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Sergi Doladé • Director, MEDIMED

“El Mediterráneo no nos separa: nos une”

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- Charlamos con Sergi Doladé, el director del Mercado internacional del Documental, enfocado en la promoción y distribución de proyectos de la Unión Europea y de países al sur del Mediterráneo

Sergi Doladé  • Director, MEDIMED

Se inicia este jueves, día 10, en Sitges –y se prolonga hasta el domingo 13 de octubre- Medimed. The Euromed Docs Market, mercado del documental de Europa y el Mediterráneo. Hablamos con su director, Sergi Doladé, con motivo del 20 aniversario de este punto de encuentro entre cineastas y profesionales del audiovisual venidos de ambos lados del Mare Nostrum, que busca ser foro de diálogo intercultural y de promoción/producción del cine de no ficción. 

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Cineuropa: ¿Quién organiza Medimed y cuál es su filosofía?
Sergi Doladé: Surge de una iniciativa de la Asociación de Productores del Mediterráneo, que nació hace 22 años. Desde ahí se creó el mercado de documentales, centrado en la coproducción, objetivo principal de Medimed: acercar los productores del Mediterráeo Sur –la franja geográfica que va desde Marruecos hasta Turquía- a los productores de la Unión Europea. El programa MEDIA ha contribuido a que sea posible con su financiación, además de contar con el apoyo instituciones españolas como el ICAA, el ICEC o el ayuntamiento de Sitges, por ejemplo. Era importante crear un lugar de encuentro para los productores de la región euromediterránea: donde las televisiones, sobre todo, encontraran contenidos. Ese fue el objetivo desde el principio, aunque luego se ha consolidado como un punto de encuentro que va mucho más allá: aquí se ha conseguido que se reúnan israelís con gente de Oriente Medio o provenientes de Irak, Argelia o Túnez. El Mediterráneo nos une, no nos separa. Países como Suecia coproducen con Israel o Palestina, o Francia y España con Marruecos: ejemplos como estos hay varios, lográndose levantar títulos importantes que después han obtenido éxito en festivales.

¿También se trata de combinar sensibilidades y maneras de producir diferentes?
Exacto. En Medimed se valora que, de forma natural, todo el mundo tenga su espacio, con sus reuniones, con total acceso a los demás, sin diferencias de ningún tipo: hay mucha camaradería, porque conociéndose bien y sin un rígido protocolo se logra el espíritu familiar que ayuda a que la gente se conozca, y desde el conocimiento y la confianza trabajen juntos mejor.

¿Cómo se eligen los proyectos que acuden a esta edición de Medimed?
Hemos contado con un comité de selección que ha seleccionado 27 proyectos de 15 países distintos, algunos en régimen de coproducción. Es difícil destacar, pero señalaría la polaridad entre norte-sur, desde proyectos que vienen de Irak en coproducción Reino Unido o dos coproducciones Líbano-Francia. También tenemos dos o tres proyectos de Holanda. Hay un proyecto muy interesante, Internet of emotions, de David Borenstein, de Dinamarca (House of Real es su compañía productora), sobre las emociones en internet: cómo nos relacionamos de otra manera a través de la red. También hay uno muy curioso, de Alemania, titulado Santorini Wending, dirigido por Svetlana Strelnikova sobre la industria alrededor del turismo y especialmente el de las bodas en la isla griega: ¿qué se esconde detrás de esa imagen de postal?. Destaco también la coproducción catalana-italiana Erasmus in Gaza, dirigido por Chiara Avesani y Matteo Delbó, sobre el viaje de un médico joven a Gaza, como cooperante y lo terrible de la realidad que encuentra, con una cámara siguiendo su proceso personal desde que llega hasta que se va. Son pues 27 proyectos que acuden al foro de pitching, pero luego hay unos 20 que pueden tener distintos grados de desarrollo para reuniones individuales con distribuidores y televisiones.

¿Qué otras secciones de esta XX edición del Mercado destacarías?
La denominada anti-pitch, donde hay ocho proyectos: tres españoles, dos franceses (uno de ellos, en coproducción con Mali), y uno de Egipto, Jordania y Gran Bretaña; esto ha ayudado mucho a documentales en fase final de producción a posicionarse mejor en el mercado internacional gracias a cambios finales que se pueden hacer y que les ayudan a que viajen por el mundo y los festivales como merecen. En otra sección, nueva este año, la dedicamos a proyectos con temas culturales o artísticos, porque es un género interesante que hay que cuidar, con pitchings que duran más de lo habitual en estos casos: media hora. Y en la medioteca reunimos unos 500 títulos de reciente producción, muchos de ellos españoles. Se celebran en total unas mil reuniones entre los profesionales que acuden en estas cuatro intensas jornadas en Sitges. 

Por último, ¿cómo se encuentra de salud el documental en Europa?
El cine de no ficción ha encontrado su lugar en estos últimos veinte años. También se ha profesionalizado el sector, con productoras especializadas en la realidad que trabajan con documentalistas de renombre internacional. Incluso el público se acerca al documental de otra manera: no sólo a través de la televisión, sino también acude a las salas de cine y lo ve en las plataformas digitales. Hay interés por contar la realidad desde muchos ángulos. Tambien ha cambiado cómo se entiende el documental, con mucho más margen creativo. Las condiciones técnicas y, sobre todo, la formación, han mejorado muchísimo a su vez: esto también se percibe en los resultados.

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