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BERLÍN 2019 Competición

Nora Fingscheidt • Director de System Crasher

“Siempre quise contar la historia de una niña salvaje”

por 

- BERLÍN 2019: Después del estreno de System Crasher en competición, la directora alemana Nora Fingscheidt habla con Cineuropa sobre la importancia de cambiar (o chocar con) los sistemas

Nora Fingscheidt  • Director de System Crasher
(© Philip Leutert)

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, que compite en la sección principal de la 69ª edición del Festival de Cine de Berlín, se centra en la pequeña Benni (Helena Zengel), la “system crasher” del título, para quien los servicios sociales no encuentran una solución. Presa de arrebatos incontrolables de ira y rabia, se aleja de sus seres queridos y hasta de su propia madre.

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Cineuropa: Siempre es arriesgado hacer películas con niños pero en System Crasher, Helena Zengel aparece en todas las escenas. ¿Cómo lo hiciste?
Nora Fingscheidt: En Alemania, hay muchas restricciones para trabajar con niños. Pero tuvimos muchos días de rodaje. Aunque en la película parezca que ella grita todo el tiempo, también hubo días de escenas más tranquilas. Conocí a Helena durante nuestra primera sesión de casting. Creía que nunca encontraría a una niña que pudiese interpretar este personaje, y allí estaba ella, la chica número siete. Me pareció asombrosa. No me había imaginado a una niña rubia interpretando a la “system crasher”, pero no podía quitármela de la cabeza. Era la única que podía mostrar esa agresividad, pero también había algo frágil en ella. Antes de empezar el proyecto, quise que leyera el guión, cosa que hizo con su madre, para asegurarme de que sabía lo que hacía. Empezamos a trabajar seis meses antes del rodaje para conocer el mundo de Benni.

El término “system crasher” es nuevo para nosotros. ¿Cómo descubriste a estos niños?
Hace seis años, estaba trabajando en un documental sobre una casa de acogida para mujeres sin hogar. Un día, entró una niña de 14 años y me sorprendió mucho. ¡Era muy joven! El trabajador social dijo: “Bueno, es la ‘system crasher’. Podemos acogerlas cuando cumplen 14 años”. Siempre quise contar la historia de una niña salvaje. Yo fui una niña un poco salvaje y, en el cine, las niñas siempre son adorables y calladas. Pensé que si contaba esta historia, podría combinar algo personal con un tema relevante a nivel social. Por supuesto, muchos “system crashers” son chicos adolescentes y también hay niños (algunos menores que Benni).

Es su historia pero también aparece interactuando con diferentes adultos: su excéntrica madre, educadores y profesores. ¿Cómo querías retratar estos vínculos?
Primero, no quería culpar al sistema. Es muy flexible, cambia cada año y hay personas reales detrás, que tienen sentimientos. Todas las personas que conocí querían ayudar, pero luchaban y fracasaban. Por no hablar de las circunstancias, que lo complican todo, porque si tienes una Benni en un grupo de diez niños, ¿qué haces con los otros nueve? Tienes que protegerlos. Yo podía comprender su dilema. El primer conflicto viene de Benni, no del exterior. Para mí, eso es lo que hace interesante la historia.

Es muy significativo que la relación menos satisfactoria de su vida sea la que tiene con su madre, que está visiblemente asustada por los arrebatos de su hija.
Eso es lo que a Benni le falta, pero no me atrevería a decir que es un problema generalizado en Alemania. Todo niño necesita amor incondicional y no todos lo reciben. Siempre ha sido así, es una necesidad trágica del ser humano. Es un nuevo fenómeno, que se extiende también a la película, como Los 400 golpes, de François Truffaut. Él contó una historia similar hace 60 años, sobre niños a los que les faltaba el amor de sus padres, que luchaban por él sin conseguirlo. Lo interesante es que la historia de Benni sería diferente en diferentes lugares. Durante la Talents’ Script Station de la Berlinale, alguien me dijo que en su país, después de algunas oposiciones, una niña como ella podría acabar viviendo en la calle. Así que los niños carentes de amor constituyen un tema generalizado, pero esta es una forma muy alemana de contarlo. No todo el mundo tiene la suerte de tener un hogar seguro y estable, así que esta historia debe ser contada una y otra vez.

(Traducción del inglés)

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