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Bas Devos • Director de Hellhole

“Lo que nos une es la necesidad de encontrar un hogar; es una parte importante de nuestra historia compartida”

por 

- Hablamos con el director belga Bas Devos sobre su segunda película, Hellhole, que se estrena en los cines belgas el 20 de marzo

Bas Devos  • Director de Hellhole
(© Erik De Cnodder)

En su primera película, Violet [+lee también:
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, Bas Devos contaba la historia de un joven incapaz de superar el shock que le causó haber presenciado el asesinato de un amigo. En Hellhole [+lee también:
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entrevista: Bas Devos
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, el director traslada ese estado de confusión a una ciudad, Bruselas, donde los habitantes son incapaces de entender o comunicar cómo se sienten después de los bombardeos del 22 de marzo de 2016. 

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Cineuropa: ¿Cómo surgió la idea de este retrato de la ciudad y por qué decidiste ambientarlo en los días posteriores a los atentados?
Bas Devos: Para el guión de esta película, he trabajado en una dirección clara desde antes de los atentados. Era una historia sin traumas ni dramas sobre personas que habitan el mismo espacio pero que no comparten mucho más, en una ciudad como Bruselas, que es tan compleja. Cuando ocurrieron los atentados, me quedé paralizado; no podía ignorarlos. Con frecuencia, los espectadores interpretan el silencio de los personajes y su soledad como una incapacidad para comunicarse y como un signo de soledad, pero yo no estoy de acuerdo. Yo suelo utilizar el silencio para enfatizar la comunicación emocional que ocurre sin palabras. Creo que los ataques han puesto énfasis en el nudo de la historia original.  

¿Por qué creaste estos personajes para tu película? 
Tenemos al doctor, al traductor y al chico. Me pareció fascinante que el doctor pudiese trascender los diferentes estratos sociales, ya que es complicado hablar de ello. No todo el mundo puede acceder a la casa de las personas como un médico. La mujer que trabaja para las instituciones europeas representa a las personas que vienen a Bruselas con un objetivo claro. Vienen a trabajar pero no siempre se establecen a largo plazo. A veces, los periodistas me preguntan sobre el chico y lo llaman “el migrante”, aunque nació en Bruselas. Está en su casa pero la sociedad no lo percibe como lo que es. En las primeras etapas del proceso, el detonante fue ese concepto de “hogar” (lo que es y lo que representa). Lo que nos une es la necesidad de encontrar un hogar; es una parte importante de nuestra historia compartida.

¿Por qué decidiste acercarte a los objetos pequeños y a las esquinas de las calles mediante largos travellings?
Pensaba mucho en el espacio y la profundidad, y en cómo trasladarlos a la pantalla. En el entorno urbano, siempre hay muchos muros, que actúan como imitaciones y límites. Quería insertar esta idea simple en la película y, además, incluir significados en los objetos. Quería que estas tomas fuesen momentos emotivos. Aunque no hubiese un personaje ni una razón narrativa para estar allí, el hecho de ver y escuchar puede meterse en tu piel y afectarte de alguna manera. Para mí, grabar las esquinas de la ciudad era la forma más bonita y más básica de describir el espacio urbano. Estamos más acostumbrados a una perspectiva de Dios (el horizonte, por ejemplo) que presenta la ciudad como un todo homogéneo. Ni yo ni los personajes experimentamos la ciudad de esa forma, sino como una colección de esquinas, pequeñas sorpresas y demás.

¿Fue difícil grabar en el parlamento europeo?
Fue imposible. Sólo pudimos hacerlo entrando con pases de prensa. Teníamos un espacio limitado donde pusimos la cámara y grabamos con un zoom. Fue imposible acceder a los alrededores. Después del 22 de marzo, se volvió inaccesible. La cuestión de la seguridad siempre está presente.

¿Sientes algún tipo de responsabilidad, ya que estabas haciendo la película sobre estos acontecimientos?  
No, para nada. Por supuesto, como director tienes mucha responsabilidad. Si trabajas con la realidad, automáticamente te mueves en un mundo político. Pero tienes que matizar y ser cuidadoso. No opinamos sobre política, ni sobre los atentados. Tampoco es una película sobre los atentados. Porque los atentados no suelen ser los momentos más interesantes. Lo más interesante es lo que sucede después y lo que hacemos a partir de ese momento.

(Traducción del inglés)

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