email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

VILNA 2019

Richard Billingham • Director de Ray & Liz

“Para mí, esta película es como una historia de amor”

por 

- Cineuropa habla con el artista nominado al premio Turner, Richard Billingham, sobre su película Ray & Liz, que ha obtenido el premio al Mejor debut europeo en el 24ª Festival de Vilna

Richard Billingham  • Director de Ray & Liz

El drama autobiográfico de Richard Billingham, Ray & Liz [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Richard Billingham
ficha del filme
]
, obtuvo el premio al Mejor debut europeo en la 24ª edición del Festival de Cine de Vilna por su “retrato vívido, poderoso y humano de una familia, una época y un lugar, grabado con precisión e inquietante humor negro”. El director vuelve a hablar de sus padres fallecidos después de su aclamada serie de fotografías Ray’s a Laugh. La película es un retrato honesto de su lucha contra el alcoholismo y la pobreza pero también ofrece algunos puntos de luz. 

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Cineuropa: Este “inquietante humor negro” al que se refiere el jurado de Vilna puede no ser tan obvio para algunos espectadores. ¿Crees que es algo que la gente nota?
Richard Billingham: Bueno, no tenía la intención de añadir humor. Creo que es algo que viene de serie porque yo intentaba hacer una película honesta y las comunidades pobres suelen tener un sentido del humor muy desarrollado, muy evolucionado. Es su forma de afrontar las cosas. Hace poco estuve fotografiando a personas sin hogar y hacían bromas sobre cualquier desgracia que les ocurriese. Si no fuesen capaces de reírse de su vida cotidiana, se deprimirían. 

Eso explica que tu serie de fotografías llevase por título Ray’s a Laugh. También hiciste un documental sobre tus padres hace unos años [Fishtank]. ¿Crees que has terminado con este tema?
Creo que sí. Quiero explorar otras ideas, aunque mi hermano menor, Jason, que también aparece en la película, quiere escribirme más material [risas]. Lo veo un poco como una historia de amor. Mis padres tuvieron que superar muchos obstáculos y creo que lo hicieron lo mejor que pudieron. Mi padre tenía mi edad cuando perdió su trabajo. Era maquinista en una fábrica y su nivel educativo no era muy alto. Probablemente no sabía ni leer ni escribir correctamente. Estaba convencido de que desempeñaría el mismo trabajo hasta los 65 años. Pero con el cambio de gobierno y la llegada de Thatcher, se cerraron muchas fábricas y todos esos hombres de clase trabajadora fueron despedidos. Mi padre no sabía qué hacer; no podía superarlo.

Las personas que vean tu película podrían preguntarse si ellos serían capaces de recrear cada detalle de su infancia. Parece improbable.
No recuerdo todos los detalles pero sí la posición de los muebles y la disposición de las habitaciones, con colores y texturas diferentes. ¿Conoces al fotógrafo Jeff Wall? Todas sus fotografías son escenificadas pero parecen imágenes de documentales. Quedé fascinado con su trabajo: hay mucha verosimilitud en ellas y me gusta esa tensión. A veces, un fotógrafo puede tardar hasta seis meses en montarlo. Es como si los objetos tuviesen una historia detrás. Creo que estudiar todo esto me ayudó a reflexionar sobre las escenas de la película porque nosotros intentábamos grabar en localizaciones donde ocurrían muchas cosas y yo también tenía que mirar muchas fotografías. En cuanto a los diálogos, tenía la grabadora que aparece en la película. Todavía conservo esas cintas que hice sobre mi familia y mis amigos y se las enseñé a los actores.

Todas las escenas de interior son claustrofóbicas. Parece que lo niños (es decir, tu hermano y tú) sólo son felices fuera de casa.
Los espacios eran pequeños pero era lo que había. Muestro algunos animales enjaulados y quizás es una simetría con los personajes, que tampoco pueden ver más allá de su entorno. Tengo muy buenos recuerdos de cuando era pequeño pero cuando nos mudamos al bloque de pisos, lo pasamos muy mal. Parecía que vivías en el cielo, separado de los que vivían en la tierra. No había otras familias ni otros niños con los que jugar, estábamos muy aislados. Salías a la puerta o al pasillo y las paredes estabas cubiertas de gaffitis racistas, había orina y heces en los ascensores y todas las ventanas estaban rotas. Dentro del apartamento no se estaba tan mal. Lo malo era el viaje al mundo exterior.

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también