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GÖTEBORG 2019

Lina Maria Mannheimer • Directora de Mating

“No es una película sobre un experimento, sino un experimento que acabó convirtiéndose en una película"

por 

- En Mating, Lina Maria Mannheimer se centra en los “nativos digitales” y en sus formas de interacción social presentando un collage antropológico confeccionado en gran parte por sus propios protagonistas

Lina Maria Mannheimer  • Directora de Mating
(© Rebecca Edwards Mannheimer)

En The Ceremony y en su breve “precuela” The Contract, Lina Maria Mannheimer exploraba el mundo de Catherine Robbe-Grillet, una octogenaria experta en el BDSM cuyo universo sofisticado y decadente haría sonrojarse a cualquier “sombra de Grey”. En Mating [+lee también:
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entrevista: Lina Maria Mannheimer
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, su nuevo documental, que inauguró el Festival de Göteborg, la cineasta muestra una parte muy distinta del juego y acompaña a dos jóvenes a través de la jungla virtual, y a veces literal, de las infinitas e ilimitadas redes sociales. 

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Cineuropa: Te propusiste hacer un documental sobre un fenómeno de nuestros días. ¿Cómo era tu metodología de trabajo?
Lina Maria Mannheimer: Entrevistaba a los dos protagonistas una vez a la semana por Skype, y ellos se grababan. Empezamos en enero de 2017 y acabamos en enero de 2018; la entrevista más corta duró 40 minutos y la más larga, 4 horas y media, de esta forma podíamos conseguir unas cuantas horas cada semana, en total 200 horas. Conocía muchos de los sitios que frecuentaban y les asignaba distintas tareas para que se pusieran a prueba a ellos mismos a medida que seguíamos grabando. También les pedí las credenciales de distintas redes sociales para poder acceder a ellas y conseguir material. De este modo, si notaba que había pasado algo interesante la semana anterior, por ejemplo, podía seguir de cerca los acontecimientos y luego reconstruirlos tan literalmente como fuera posible. Sin embargo, de vez en cuando también se muestran algunas interacciones en tiempo real. Todo el contenido es verídico.

Naomi y Edvin se ponen en contacto, se conocen y se enamoran, pero no necesariamente al mismo tiempo. ¿Fue todo obra tuya o se te fue de las manos?
Yo no hice de celestina en ningún momento, y no tuvieron las cosas fáciles. No me imaginaba que fueran a conocerse tan pronto, ni que fueran a conocerse siquiera. Buscaba a dos personas distintas para seguir sus interacciones conforme se aventuraban en el mundo infinito y ultraliberal de posibilidades que ofrecen las plataformas digitales, y necesitaba que fueran nativos digitales, personas nacidas en plena era digital. Quería abordar temas como las relaciones, la amistad, el amor, la sexualidad y formar una familia, entre otras cosas. Además, delegué mucho poder y trabajo en los protagonistas, que se encargaban de grabar todo el material y de subirlo a mi servidor para que yo pudiera retomarlo desde ahí. Lo que quiero decir con esto es que podrían haber perdido algo sobre la marcha fácilmente. Paralelamente, “quedaba” con ellos todas las semanas sin importar dónde estuvieran o si estaban enfermos en la cama, y les asignaba las tareas. En este sentido, conseguí mucha consistencia. 

Entonces, ¿en qué tipo de película se convirtió al final?
Es un collage antropológico de ficción que muestra cómo dos veinteañeros aparentemente normales utilizan nuevas tecnologías durante un año, con una única pregunta: “¿qué ocurre?”. Esa es mi película. No es una película sobre un experimento, sino un experimento que acabó convirtiéndose en una película. 

¿Existe alguna relación entre tu anterior película The Ceremony y Mating?
Considero que tienen muchas cosas en común, pero no sabría decírtelas ahora mismo; al menos ha sido más fácil de enfocar. En The Ceremony quise hacer una película sobre una mujer de unos ochenta años que celebraba rituales sadomasoquistas y, como era de esperar, esto pilló por sorpresa a algunos productores. No obstante, esta vez traía una idea sobre dos chavales y su experiencia en el juego de las citas, y la primera respuesta que obtuve fue: “Por supuesto, hagámoslo. Quiero saber qué se traen entre manos, esos podrían ser mis hijos”. Y me dio la impresión de que los propios protagonistas también sentían que estaban contribuyendo a una causa mayor. Esta es su vida, con todos los desafíos que se van encontrando, y creo que han sido muy muy valientes.

(Traducción del inglés por Inés Seller)

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