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Andrea Magnani • Director

“Un moribundo transportando un muerto, una metáfora para hablar del sufrimiento”

por 

- Hemos hablado en el Festival de Nápoles con Andrea Magnani, director de Easy - Un viaggio facile facile, sobre el nacimiento de esta primera coproducción entre Italia y Ucrania

Andrea Magnani • Director
(© Napoli Film Festival)

Invitado a la sección Parole di Cinema del Festival de Cine de Nápoles, la sección matutina dedicada a los estudiantes de los institutos napolitanos, el director Andrea Magnani ha asistido a la proyección de su película Easy [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Andrea Magnani
ficha del filme
]
, una road movie desde Italia hasta Ucrania, que ha visitado cines y festivales y que por el camino ha obtenido dos nominaciones al David di Donatello (a mejor director novel y mejor actor principal), después de estrenarse en el 70º Festival de Cine de Locarno.

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Cineuropa: No hay duda de queEasy es la primera coproducción entre Italia y Ucrania. ¿Cómo surgió?
Andrea Magnani:
 En realidad, la primera versión de la película se situaba en los países balcánicos. Es ese momento yo vivía en Trieste e imaginé cómo el desarrollo natural de la historia ocurría ahí, terminando en Bosnia. Después conocí a las personas que más tarde se convertirían en mis coproductores ucranianos en un taller internacional en Grecia, donde trabajé en el guion. Nada más leer Easy se enamoraron del proyecto y sugirieron ambientarlo en Ucrania. Al principio no lo tenía claro, porque pensé que estaba demasiado lejos, pero después vi en Google que hay la misma distancia desde Trieste hasta Lviv, en el oeste de Ucrania, que desde Trieste hasta Lecce; ¡era posible! Así que viajé allí y descubrí el país perfecto. 

¿Perfecto en qué sentido?
Necesitaba un país en el que el protagonista se sintiera completamente perdido. Ucrania es un país enorme con llanuras interminables, paisajes enigmáticos, fábricas al estilo soviético abandonadas… Todo ahí es grande, mientras que el protagonista es pequeño y está perdido. Además, hablan un idioma diferente, ni siquiera hablan inglés en las zonas rurales, y el alfabeto es distinto. En resumen, todos los puntos de referencia del personaje desaparecen. Y en lo que respecta a los actores ucranianos, gracias a la antigua escuela de interpretación soviética y al método Stanislavski, encontré algo que es difícil de encontrar incluso en Italia. 

¿Qué te inspiró para hacer esta película?
Quería contar la historia de un personaje, sin subtramas ni personajes secundarios, para llegar al centro de su mente. Tenía en la cabeza la imagen de un hombre arrastrando un ataúd, y el personaje de Isi vio la luz cuando me di cuenta de que muchas personas de mi alrededor sufrían depresión. Cuando una persona sufre depresión, es casi como si hubiera muerto en parte, poco a poco, así que pensé que una persona casi muerta llevando a una persona que está muerta de verdad era la metáfora perfecta para hablar del sufrimiento. El resto de la película es la clásica historia llena de obstáculos, donde el protagonista debe encontrar el modo de superarlos; es la historia de un hombre que debe recuperar su vida luchando contra sí mismo, para finalmente salir victorioso.

¿Dirías que la película muestra dos Europas diferentes?
Sí, pero no es tanto el este frente al oeste, sino una Europa próspera y tecnológica frente a una Europa anclada en una serie de mitos y realidades obsoletas. Al principio, Isi está rodeado y protegido por la tecnología (su coche, el GPS, el teléfono móvil): creemos que estamos conectados con la realidad, pero en realidad nos alejamos de ella. Cuando pierde toda esta tecnología en la calle, Isi vuelve a la realidad que le rodea y encuentra una conexión emocional con el mundo, lo cual estamos en riesgo de perder.

A través del personaje del trabajador ucraniano, también quería hablar sobre la muerte inesperada de alguien que tiene que luchar día a día, quizás en secreto. Están entre nosotros, pero no nos damos cuenta; yo he intentado dignificar a esa gente y darles un lugar contando su historia.

¿En qué estás trabajando ahora?
He escrito el guion para una película llamada Paradise, que dirigirá Davide Del Degan. El rodaje empezó hace unos días, y se prevé que se estrene a finales de 2019. Es la historia de un testigo protegido, una comedia con un toque amargo. Ahora me centro en escribir mi próxima película, que será muy distinta a Easy, en el sentido de que no será una road movie, pero también explorará la mente del personaje principal. Se situará en una prisión y contará la historia de un hombre desde su nacimiento hasta los 25 años. Quizás será menos comedia, pero digamos que en general me gusta trabajar en la delgada línea que separa la comedia de los aspectos reflexivos, dramáticos y poéticos de la vida.

(Traducción del italiano por Marina García Gómez)

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