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Ísold Uggadóttir • Directora

“Me he cansado un poco del romanticismo de la naturaleza islandesa”

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- La primera película de Ísold Uggadóttir, And Breathe Normally, ganadora en Sundance, tuvo su estreno local en Islandia la semana pasada. Teníamos algunas preguntas para la directora

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, de Ísold Uggadóttir, producida por Zik Zak, es la historia de dos mujeres. Adja es una refugiada de Guinea-Bisáu que está viajando a Canadá pero que es detenida en la frontera por Lára, una mujer islandesa. Y la propia Lára es una madre con problemas, una aprendiz en el aeropuerto decidida a demostrar su valía. La película se estrenó en Islandia la semana pasada y teníamos algunas preguntas para la directora.

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LIM Internal

Cineuropa: La película transcurre en Keflavík, junto al aeropuerto, y parece alejarse bastante de las historias situadas en Reikiavik y en el paisaje que tanto hemos visto en películas islandesas recientes.
Ísold Uggadóttir: El guión decidió por mí. La historia debía transcurrir cerca de y en un aeropuerto. Me he cansado un poco del romanticismo de la naturaleza islandesa – de hecho, hace tiempo que me cansé. Tengo sentimientos encontrados sobre ella. En pantalla, algunas de las imágenes pueden ser sublimes, pero no puedo forzarme a tomar esa dirección en este momento, puede que más adelante. Me siento atraída por la belleza poco convencional. Yo llamo a las viviendas sociales de Ásbrú mis edificios Kieslowski. Me gustan las cosas que parecen un poco toscas y básicas, al igual que la gente con la que trabajé.

También basé el albergue donde se quedan los refugiados en el propio albergue Fit donde los alojan. La mayoría de los actores en esas escenas habían sido solicitantes de asilo, refugiados o inmigrantes.

La actriz Babetida Sadjo, de Guinea-Bisáu, es quien interpreta a Adja. ¿Influyó su origen en la película?
En el guión original, estaba trabajando con Uganda, basándome en la ley “Mata a los gays” que en aquel momento aparecía en las noticias. Luego, cuando empecé a hacer el casting, no estaba segura de lograr encontrar a la actriz ugandesa adecuada y no quería arriesgarme a que una actriz no ugandesa representara el papel, en cuanto a los acentos y esas cosas. Así que investigamos un poco y averiguamos que una mujer que ha vivido esta clase de historia podría ser de una serie de países distintos, incluyendo Guinea-Bisáu, aunque la situación no sea tan grave como la de Uganda. Así que Babetida hizo los deberes, lo que le permitió realizar su propia investigación. Nos proporcionó el nombre del personaje y tuvo la oportunidad de desarrollar el personaje. Me dio más confianza cuando pude percibir que se sentía bien con el personaje y que se implicaba en darle forma a su historia de fondo. Estudió mucho su tierra natal y habló con personas que habían pasado por una situación similar.

Ambos personajes principales son lesbianas, pero esto queda bajo la superficie. ¿Fue algo deliberado?
Cuando empecé a escribir, tenía ideas muy concretas sobre cómo podrían conectar, incluso me planteé un romance, pero luego a los personajes les estaban pasando demasiadas otras cosas. Lára está luchando con ser madre, no tener hogar y empezar un nuevo trabajo, mientras que Adja es una fugitiva. Así que, aunque su sexualidad es parte de la historia, casi no hay sitio para un romance tradicional en este tipo de situación. Sus vidas se encuentran en suspenso. ¿Cómo vas a planear una cita romántica si no sabes dónde estarás la siguiente semana? Las personas en esta situación no puede solicitar un empleo, no se les permite trabajar, no te permiten tener una vida real.

Y eso es lo que sentí cuando empecé a pensar en la idea. Leía sobre muchas personas que se encontraban atascadas, atrapadas. Sin poder seguir adelante, sin poder volver atrás. Simplemente atascadas, sin nada en sus vidas, sin planes, sin empleos, sin ninguna clase de certeza. Era una elección obvia. Me sorprendió que en Islandia nadie hubiera basado una película narrativa sobre esto, así que se me ocurrió hacerlo a mí.

¿A qué hace alusión el título?
Tenía interés en trabajar con la palabra “respirar” y, mientras pensaba sobre cómo usamos esa palabra, me di cuenta de que se utiliza constantemente en los aviones. Mi película transcurre en los alrededores de un aeropuerto y aparecen personajes afectados por aeropuertos. Durante las instrucciones de seguridad en los aviones te dicen que primero te pongas tu propia mascarilla y luego la del niño – y que respires con normalidad. Es muy irónico pedirle eso a la gente cuando todo va mal. Pero seguimos insistiendo en ello.

(Traducción del inglés por Marta Quirós)

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