Trine, no de Nico.

¿No fue arriesgado? A veces la gente quiere ver estas historias justamente porque crecieron con la artista y su música.
Sí pero entonces no es una película sino una imitación de la vida. En tal caso, habría que hacer un documental, emplear metraje ya rodado y entrevistar a gente. Yo intenté trabajar con la imaginación. También es difícil acercarse a la personalidad de Nico, que era muy seria e irónica. Me gusta cuando, en la película, un periodista la pregunta: “¿Así que los 60 fueron el mejor periodo de su vida?” Y ella responde: “Bueno, tomábamos mucho LSD”. Me gustaba el hecho de que disminuyera la importancia de su pasado, por muy épico que lo pintara todo el mundo.

Es extraño que se siga retratando a mujeres que llegaron a tanto en permanente relación con todos los hombres de sus vidas.
No me interesaba completar una lista de los hombres con que se acostó. Ella tiene mucho más que eso: fue una persona. Sabía que concentrándome en la parte final de su vida no tendría que hacer eso. Me gustaba la idea de que estuviera sola. Cuando uno es joven siempre tiene prisa, tiene hambre por la vida y comete muchos errores. Luego uno se relaja. Ahora que he cumplido los 40, me siento exactamente igual. Nico no se dedicaba a complacer a la gente. En la última entrevista de la película, dice: “No necesito gustar a todo el mundo”. Ese es un paso importante para cualquier artista porque no puedes permitir que los juicios de otra gente te destrocen. Me encantaría llegar a ser un día así de valiente.  

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(Traducción del inglés)

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