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VENECIA 2018 Fuera de competición

Giorgio Treves • Director

“¿Una raza italiana pura? ¿Es un chiste, cierto?”

por 

- VENECIA 2018: Pocas personas conocen bien esta oscura página de la historia italiana, pero Giorgio Treves se quiere asegurar de que esto cambie con el documental 1938 Diversi

Giorgio Treves • Director

Giorgio Treves, nacido en Nueva York, es un cineasta italiano que ha viajado mucho. Cuando era joven trabajó para Francesco Rosi, Vittorio De Sica y Luchino Visconti. En 1972, K-Z, su estudio del matadero en el centro de Turín como una alegoría de un campo de concentración alemán, fue nominado al Óscar. Su primer largometraje de ficción, La coda del diavolo, ganó en 1987 el premio David di Donatello y su segundo filme, Rosa e Cornelia (2000) recibió varios premios y nominaciones. El señor Treves es un director de gran calidad que mantiene un perfil bajo y reaparece regularmente a lo largo de los años. Ahora, está de regreso con un contundente documental sobre las leyes raciales introducidas en Italia en 1938 bajo el fascismo y Mussolini. 1938 Diversi [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Giorgio Treves
ficha de la película
]
se estrenó fuera de competición en el Festival de Venecia.

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Cineuropa: ¿Cómo surgió el título de 1938 Diversi?
Giorgio Treves:
Traté de encontrar algo que no fuera didáctico. “Diversi” significa “diferente” en italiano. Aquí, hace referencia al momento en que los judíos de Italia se convirtieron oficialmente en “diversi”, diferentes, a los otros italianos. En 1848, cuando el rey Carlos Alberto firmó el Statuto Albertino, todos los ciudadanos italianos se volvieron iguales ante la ley y hasta el 1938 se mantuvo de esa manera. Pero entonces, en 1938 se convirtieron en una parte diferente de Italia, parte de la clase B, debajo de la clase A. Es por eso que el filme se llama “1938 Diversi”. Se me ocurrió comenzando el proyecto y dije que no habría problema en cambiarlo luego pero se mantuvo y todos lo aceptaron.

¿La gente está al tanto de esta historia? Personalmente, pensé inmediatamente en El jardín de los Finzi Contini, un filme de Vittorio De Sica y en el libro en el que está basado, que sigue a un protagonista judío durante esta época.
¡Fui segundo asistente del director en ese filme! Pero cuando comencé a trabajar en 1938 Diversi, pronto me di cuenta de que muy poca gente sabía de esto. Recuerdan vagamente cómo a los judíos los expulsaban de las escuelas pero muy poco o nada de las leyes raciales. También existe algo de confusión sobre los orígenes de estas; mucha gente piensa que los fascistas estaban forzados a seguir las reglas de los nazis. Pero las leyes raciales italianas fueron todas idea de Mussolini. Incluso Hitler estaba impresionado, envió gente a que estudiaran y copiaran conceptos italianos.

¿Qué tamaño tenía la comunidad judía en aquella época?
Eran alrededor de 44.000, de entre millones de no judíos, nada más. Y venían de todos los grupos sociales, adinerados e intelectuales, pero no solo de la élite. Yo quería investigar bien este “mito” y descubrí que también había muchos judíos pobres y ordinarios. Es bueno tener en cuenta que éramos un reflejo exacto del resto de Italia. Pero nos escogieron porque Mussolini necesitaba inventar un enemigo para poder involucrar a la población y porque no podía aceptar sus propios errores. Mejor aún, para tener a alguien a quien culpar. En realidad, los italianos son una mezcla entre lombardos del sur de Escandinavia, moros del norte de África, españoles, aragoneses… ¿Una raza italiana pura? ¿Es un chiste, cierto?

Tú mismo eres judío y naciste en Nueva York en 1945.
Sí. Mi familia dejó Turín justo antes de la Guerra. Volvimos cuando yo tenía tres años. Fui a una escuela judía y también aprendí a escribir hebreo, pero no sé cómo leerlo.

Algo que algunas veces me llama la atención en el Festival de Venecia es el edificio gigantesco al que entramos a diario, el Lido Casino, un monumento típico de la era de Mussolini.
Lo sé. Y todavía lo amo. Lo mismo me ocurre con el obelisco del Estadio Olímpico de Roma. También cuando voy a Alemania y a Moscú y veo edificios de la era de Hitler o de Stalin. No siento sorpresa ni ira, solo veo un recordatorio de una época que todavía podemos utilizar. Pero cuando veo etiquetas de vino [de Vino Lunardelli] producidas hace unos pocos años, con la cara de Mussolini, eso es algo que no puedo aceptar.

¿Cuáles son tus planes para el futuro?
En este momento estoy preparando un nuevo largometraje de ficción junto con un escritor canadiense. Espero que podamos realizarlo.

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(Traducción del inglés por Javier Campos)

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