email print share on facebook share on twitter share on google+

David Victori • Director

“La moralidad se diluye en mi cine”

por 

- El cineasta catalán David Victori debuta en el largo con El pacto, un film de terror psicológico que protagoniza la reina del grito española: Belén Rueda

David Victori  • Director
(© YouTube)

David Victori (Manresa, Barcelona, 1982) es uno de los nuevos valores del cine español, pues ganó el YouTube Film Festival, premio por el cual su siguiente trabajo, la web serie Zero, fue producida por Ridley Scott y Michael Fassbender. Ahora estrena su primer largometraje, El pacto [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: David Victori
ficha del filme
]
, film de suspense psicológico que protagonizan Belén Rueda, Darío Grandinetti y la joven Mireia Oriol

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Cineuropa: ¿Cómo no caer en la estridencia al que tiende cierto cine de terror?
David Victori: Para mí es una obsesión ser algo así como el primer espectador de la película: me sale natural poder anticipar lo que el público piensa, aunque no acierte en todo. He cuidado que este viaje cinematográfico sea envolvente, inmersión en la que siempre trabajé a fondo con el director de arte y de fotografía: así creamos una atmósfera particular, con un universo especial, para que la trama te tocase a nivel moral y emocional, y, al final, estés tan involucrado en ella como los personajes. Me parecía interesante que el espectador fuera entrando sin darse cuenta: así cuidamos mucho el guion, ofreciendo la historia a detalles, poco a poco, y de este modo ir atrapando al público. 

¿Cómo llegaste a interesarte por el tema fáustico de su argumento?
La semilla de El pacto procede de una historia familiar propia: hace unos años, falleció mi hermana y mi padre, al cabo de unas semanas, me dijo que no podía dormir, que tenía una pesadilla que le venía a la cabeza con todo lujo de detalles. Yo le dije que la escribiera, que se liberase así de ella. Al cabo de unos días me lee la historia y es básicamente el origen de mi película, que él había escrito como un cuento. Me fascinó cómo él se había preguntado lo mismo que la protagonista: hasta dónde hubiera llegado para evitar la muerte de su hija. 

Cuesta aceptar la pérdida…
Si, mi película va en contra de todo el cine que se ha hecho hasta ahora, pues normalmente los héroes hacen todo, menos rendirse; pero el gesto de aceptar las cosas como son me conmueve tanto a nivel narrativo como personal, porque todos, algún día, tenemos que aceptar algo que no queremos que sea así. 

¿Son bloqueos ante asuntos que no nos gustan?
Exacto, porque no creemos que estén pasando. Pero la pregunta es: ¿pero por qué no puede ser? En esto conecta mucho con el miedo, que no es más que la proyección en el tiempo, cuando no quieres que una cosa sea de tal manera; pero siempre va a vencerte, porque no puedes luchar contra algo que está sucediendo. El terror más poderoso es temer lo que aún no ha sucedido. 

El pacto se inscribe en el género fantástico, habitual en tu filmografía.
No sé por qué conecto tanto con el thriller y el suspense, pero soy consciente de que la fantasía me gusta, sobre todo, porque me sirve como artilugio para dibujar la historia de una forma tal que me permite que los personajes lleguen a sitios a los que no se llegan en la cruda realidad. 

¿Qué gustos, maestros y referentes reconoces?
Cuando encaro un proyecto, trato de no poner encima de la mesa los referentes que de forma inconsciente ya están moviendo ese proyecto. Por otro lado, cuando entras en preparación con el equipo y te aproximas visualmente al film, tienes que usar referentes. Hemos trabajado a nivel fotográfico con el cine de David Fincher, con esa atmósfera fría y obsesiva, que encajaba con la sobriedad de mi película. También soy fan de Christopher Nolan, quien ha conseguido lo que muchos anhelan: hacer cine de autor, pero siendo comercial, con proyectos enormes de ideas originales. Denis Villeneuve también es de los cineastas que hacen un trabajo más adulto y ambicioso, de ejecución impecable y buen gusto. Obviamente, me fascinan desde siempre SpielbergHitchcock y Asghar Farhadi, con quien conecto al abordar el mundo de los grises: la moralidad se diluye en mi cine, ahí es donde me siento más retado, pues cuando no está claro lo que uno debe hacer, es cuando más me engancha una historia. No hay una dirección correcta o una decisión adecuada: ningún camino es el más adecuado. Eso me motiva como creador.

Destaca en El pacto su sonido y banda sonora… ¿has cuidado mucho estos aspectos?
El sonido es el inconsciente de la película: la oportunidad del director de entrar en ciertos lugares de la mente del espectador sin que éste se dé cuenta. El trabajo de sonido siempre me resulta fascinante. Además, el músico, Miquel Coll, con quien he trabajado en mis cortometrajes, ya me conoce bien y hemos conseguido generar una atmósfera atrapante.

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también