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Wojciech Smarzowski • Director

Clergy es como un constante goteo que erosiona una piedra”

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- Cineuropa ha entrevistado a Wojciech Smarzowski, el director de Clergy, que acaba de registrar un estreno récord en los cines polacos

Wojciech Smarzowski  • Director
(© Rafał Placek/Gildia Reżyserów Polskich)

La última película del director polaco Wojciech Smarzowski, Clergy [+lee también:
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, ha registrado un estreno de récord en Polonia, puesto que llegó a casi un millón de entradas vendidas y, ahora, diez días después, ya la han visto 2,5 millones de espectadores. Hablamos con Smarzowski para descubrir más sobre la película.

Cineuropa: Clergy es una película sobre los pecados cometidos por la Iglesia católica en Polonia. Habla de la pedofilia, la corrupción, el alcoholismo, la injusticia y la vanidad, y ha tenido un estreno de récord en los cines polacos, un resultado inalcanzable incluso para las comedias románticas y las películas de aventuras. ¿Cómo explicas este resultado?
Wojciech Smarzowski:
Creo que la divina providencia está de mi parte [se ríe], y hay muchos factores externos que han conducido al éxito comercial de la película. Supongo que el más importante es que no soy el único en Polonia al que le preocupa que la Iglesia esté por encima de la ley. Cuando preparo una película siempre empiezo con una cuestión; nunca pienso si el tema que he elegido será popular entre el público. Hago películas de la mejor manera que puedo, y creo que además de centrarse en un tema de interés, es también una cinta con una historia en movimiento, personajes verosímiles y, aún más importante, emociones.

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Los protagonistas de la película son tres sacerdotes, y cada uno de ellos se enfrenta a un pecado distinto cometido por la Iglesia. En el guion que escribiste junto a Wojciech Rzehak, ¿se basaban estos personajes en sacerdotes reales?
Todos los personajes son ficticios, pero se inspiran en la vida real. El parecido era tan grande que los sacerdotes que vieron las primeras versiones de la película reconocieron a los clérigos reales. Lógicamente, la historia está más comprimida (esa es la ventaja de la ficción), pero lo que de verdad nos importaba era probar el alcance de la depravación de la Iglesia polaca. Para mostrar la institución y sus mecanismos desde dentro, tuvimos que colocar la cámara en la curia de una parroquia modesta, y en una más lujosa de una ciudad de tamaño mediano. Eso requirió tres tramas y tres protagonistas, respaldados por el personaje del arzobispo.

¿Te ayudaron los sacerdotes católicos polacos a investigar para la película o les hiciste alguna consulta? ¿Han visto Clergy?
Sí, hablé con sacerdotes y antiguos sacerdotes, que nos apoyaron en todas las etapas de la producción. Me ayudaron con el guion, la elección de localizaciones, el vestuario, el trabajo en el set y, más adelante, en la fase de montaje. Los que quieren cambios en la Iglesia compartieron sus experiencias y sus reflexiones. Les gustó la película y consideraron que era cristiana; dijeron que no insultaba su fe, sino que mostraba un negocio. Una vez bromé en una entrevista sobre cómo podría empezar Clergy 2; tras esto, Wojciech y yo recibimos por separado varias ofertas para conocer a algunos sacerdotes con los que no nos habíamos reunido antes, que estaban deseando informarnos sobre los defectos de la Iglesia que no se mostraban en la película.

Bruno Dumont dijo que, para él, el cine es como una iglesia seglar. ¿Qué opinas de esto? ¿Y crees que el cine puede cambiar las mentes y los países?
Para mí, el cine es una manera de deambular entre mundos. No creo que una película pueda cambiar un país, pero sí que hay películas que pueden despertar algo en las mentes de los espectadores. Hay muchos reportajes, libros e incluso una obra de teatro sobre la pedofilia en la Iglesia polaca, pero ha sido la película, que ha tenido un mayor impacto, la que ha provocado reacciones por parte de la Iglesia, aunque solo sea a pequeña escala. Las nuevas víctimas de los sacerdotes pedófilos pueden contar sus experiencias en la fundación Do Not Be Afraid de Marek Lisicki. No ha habido ningún país en el que la Iglesia haya enmendado sus errores por sí misma, se necesita la ayuda del Estado. En Polonia, el gobierno va de la mano de la Iglesia; el primero necesita votantes, mientras que la segunda necesita dinero y privilegios. Los polacos perdonan de alguna manera a la Iglesia por su hipocresía, pero espero que no perdonen la pedofilia. Clergy es como un constante goteo que erosiona una piedra. No es solo una película sobre los sacerdotes, sino también sobre los fieles. Espero que los católicos que vean Clergy se den cuenta de que son en parte responsables de lo que acaban de ver.

(Traducción del inglés por Marina García Gómez)

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