email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

Marcin Krzyształowicz • Director de Mister T.

"¿Quién no quiere ser un anarquista?"

por 

- Cineuropa ha hablado con el polaco Marcin Krzyształowicz, director de Mister T., una cinta que ya ha generado cierta polémica en su país de origen, en cuyas salas se estrena el día de Navidad

Marcin Krzyształowicz • Director de Mister T.

Mister T. [+lee también:
crítica
entrevista: Marcin Krzyształowicz
ficha del filme
]
, el nuevo drama (o tal vez comedia) del polaco Marcin Krzyształowicz, nos traslada a un mundo en blanco y negro en la década de 1950, donde un escritor (Paweł Wilczak) trata de enfrentarse a un sistema opresor y a su propia imaginación. La cinta, que se estrenará el día de Navidad de la mano de Kino Świat, ya ha despertado cierta controversia en Polonia, donde los periodistas locales la relacionan con Diary 1954, de Leopold Tyrmand, uno de los escritores polacos más emblemáticos de la posguerra. Cineuropa se ha reunido con el director para hablar acerca de su nueva película.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Cineuropa: ¿Cuál es su opinión sobre las reacciones que ha generado la película en Polonia, incluidas las que afirman que se trata de una representación de la vida de Leopold Tyrmand?
Marcin Krzyształowicz
: Es una pregunta difícil, porque la película todavía no se ha estrenado en cines. Tan solo puedo hablar de la confusión que se ha generado, pero tras compartir nuestra experiencia legal con los periodistas que nos acusaban, todo acabó por calmarse. No utilizamos en ningún momento el trabajo de Tyrmand para la película, por lo que desde el punto de vista legal, tal y como funcionan las cosas en Polonia, la situación es clara. Lo único que lamento es que estas personas hayan asumido algo sin documentarse primero. ¡Algunos ni siquiera han leído Diary 1954! Decían que "habían consultado a expertos", pero a mí me parece ridículo.

Las historias ligeramente inspiradas en la vida de personas reales no son tan extrañas. ¿Te sorprendió que, de repente, todos quisieran saber cuánto había de cierto en la película?
Creo que hemos tocado un tema sensible. La curiosidad no siempre es sana. ¿Qué conseguiríamos al revelar quién se esconde tras la letra T? ¿Provocaría alguna emoción en el público, alguna reacción de tipo intelectual? No lo creo. Es imposible responder a esa pregunta, aunque sigan haciéndola. Es algo de lo que me arrepiento personalmente, porque esperaba que la película despertase algo más que habladurías y conjeturas. Cuando mostramos la cinta en el extranjero, incluso en el Festival de Cine de Camerimage, a nadie le importaba. Para el público internacional se trataba de la lucha de un intelectual contra el sistema. Lo vieron como una película anarquista, y eso me gusta. ¿Quién no quiere ser anarquista?

Este enfoque hace que la historia parezca más universal.
Todos pueden adaptar el mensaje a su propia realidad, de ahí la opinión de que la película es un poco anti-Trump. En realidad es muy simple: Mister T. es una historia sobre cómo el mundo exterior no te deja ser quien eres. Por supuesto hay un contexto local, ya que a los espectadores polacos "Zbysiu" les recordará probablemente al aclamado poeta Zbigniew Herbert. Sin embargo, para cualquier otra persona, este personaje será tan solo un amigo del protagonista. Creo que la cinta tiene un mensaje universal y cualquiera puede reconocer la atmósfera kafkiana de la historia, incluso aunque pueda parecer algo hermética.

En los últimos años, las películas en blanco y negro se han convertido en un fenómeno bastante común. En el caso de Mister T., lo que en un principio parece una historia "convencional" pronto se transforma en fantasía, combinando dos mundos diferentes.
Desde el primer momento todo el mundo nos preguntaba sobre la fotografía en blanco y negro. No quería que resultase triste o molesta para el espectador. Es curioso, porque a través de este mundo en blanco y negro lo que realmente buscaba era descubrir diferentes tonos y colores. En cuanto a los dos mundos, sabíamos que la historia se desarrollaría en dos niveles diferentes: por un lado la realidad que rodea al personaje, y por otro su imaginación, donde se atreve a enfrentarse al sistema. No quería que el espectador lo descifrara desde el principio, sino que lo descubriese cuando ya está inmerso en el universo de la película. En un nivel superficial, el protagonista se ve envuelto en situaciones absurdas, pero al profundizar vemos a un grupo de conspiradores preparando su plan. Algunos creen que Mister T. es un drama, mientras que para otros es una comedia. Tal vez es una especie de híbrido, porque de alguna forma lo que sucede bajo la superficie también es real: es lo que el artista imagina, lo que conforma el material de su libro.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también